viernes, 23 de septiembre de 2016

Liliana Cinetto: "Puedo estar sin narrar, pero no puedo estar sin escribir."

La escritura define al escritor, habla de él, cuenta quién es. La entrevista a Liliana Cinetto, que tiene como protagonista al libro Un misterio en Tucumán, revela la centralidad que el acto de escribir tiene en la vida de la autora. Además, la escritora comentó acerca de su llegada a la literatura infantil y juvenil, al relato histórico, su formación como escritora, su carácter de autodidacta y el papel fundamental que jugaron los talleres literarios como motores de la creatividad. El encuentro se llevó a cabo en La Nube, el lunes 8 de agosto de 2016, como parte del ciclo de Literatura infantil y juvenil en el año del Bicentenario de la Independencia. Libro de arena publicará la segunda parte el viernes próximo.

Mario Méndez: Buenas tardes, ¿cómo están? Acá estamos en un nuevo programa de Texto y Contexto, en estas charlas de Bibliotecas para Armar, dentro del proyecto    que reúne historia y literatura, que es el del Bicentenario. Y estamos nada más y nada menos que con mi amiga Liliana Cinetto, para quien pido un fuerte aplauso.  (Aplausos). Te agradezco mucho, Liliana. ¿Segunda vez que venís?

Liliana Cinetto: Muchas gracias. Segunda, sí. Figurita repetida.

MM: Liliana está en el libro Entrelíneas, el único que hasta ahora logramos editar. Todavía nos quedan como veinte entrevistas más que no hemos podido publicar. Ya llegará. Y hoy viene por uno de los libros más exitosos, si no es el que más, de los muchos proyectos que se hicieron por el Bicentenario, que es Un misterio en Tucumán, que editó Alfaguara, ya en el grupo Random House. Una editorial vieja en un nuevo grupo. Y además, cuatro libros que seguramente conocen, que toman la historia y de los que también vamos a hablar, que son los Ambrosios. Ambrosio en la prehistoria, (para ir por orden), Ambrosio en el Antiguo Egipto, Ambrosio entre los Vikingos y Ambrosio en la Antigua Grecia. Liliana Cinetto (casi puedo decirlo de memoria), tiene más de ochenta libros publicados, ha sido traducida a muchos idiomas, ha ganado premios importantes. Su libro de cuentos para adultos La vida es cuento, ganó el Premio del Ayuntamiento de Sevilla. Es narradora, es una excelente narradora también premiada por eso, y viajera… porque has estado narrando en Portugal, en España…

LC: En Chile, en Brasil, en Bolivia, en México varias veces, en República Dominicana, y ahora a fin de año me voy a narrar a Costa Rica.

MM: Muy bien. Ya que estamos con la historia, vamos a empezar con tu historia. ¿Cómo es que llegás a la narración y cómo es que llegás a la literatura para niños y jóvenes?

LC: A la literatura llegué, primero porque era una gran lectora. Vivía en una casa en el barrio de Boedo que todavía está, que tenía una gran biblioteca. Pero no un mueble, sino una habitación que era toda biblioteca, similar a esto que está en la parte de arriba. Por supuesto tenía estantes llenos de libros y era mi lugar preferido para jugar y para leer, y para jugar a lo que había leído. Porque hacía que mis muñecos fueran los personajes de los libros y les ponía voces. Creo que ya entonces, sin saber que existía esto de la narración, narraba. Y me divertía tanto en esa época, que después de hacer la tarea, me encerraba ahí todas las tardes y le dije a mi mamá que cuando fuera grande iba a ser escritora. Mi mamá me miró con cara de “ya se le va a pasar”, pero a mí no se me pasó, porque ahí nomás fui a buscar mi cuaderno de tercer grado y escribí mis primeras poesías. No tengo la hojita para mostrarlas, porque de tanto mostrarla en todos lados se me rompió.

MM: Un incunable…

LC: Era un incunable, sí. Y ahí estaban mis primeras poesías que sí recuerdo de memoria y les puedo recitar si no van a corregirme, porque tienen algunos errorcitos. La primera se llamaba “Los pajaritos”, y dice así:
Con su aleteo multicolor,
a todos nos alegran.
Y con más resplandor
en la primavera.

MM: ¡Muy bien!

LC: Sí, qué se yo…era la primera. La segunda me salió mejor porque ya estaba agarrando experiencia. Se llamaba “La nube enamorada”, y dice que:
Había una vez una nube
entre el Sol y la Tierra
que un día se enamoró
al ver pasar un cometa.
Pasaron mucho los días
y el cometa no volvía
la nube se entristeció
al no ver más a su amor.
Pero un día este volvió
y se festejaron las bodas,
y la blanca nubecita
se puso traje de novia.
De la fiesta que hicieron
invitaron al rey Sol,
a todas las estrellitas,
y este cuento se acabó.

MM: ¿Esto a qué edad?

LC: Estaría más o menos en tercer grado. En Internet está scanneada la hojita, el incunable, para que la puedan ver, y pueden ver también que mi maestra me puso “Visto”, porque no consideró que fuera muy importante que yo escribiera poesía. Encima después me hizo hacer un reglón con la “o”, un renglón con la “a”, un renglón con la e”… porque yo en aquella época tenía la letra chueca y me la enderezó, porque ahora tengo una letra divina bien redondita. Pero no me enderezó las ganas de escribir, porque desde entonces no dejé de escribir nunca. Durante la primaria escribía poesías, porque leía mucha poesía. Escribía en hojitas, en cuadernos, tengo muchas de esas guardadas todavía. En la secundaria, gracias a la profesora que nos hizo leer a Cortázar, a Borges, a García Márquez… es decir, a todos los escritores del “boom” latinoamericano, empecé a escribir cuentos. Tengo guardado mi primer cuento, sumamente borgiano…

MM: ¿En dónde hiciste el secundario?

