viernes, 28 de junio de 2013

Semana de la oralidad


Un poema para Ana

Como cierre de la Semana de homenaje a Ana Frank Libro de arena publica un poema de Versos de un ciclista judío, de Eliahu Toker