LC: En el Normal Nº 8. La primaria también. Ahí empecé a escribir mis primeros cuentos, y siempre dije que iba a estudiar Letras. Empecé a estudiar Letras, paralelamente hacía el profesorado para recibirme de maestra. Me recibí y empecé a trabajar mientras seguía con la facultad. Paradójicamente, la carrera de Letras casi me asesina la vocación de escritora, porque en ese momento no había materias que estimularan la creación. Era pura memorización y lectura de unos bodrios infernales, algunos además, que había que leer de fotocopia de fotocopia, que no se veían las letras. Qué se yo... El caballero Zifar, una cosa horrorosa, a mí que amo la literatura. En ese momento, cuando pensé en si me habría equivocado de vocación, descubrí los talleres literarios. Y ahí encontré ese espacio para poder escribir que en ese momento la universidad no me daba. Y pude conciliar ambas cosas.

MM: ¿Con algún escritor o escritora conocidos?

LC: Marta Braier fue mi primera profesora, y después hice un tiempo con Santiago Kovadloff, casi un taller unipersonal, porque lo conocí a través de una editorial y ya trabajé textos directamente con él, un tiempito corto. Más tiempo estuve con Marta. Me enseñó sobre todo el oficio de escribir, esto de tomar distancia del texto. Yo era la que escribía en el colegio, la que se sacaba diez, la que hacía la composición perfecta… Y de pronto en el taller empezaron a darme sopapos literarios, diciéndome que había que corregir el texto. Yo no sabía que existía eso, y ahí aprendí el oficio. El de releer, cortar, tachar, agregar, sacar, probar… Tomar distancia del texto y tener otra mirada, más objetiva frente al propio texto, la verdad es que me resultó sumamente útil. Mientras tanto trabajaba como maestra, y en la materia Lengua y su didáctica, había tenido que leer el libro de Dora Pastoriza de Etchebarne, El arte de narrar, un oficio olvidado. Me lo leí en una noche y me fascinó. No da una sola idea de cómo narrar, pero me encantó. Y entonces hice algo… yo sé que me van a mirar raro… experimenté con mis alumnos. No quedó ninguno severamente traumado, porque me los he encontrado años después, ya casados, con hijos… (Risas). Y empecé a contarles cuentos sin saber cómo se hacía, pero evidentemente ya había algo innato en mí. Habré contado horrible las primeras veces, y después me animé a ponerle una voz acá, una expresión allá, y una cara del otro lado… Y en un momento se hizo la primera Feria del Libro Infantil en 1989, y alguien que me había escuchado contar un cuento me dijo que tenía que ir a hacer eso a la Feria, que iban narradores profesionales. Ahí me dio como un terror, porque pensé que quizá había que estudiar. Fui aterrada, porque era la primera vez que iba a contar frente a un público con el que afectivamente no tenía relación. Porque primero había experimentado con mis alumnos y después con mis hijos. Y no me fue tan mal, porque de ahí en más, seguí yendo durante veinte años a la Feria del Libro Infantil, al rincón de Cuentacuentos.

MM: Autodidacta completamente.

LC: Después de eso, pensé que tenía que hacer un taller o algo, entonces hice algunos talleres con narradores extranjeros cuando venían. Pero me di cuenta de que mi método, mi sistema o mi llegada a la narración coincidía prácticamente con la de ellos. Yo había reunido conocimientos de distintas áreas, de la literatura, del canto, de la danza, de todas las cosas que había estudiado en mi vida. Y de todas había sacado estrategias que me ayudaron a la hora de narrar historias.



MM: ¿Habías estudiado algo de actuación también?

LC: Sí, teatro con Ariel Bufano, porque fui al Instituto Vocacional del Arte, que en ese momento se llamaba Lavardén.  No más de dos o tres años, pero en algún lado eso quedó. Se ve que a la hora de narrar esas cosas salieron a flote. Pero nunca hice un taller de narración, por eso siempre digo que todo el mundo es capaz de narrar. El talento que le ha tocado ya es otra cosa.  Cada uno tiene su talento en la vida. A algunos les ha tocado para cocinar (que no es mi caso), a otros para escribir o para narrar. A cada uno le ha tocado algo en suerte. Pero ese talento se potencia con trabajo, ya sea en la narración como en la escritura. Igual yo digo siempre que ya me jubilé de narradora. No me cree nadie, pero es verdad. Llegó un momento en el que mis carreras de narradora y de escritora iban paralelas. Después, la de escritora superó a la otra, y la de narradora me quitaba mucho tiempo y mucha energía para escribir. No me sentía bien, a veces tenía que ir a narrar a un lugar y ya no tenía tantas ganas, ni lo disfrutaba tanto. Entonces tomé una gran decisión, que fue la de no trabajar más como narradora. Lo que no quiere decir que no siga narrando. Pero narro cuando quiero y porque yo quiero. No como un trabajo, sino como algo que quiero hacer. Ahí me reconcilié con la narración. Por eso me defino como escritora que también narró durante muchos años, y que sigue narrando cuando quiere.

MM: ¿Cuándo solés querer?

LC: Cuando presento mis libros y cuando voy a las escuelas, o cuando estoy dando charlas, la narración fluye, no lo puedo evitar. De hecho, si se portan bien les cuento un cuento. Pero generalmente la uso como una herramienta para presentar mis libros, para invitar a los lectores a leer mis historias, cada vez que voy a una Feria del Libro o que doy una charla sobre mis libros. Específicamente, en festivales de narración o cosas así, la verdad es que cuando me invitan a un lugar que me interesa, como ahora Costa Rica. No conozco Costa Rica, y la verdad que si el precio para conocer es ir a contar cuentos, me sacrificaré. También implica que el público de Costa Rica no conoce mi repertorio, así que puedo llevar el que tengo hace veinte años, no es que tengo que preparar algo nuevo. Lo que me pasaba acá, es que el repertorio del narrador implica una búsqueda constante, lecturas constantes, ensayos, pruebas, modificaciones… Y eso, al menos como yo me tomo la narración, muy seriamente, me demandaba una energía impresionante. Un tiempo impresionante que restaba a la escritura. Y la realidad es que si tenía que elegir una actividad, elegía la de escribir, que es la que quise hacer desde que era chiquitita y estaba en la biblioteca del barrio de Boedo, y la que ahora me da muchísima satisfacción y muchísimo placer. Me acuerdo que una vez te dije una frase que te encantó, y es “yo soy lo mejor de mí cuando escribo”.

MM: Fue el título de la entrevista anterior. Me pareció muy buena la frase, me pareció que te pintaba.

LC: Cuando no escribo me deprimo y me pongo mal. La escritura me ha salvado de muchas situaciones existenciales, en esos momentos de la vida que todos tenemos, en los estamos más caídos o nos sentimos más solos. El poder escribir para mí ha sido una catarsis y un cable a tierra impresionante. Sé que puedo estar sin narrar, pero no puedo estar sin escribir. Me interesa, por sobre todas las cosas, escribir para que los chicos lean. No me interesa escribir para ganar un premio. Me interesa llegar a mis lectores. Si estoy escribiendo para chicos, necesito que los chicos disfruten de ese libro, que se vuelvan fans, que disfruten de la lectura porque lo que quiero es que ellos vivan la felicidad que yo vivía en aquella casa de Boedo, en aquella biblioteca. Para mí no es lo mismo la vida ni la infancia sin libros. A veces, no por razones económicas, hay chicos que crecen sin libros. Me parece que es fundamental, que lo que nos puede diferenciar como sociedad, como país, tiene que ver con esto, con los libros. Creo que los libros nos hacen más libres, y la verdad es que trabajo para que haya una infancia rodeada de libros. Eso me parece fundamental. Cuando uno llega a una escuela y ve el amor que el chico transmite por el libro que leyó, ese chico es el público más sincero que existe en la vida, y el más despiadado. Porque si no le gusta lo que escribiste, te lo dice sin ningún problema. No quiere quedar bien, no le importa que esté la maestra ahí, ni su propia madre. Más de una vez en una Feria del Libro hay alguna madre que le dice al chico que se compre un libro porque “es el de la autora”, y el chico dice que no quiere, que quiere otro.  Entonces, cuando un chico viene y te dice que tu libro le encantó, es la mejor crítica que se puede recibir, el mejor premio. Y uno sabe que ya lo tiene cautivo para la lectura. Uno puede decirle que lea otro, y se va haciendo eso que a veces no le dan ni los padres ni la escuela. Yo trabajo por eso y apuesto a los chicos. Cuando me vienen con qué pasa con los chicos y la lectura en la era tecnológica, yo les digo que si hay alguien en quien confío es en los chicos. Porque no conozco un solo chico en el mundo que se resista cuando le pido que venga porque le voy a contar un cuento.  O que le lea un cuento, y le deje el libro diciéndole que ahí está el cuento que le conté o le leí. Ese chico va a reabrir el libro y se va a reencontrar con la historia. Los chicos aman las historias, y aman los libros. El problema es que siempre necesitan un adulto mediador que se los acerque. Si el adulto (escuela o familia) no le acerca eso, sino que le acerca el cable, la tele, toda la parafernalia en la que se puede leer, el otro que no me acuerdo cómo se llama, obviamente que no va a tener acceso. Pero en mi casa había televisión, y a mí me gusta la televisión. Y no por eso dejé de ser lectora. El libro sabe ubicarse solo si uno lo lleva al alcance de los chicos. Le va a pelear a la Tablet o a la computadora, si está en la casa. Pero si no está en la casa, ¿cómo va a hacer, pobrecito? Incluso hay un fenómeno muy interesante sobre el que estuve leyendo hace poco, y es que no son los chicos los que no leen. Son los adultos. Hay toda una generación de jóvenes padres que no están leyendo, y que empezaron a leer gracias a los chicos. Porque como les piden libros en las escuelas, por los Planes de Lectura, llevan esos libros a la casa, y ahí los padres leen. Padres jóvenes, de veinticinco a treinta y tantos años. Algunos por ahí le compran un libro de cuentos, pero se olvidan de la poesía… Se está haciendo un camino inverso, y hay chicos que están acercando a sus padres a la literatura. Por los chicos pongo las manos en el fuego. Mientras haya chicos, va a seguir habiendo libros y va a seguir existiendo la literatura. La Tablet es bárbara. Yo la uso también, pero el olor del papel, las ilustraciones, la textura… no hay tecnología que lo reemplace. Y el chico lo sabe. Le gusta mirarlo, darlo vuelta y mirarlo cuando todavía no sabe leer, le gusta chuparlo… y está bárbaro. Lo lee como puede. Hay que acercarles libros a los chicos y el libro se va a reacomodar. Con la televisión decían que el libro iba a desaparecer y acá está. Con las computadoras, lo mismo. Y con los jueguitos esos que no me acuerdo cómo se llaman iba a desaparecer, y sigue estando acá. Y con la Tablet va a seguir estando. Pero tenemos que darle una manito, porque el libro solo no llega.



MM: Mediar. Hacer de puente. Me tiraste otro montón de títulos, Uno de los que me acuerdo es el que dice que al talento hay que sumarle trabajo.

LC: Por supuesto. Una frase que me enseñó Marta Braier en el taller es que el trabajo de un escritor (y yo creo que de todo artista), es un diez por ciento de inspiración y un noventa por ciento de transpiración. Tengo horas, semanas, meses, años de transpiración. Yo lo tomo como un trabajo, si no, es imposible vivir de la escritura. Si espero que venga la inspiración… no sé a tu casa, pero por la mía no aparece, es una bruja de la peor clase. Uno está ahí, a ver si te viene una idea, y no aparece una ni por casualidad, y estás cinco horas frente a la pantalla. Ahora en lugar del síndrome de la página vacía tenés el síndrome del monitor en blanco.  Cuando no se le ocurre nada uno relee lo anterior, o si no, en mi caso, leo cosas que tienen que ver con lo que tengo que escribir. Si estoy escribiendo un libro de poesía, leo poesía; si estoy escribiendo novelas de detectives, leo novelas de detectives; si estoy escribiendo para chicos chiquitos, leo libros para chicos chiquitos; si estoy escribiendo para adolescentes o terror, lo mismo. Siempre digo que si uno quiere aprender a bailar salsa, tiene que escuchar música de salsa, no tango. Ese run run de la poesía me va quedando, y por ahí es una palabra la que me destraba y me hace empezar a escribir. Entre las palabras aparece la punta del ovillo de la que empiezo a tirar para escribir otra historia. Si la escritura está trabada, la lectura me ayuda mucho a destrabarla. Para mí es necesaria, es fundamental. Cualquier escritor antes que nada es un lector, y uno debe leer más de lo que escribe. Yo leo mucho y leo para chicos, para adolescentes, para adultos. Leo lo que recomiendan y lo que no. Leo comprando, leo de prestado… Leo y leo y leo muchísimo. La lectura es un ingrediente fundamental para la escritura.

MM: ¿Y en esta búsqueda, en este trabajo cuando tuviste que escribir narrativa histórica, qué hiciste?

LC: Primero, investigar. Antes de tener la más mínima idea de quiénes iban a ser en este caso de Un misterio en Tucumán, el protagonista o los personajes. Leí, desde los libros convencionales de historia que uno tiene porque le quedaron en la biblioteca del colegio, hasta otros más actuales con una mirada más repensada de la historia. También documentos, cartas, biografías, hasta árboles genealógicos, porque descubrí que el gobernador de Tucumán era Bernabé Aráoz, y en una de las cosas que leí, durante los casi dos meses que estuve leyendo, encontré que había tenido seis hijos con doña Teresa Velarde de Aráoz, y uno de ellos se llamaba José Ignacio. No te puedo explicas las cosas rarísimas que leí buscando el nombre de los otros cinco hijos, y no pude encontrarlos por ningún lado. Igual, José Ignacio me había gustado. Será porque mi hijo se llama Juan Ignacio. Y me gustó. Es como que el personaje me encontró a mí. Me di cuenta de que era mi protagonista. Leí cosas de geografía, busqué planos de la época, otro tipo de documentación. Tuve que buscar cómo era el clima, si tenía o no tenía un río cerca, cómo era ese río… Porque aparece un río en una parte de mi historia y necesitaba saber de dónde venía, si tenía caudal, si se podía nadar o no… Hasta ese nivel de verosimilitud quería llegar. Y de todo lo que leí fui eligiendo los elementos históricos reales. Y con eso empecé a armar un rompecabezas. Yo a los chicos suelo explicarles. ¿Vieron esos rompecabezas de quinientas piezas en los que uno siempre empieza por el borde? Bueno, todos los elementos de la historia real argentina fueron el borde de mi rompecabezas. Una frontera dentro de la cual podía inventar lo que quisiera, pero que no podía traspasar. José Ignacio existió verdaderamente. Lo que dijo o cómo era, lo inventé, porque no hay testimonio que me haya ratificado que él no estuvo ese día en la Plaza, que no le hizo a la prima lo que le hizo, que su amigo no se llamaba Gregorio… Eso lo inventé, pero tenía que respetar a rajatabla ese marco histórico, ese borde dentro del cual podía jugar para construir una trama de la historia. Hasta que elegí las piezas de ese rompecabezas, de todo lo que leí hice una especie de resumen. Eran como ocho páginas de información. Lo que hice después fue ir encajando la información con la trama que iba inventando, y así terminé de armar el rompecabezas. Fue muy divertido. Yo tenía experiencia en la escritura de textos históricos, porque había hecho los Ambrosios. Pero estaban ambientados en una época: con los egipcios, entre los vikingos, en la Antigua Grecia, o en la Prehistoria. Era mucho más amplio. Acá estaba muy ceñida. Hay personajes reales que estuvieron y tenía que ponerlos. No importaba si yo inventaba el nombre de un Faraón o no ponía ningún nombre. Acá no. Fue un trabajo súper exhaustivo de buscar información previa y de elegir información. Porque hay otra cosa importante, que también lo habrás pasado, porque tenés una novela histórica en el Bicentenario, El fantasma de Francisca.

MM: Con los Ambrosios hay mucha más distancia. Acá se trata de una historia más cercana en el tiempo, pero sobre todo, más cercana en lo afectivo. Crecimos aprendiendo lo de la Casita de Tucumán en el Billiken… lo que todos conocemos. ¿Qué sentiste con ese exagerado respeto, casi hasta temor, con los personajes históricos? ¿Qué pasa con un Belgrano chistoso, que les hace una broma a los pibes o que se prende en ocultarles el secreto?

LC: Estaba un poco temerosa, pero pedí permiso a los chicos en la editorial. Mi estilo se caracteriza por el humor, y les pregunté si podía escribir una novela con humor. Me contestaron que por supuesto. ¿Y quién dice que Belgrano no tenía buen humor? En ninguna de las biografías de él que leí dice nada. Incluso me enteré de algunas cosas que mejor no las digo, porque Belgrano es uno de mis próceres preferidos. Me enteré de cosas que no sabía, que si las estudié en algún momento, las había olvidado. Sin faltarle el respeto, Belgrano era un ser humano como cualquiera, y podía tener una chica que le gustara. Era un gran bailarín, tanto de danzas autóctonas como europeas. Creo que tratarlo con humor no significa faltarle el respeto. Fui cuidadosa como lo soy en general. Lo hice bien humano, lo saqué de la foto del Billiken, y lo llevé a una situación cotidiana: a hablar con chicos, a reírse cuando se da cuenta de que los chicos están haciendo un lío terrible, lo transformé en un cómplice, como puede serlo cualquier persona grande cuando ve que los chicos están armando cosas inocentes. Me encantó poder ponerlo en un costado más humano…

MM: Desacartonarlo. La pusiste a nuestra amiga Francisca vendiendo empanadas. ¿Eso lo inventaste?

LC: ¡No! Documentado. Piña tiene un libro de historia argentina donde dice que era la mejor vendedora de empanadas de San Miguel de Tucumán. De hecho, ya en esa época había dejado de venderlas, pero había ganado mucho dinero haciéndolo.

MM: Mira vos. Viste que yo tengo una Francisca, pero la mía no hacía empanadas.

LC: Yo me documenté. No te puedo decir la receta, si eran con o sin pasas porque no la encontré.

MM: Si era la mejor tenían que ser con pasas.

LC: No, porque a mí no me gustan. (Risas). Eso lo saqué de un dato histórico.

MM: Y obviamente, lo de Dolores Helguero…

LC: Sí. En una crónica maravillosa de Paul Groussac encontré los nombres de las vecinas y de los vecinos prestigiosos. Tampoco era tan grande San Miguel de Tucumán. Los nombres de las chicas casaderas de la época… una de ellas incluso novió con Belgrano. Lucía Aráoz, la prima de José Ignacio, es un personaje histórico real. Era la hija de Diego Aráoz que después se va a casar con José López. Después van a estar enemistados. Este país no ha cambiado mucho lamentablemente, siempre ha habido como dos bandos (se llama capitalismo más viejo o más nuevo). Los caudillos estaban enfrentados. Bernabé Aráoz se va a enfrentar con López, aunque había sido su padrino y le había pagado los estudios en el Alto Perú y todo. Y López lo fusila. Después de que fusila a Bernabé Aráoz era tan sangriento el enfrentamiento entre ambas familias, que le proponen a Lucía Aráoz que se case con López como para aliarse y terminar con una cosa que los desangraba. En realidad, Lucía ya amaba a López, aunque lo tenía escondido. Era casi una historia de Montescos y Capuletos criolla. Aceptó casarse mucho tiempo después. Seguí leyendo sobre la historia porque me pareció fascinante. Además me calzaba justo que apareciera Lucía para que fuera la antagonista de José Ignacio. Pueden leer incluso la crónica de Paul Groussac en la que relata cómo fue el baile que se hizo el 10 de julio en la misma casita de Tucumán. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Diez años de exilio

La ficción se apodera del interior de las ficciones, los relatos cuentan acerca de sí mismos y de otros en Libro de arena. Hoy compartimos un fragmento de Diez años de exilio de Madame de Staël


Hacia la primavera de 1800 publiqué mi libro, Sobre la Literatura, y el éxito que obtuvo me devolvió el favor de la sociedad. Mi salón volvió a poblarse y volví a gozar del placer de la conversación, y eso en París, donde me parece, lo confieso, el más atractivo de todos. En mi libro no había una palabra sobre Bonaparte y los sentimientos más liberales estaban expresados, creo, con convicción. En ese entonces la prensa distaba de estar aherrojada como ahora; el gobierno ejercía la censura sobre los diarios pero no sobre los libros. Esta distinción hubiera podido mantenerse si se hubiera creado la censura con moderación, ya que los diarios ejercen una influencia popular, mientras que los libros, en general, sólo son leídos por las personas instruidas, y pueden iluminar una opinión pero no inflamarla.  Después se instituyeron en el Senado –supongo que por ironía- una comisión por la libertad de prensa y otra por la libertad individual cuyos miembros se renuevan cada tres meses. No me cabe duda de que los obispados in partibus y las sinecuras en Inglaterra tienen más trabajo que esas comisiones.
Después de mi obra Sobre la Literatura, publiqué Delfina, Corina, y por último De la Alemania, que fue prohibido en el momento en el que estaba por salir. Pero a pesar de que este último me haya acarreado amarga persecución, no dejo de pensar que la literatura es una fuente de goces y de consideración, aún para una mujer. Atribuyo lo que he debido sufrir en la vida a las circunstancias que, desde mi entrada en el mundo, me asociaron a los intereses de la libertad que defendían mi padre y sus amigos; pero ese talento que ha hecho que se hable de mí como escritora me ha deparado siempre más placer que amargura. Las críticas que reciben las obras se reciben con gran facilidad cuando se tiene una cierta elevación de espíritu, y cuando se aman los grandes pensamientos por ellos mismos y no por el éxito que puedan deparar. Por otra parte, el público, a la larga me parece casi siempre muy ecuánime; el amor propio debe acostumbrarse a darle a darle plazo al elogio, ya que con el tiempo, uno obtiene lo que merece. En fin, aun cuando haya que sufrir largo tiempo la injusticia, no concibo mejor refugio contra ella que la meditación de la filosofía y la emoción de la elocuencia. Estas facultades ponen a nuestras órdenes todo un mundo de verdades y sentimientos en el que siempre se respira con libertad.


Fragmento del capítulo lll de Diez años de exilio
Madame de Staël
Ceal,


miércoles, 21 de septiembre de 2016

Agenda semanal de actividades literarias

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas relacionadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes



Miércoles 21

La ciudad de la Santísima Trinidad puerto de Buenos Aires. 1600-1750
Presentación del libro de Jorge F. Lima González Bonorino publicado por Estudios Histórico-Sociales de Buenos Aires.
El libro introduce al lector en los primeros tiempos de Buenos Aires y recorre su historia hasta poco antes de la creación del Virreinato del Río de la Plata
A las 19 hs.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555

Borges el mismo, otro
Historia universal de la fama. Borges por Sábat, Georgie dear
La exposición posee una singularidad sin precedentes para una institución pública. Se desplegará en dos conceptos: Una lógica simbólica: Manuscritos de Jorge Luis Borges en la Biblioteca Nacional, que reunirá una extraordinaria colección de manuscritos originales de Jorge Luis Borges, e Historia Universal de la Fama, que explorará la recepción de Borges en la cultura popular en las décadas del sesenta, setenta y ochenta. Julio - Diciembre 2016
Sala Leopoldo Marechal, Sala María Elena Walsh, Plaza del Lector Rayuela y Museo del libro y de la lengua, Av. Las Heras 2555


Jueves 22

La primavera, el verdadero carnaval
Ciclo Puentes. Talleres integrales de murga a cargo de Abel Giménez, Félix Loiácono y Coco Romero
Entrada gratuita con inscripción previa
A las 19 hs.
Centro Cultural Rojas, Auditorio Abuelas de Plaza de Mayo, Corrientes 2038

1966 Momentos del estructuralismo 2016
Ciclo de conferencias a propósito de los cincuenta años de la edición de clásicos del estructuralismo francés. Organizan: Embajada de Francia, Biblioteca Nacional, Siglo XXI Editores y Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.
Luis Diego Fernández abordará la figura de Jacques Derrida y Emilio de Ípola la de Louis Althusser.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Juan L. Ortiz, Agüero 2505

Homenaje universal al idioma español
Presentación del libro de Ignacio Buqueras
Homenaje universal al idioma español recoge los actos celebrados durante el año 2015 con motivo del Homenaje Universal al Idioma Español, promovido por la Fundación Independiente con el propósito de dar valor a la lengua compartida por quinientos millones de hispanohablantes.
El libro, que recoge las conclusiones del homenaje, incluye más de setenta documentos, entre los que se encuentran los testimonios de ocho jefes de Estado americanos y otras personalidades. También se publican los discursos de los Premios Cervantes y los de los Nobel de Literatura española.
A las 11hs.
CCEBA, Paraná 1159

1816-Independencia-2016
Ciclo de cine, ciclo de charlas, juegos en la exposición
En la exhibición 1816-Independencia-2016 nos acercamos al 9 de Julio de 1816 desde dos actitudes, la celebratoria y la reflexiva. Hemos organizado su recorrido en dos grandes núcleos: Historia, donde nos preguntamos por la Revolución de Mayo y el Congreso de Tucumán, atentos a la renovada producción de investigaciones en las últimas décadas; e Historiografía, donde intentamos recoger las miradas sobre el pasado y los usos y transformaciones del hito del 9 de Julio, deteniéndonos en dos momentos: 1916 y 1966. Del recorrido por ambos núcleos es protagonista el patrimonio bibliohemerográfico y documental de la Biblioteca Nacional.
Julio - Diciembre
Biblioteca Nacional, Sala Leopoldo Lugones | Sala Juan L. Ortiz, Agüero 2505

Goya. El sueño de un genio
Exposición
Curador: Ángel Navarro
Hasta el 03/10/2016. Horario de visita: lunes a domingos
De 11 a 20 hs.
MUNTREF Artes Visuales, Sede Caseros, Valentín Gómez 4838, Caseros, Provincia de Buenos Aires


Viernes 23

El centroforward murió al amanecer
Literatura de la pelota
En el marco del ciclo Cine y fútbol se proyecta la película de René Mugica que toma como base la famosa obra de teatro de Agustín Cuzzani. Presenta Lucio Mafud.
A las 18 hs.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555


Sábado 24

MALBA XV
Feria de publicaciones
En el marco del aniversario del museo se presenta la primera edición de la Feria de publicaciones MALBA, que se propone como un espacio de difusión del pensamiento contemporáneo entorno a publicaciones sobre arte​ y Literatura​. Desde producciones concebidas por artistas como objetos únicos, hasta fuentes teóricas de desarrollo crítico, literario y ensayístico.
Durante el día, se realizarán en la biblioteca del museo diferentes actividades en vivo: presentaciones de libros, entrevistas a autores y editores, además de lecturas y propuestas para los lectores. También se sumará una propuesta gastronómica de food-trucks para acompañar la jornada.
Entrada libre y gratuita. En caso de lluvia se pasa al domingo 25 en el mismo horario.
De 12:00 a 19:00.
Malba, Plaza Perú, Av. Figueroa Alcorta 3415

Me contaron una vez…
Actividad de narración
Teniendo como protagonistas a las nuevas obras de la colección MALBA, se invita a los niños a pasear por un mundo de imaginación y fantasía sin moverse de su lugar. En esta oportunidad, se narrarán dos leyendas latinoamericanas acompañados por objetos y materiales didácticos, alternados con momentos para pensar dibujando.
Dirigida a niños entre 3 y 5 años.
A las 14 hs.
Malba, Auditorio, Av. Figueroa Alcorta 3415


Domingo 25

Fiebre del libro
Feria pensada para que los lectores puedan tener un contacto directo con las editoriales.
Fiebre del libro retoma el significado tradicional de la feria como espacio de intercambio en el que la compra y la venta son parte de un acto cultural mayor que facilita el acceso al libro. En este sentido, los participantes ofrecerán promociones y expondrán para la venta títulos de su catálogo con descuentos.
Tocará en vivo Yacaré valija el cuarteto que interpreta música del litoral.
De 11 a 19 hs.
Biblioteca Nacional, Plaza del Lector Rayuela, Agüero 2505


Lunes 26

Conferencia Editorial 2016
Encuentro que reúne a especialistas en edición, traductores y escritores para poner en común ideas sobre la tarea editorial. Organiza el área Opción Libros de la Dirección General de Industrias Creativas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
De 9 a 20 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges, Agüero 2505


Martes 27

Literatura de la pelota
Las jornadas Literatura de la pelota, organizadas por la Biblioteca Nacional, se proponen abordar la articulación de distintas disciplinas del arte, como la literatura, el cine y la música, con uno de los nodos centrales de la identidad argentina: el fútbol. Las mesas de discusión, que integrarán escritores, jugadores, investigadores y periodistas, se aproximarán al análisis de las representaciones del fútbol, haciendo particular eje en la centralidad de la literatura y los diversos modos trabajados por ella: narrativa, poética, crónica y periodística.
Del 27 al 30 de septiembre | 16:30 a 21 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges, Auditorio David Viñas, Agüero 2505

Charla-debate: Arte, estética, literatura y teatro en Rodolfo Kusch
Indagar el arte en el pensamiento de Rodolfo Kusch a partir de su análisis crítico y creación artística con el aporte de una nueva publicación conjunta entre el CCC y la UNTREF que aborda nociones como el “gran arte”, el “arte americano”, la “estética americana”, lo “monstruoso” y “bárbaro” en la poesía, la literatura, la estética, las artes plásticas, el teatro popular y de vanguardia y la singular producción audiovisual denominada “puchometrajes”.
A las 19 hs.
Centro Cultural de la Cooperación, Meyer Dubrovsky, Corrientes 1543

La escuela va a la historia
Una jornada de charlas, debates y conferencias para adentrarse en los sucesos de la historia argentina en torno al Bicentenario de la Independencia. Organiza: Asociación Cultural Sanmartiniana Tradicionalista Pasos Sanmartinianos.
A las 18 hs.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555


Convocatorias

Premio internacional de literatura Antonio Machado (Francia)

Género: poesía, ensayo, novela, cuento, teatro
Premio: 2.000 euros
Abierto a: sin restricciones por nacionalidad o residencia
Entidad convocante: FUNDACIÓN ANTONIO MACHADO DE COLLIOURE
País de la entidad convocante: Francia

Fecha de cierre: 29 de septiembre de 2016
Más información: aquí

martes, 20 de septiembre de 2016

Home Movie Day

Los registros más insólitos, aunque comunes, aparecen en las filmaciones familiares o caseras que todos alguna vez protagonizamos. Hurgar en ese infinito universo atrae la curiosidad del más amante de la vida de los otros hasta el más apático. El Día de las Películas Familiares- Home Movie Day 2016- es la crónica urbana que hoy despierta el interés de Libro de arena.


Por Corina Auster

Vacaciones, cumpleaños, viajes, visitas a plazas, actos escolares, casamientos, bebés dando sus primeros pasitos y mucha gente saludando a cámara en una tarde de emoción, recuerdo, curiosidad y reflexión.
El sábado 3 de setiembre el Home Movie Day –el cine familiar llevado a la pantalla grande- festejó 10 años en nuestro país.
Esta vez el festival se realizó en el Auditorio David Viñas del Museo del Libro y de la Lengua (en Av.  Las Heras 2555). El presente año el evento contó con un ingrediente extra: la participación del cineasta Bebe Kamín y familia ¡aportando algunas películas caseras de su autoría! Todas son películas en formatos extraños para la era digital (16 mm, 9.5 mm, 8 mm y Súper 8), filmadas generalmente por el hombre de la casa, quien habitualmente compraba la cámara, por eso los “camarahabientes” eran los grandes ausentes de la filmación y eso también justifica el punto de vista masculino, subjetivo y desde la exclusión.  Películas que los dueños hace mucho tiempo no veían o quizás nunca vieron desde que las heredaron, encontraron o compraron (en mercados de pulgas, ferias, casas de antigüedades o por internet) porque no poseen el proyector necesario y comparten su admiración con el público, sus hijos y hasta tal vez sus nietos.
Resulta gracioso y sorprendente escuchar a un participante explicar su material señalando: “ésta es mi mamá, ésta es mi tía, ésta es mi abuela” y que reciba un rabioso aplauso como si se tratara de la última producción de Hollywood premiada con varios Oscar.  Un aplauso dirigido al “cineasta amateur” o a quien haya traído la película, a quien está ligado a ella por un lazo afectivo.
Los registros más frecuentes son las vacaciones en Mar del Plata seguidos por los de Bariloche. El “Día de las Películas Familiares” es un encuentro anual dedicado a la celebración del cine amateur organizado por expertos en preservación audiovisual, llevado a cabo en centros culturales, bibliotecas, cines de más de 50 ciudades en 15 países distintos.  Se invita a la gente a traer sus películas para ser revisadas por proyectoristas y restauradores audiovisuales y disfrutarlos en pantalla junto con las de otros aficionados y recibir consejos de conservación.
Se destaca el valor histórico de esas imágenes confinadas al ámbito privado –se descubren usos y costumbres de cada época a través de la vestimenta, peinados, alimentos, construcciones, publicidades, automóviles-. Con el auge de los estudios culturales, numerosos artistas e investigadores, así como también archivos, museos y coleccionistas, han manifestado un interés creciente por las formas de cine no profesional y su contribución a la cultura visual del siglo XX.  Su importancia radica en su conexión con el pasado y con la memoria.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Programación semanal del Programa Bibliotecas para armar

Todas las semanas el Programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas relacionadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes.


Lunes 19

Seminario de narración oral y lectura en voz alta
La propuesta tiene como eje la articulación entre la literatura, la lectura, la actitud lúdica y la oralidad; el entrenamiento vocal y corporal. Trabajo con conceptos téórico-prácticos acerca de la narración de cuentos, análisis de distintas corrientes y técnicas en busca de la propia voz y para la sistematización de recursos que tienen como objetivo el desarrollo de la práctica de la narración oral, la lectura y la acción poética.
Destinada a referentes de bibliotecas, docentes y aquellos interesados en incentivar la lectura en niños, adolescentes y adultos.
A cargo de Diana Tarnofky.
A las 18 hs.
Biblioteca “Guido y Spano”, Güemes 4601


Martes 20

El humor en la literatura y el cine
El ciclo alternará la discusión de los textos literarios y la proyección de fragmentos o cortometrajes, relacionados con una película que se proyectará. En los transcurso del mismo, compararemos géneros literarios en los que el humor ha dejado su impronta: teatro, cuento, novela, ensayo, sátira, parodia. Reflexionaremos acerca de las diferencias y semejanzas entre los modos de narración literarios y cinematográficos y estudiaremos las adaptaciones paródicas de clásicos de la literatura al cine. Estos encuentros gratuitos están dirigidos a referentes de espacios de lectura y bibliotecas y al público en general.
A cargo de Mario Méndez.
A las 19 hs.
Biblioteca “Alberto Gerchunoff” de la Sociedad Hebraica Argentina, Sarmiento 2333


Jueves 22

Capacitación gratuita en estrategias de animación a la lectura y promoción de la biblioteca
La propuesta busca aportar una mirada que integre diferentes disciplinas artísticas y sus procedimientos particulares con el objetivo de que cada participante pueda investigar y desarrollar nuevas estrategias y proyectos de animación a la lectura para destinatarios diversos.
Esta capacitación gratuita está destinada a referentes de bibliotecas, docentes y aquellos interesados en incentivar la lectura en niños, adolescentes y adultos.
A cargo de María Trombetta

Seminario gratuito de lectura en voz alta, narración y expresión oral
A cargo de Paula Martín.
A las 18 hs.
Biblioteca “José Hernández” del Banco Ciudad, Boedo 870


Viernes 23

Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas comunitarias y espacios de lectura
Recorrido por las principales cuestiones que hacen a la gestión de bibliotecas comunitarias y espacios de lectura, a partir del encuentro con renombrados especialistas y la visita a las instituciones más representativas. Algunas de ellas serán la  organización de la biblioteca, clasificación y catalogación; las estrategias de sustentabilidad y comunicación institucional, entre otras.
A cargo de María Trombetta.

Todas estas actividades son con inscripción previa.


A su vez, se llevan adelante las siguientes propuestas de animación de la lectura para los asistentes a las bibliotecas comunitarias:


Lunes 19

Un libro emocionante
El objetivo este ciclo es trabajar el reconocimiento de las emociones con los niños y sus acompañantes en la sala de espera, a través de libros e historias y relatos, especialmente aquellos que hagan referencia al amor en todas sus manifestaciones.
A las 10:30 hs.
Biblioteca "Tierra de libros" del  CeSAC 35, Osvaldo Cruz 3600
                                 
El amor en tiempos de lecturas
En los distintos encuentros se abordarán cuentos, novelas y mitologías en las que el amor que espera fielmente es el protagonista. Se incursionará luego en diversas técnicas plásticas que dejen plasmadas las ideas que vayan surgiendo del amor, la literatura y la espera.
A las 14 hs.
Biblioteca "Misteriosa Buenos Aires" del Hogar San Martín, Warnes 2650


Miércoles 21

Amor de cuento
Los cuentos sobre el amor recogen gran variedad de historias: las del amor filial, del amor de los enamorados, del amor a la naturaleza, entre muchas otras. La propuesta será hablar del amor en la primera infancia a través de una selección de estas historias, como una de las formas más maravillosas de relacionarnos. 
A las 9 hs.
Centro de Primera Infancia  "Mis primeros pasos", Av. Federico Lacroze 2984.

Crear lazos
Ciclo de lectura y narración de cuentos de amor, entendido en amplio sentido, en el que  la sala de espera del Cesac 44 será intervenida para crear lazos entre los niños y sus acompañantes a través de esta literatura y el juego compartido con materiales reutilizados.
A las 10.30 hs.
Biblioteca del CeSAC N°44, Saraza 4202.

El amor se cuenta
Encuentro de narradores en una tarde llena de relatos de poemas e historias en la que el  amor es su protagonista. A cargo de Diana Tarnofky y los participantes de la Capacitación en Narración oral y lectura en voz alta.
A las 14hs.
Biblioteca "Tierra de libros" del  CeSAC 35, Osvaldo Cruz 3600
                                 

Jueves 22

Ronda de mil amores
En los primeros arrullos, juegos, rimas, coplas y versos de tradición oral, se encuentra presente una herencia de palabras que nos hablan del amor. Y hablar del amor en la primera infancia requiere justamente viajar a esos tiempos remotos donde despertamos al mundo gracias a la palabra de un otro que nos enseña la musicalidad del lenguaje. A partir del libro El libro que canta, de Yolanda Reyes, este taller se propone trabajar la temática con los niños y niñas participantes facilitando el encuentro con la lectura de cuentos e historias que nos hablan del amor en sus diversas manifestaciones.
A las 9 hs.
Centro de Primera Infancia "Los Sueños de Patricia", Av. San Martín 3743.

Capacitación intensiva en técnicas de narración oral y lectura en voz alta para profesionales de la salud
Seminario en tres encuentros destinado profesionales y trabajadores de la salud organizado conjuntamente con el Programa Nutricional de la Dirección de Planificación Operativa del Ministerio de Salud de la Ciudad. La propuesta abordará distintas técnicas de la narración oral y la lectura en voz alta de poesías, cuentos clásicos y populares como herramientas para la promoción de prácticas saludables.
A cargo de Diana Tarnofky.
A las 9hs.
Aula Davel - Primer piso.
Instituto Pasteur, Av. Díaz Vélez 4821, Parque Centenario.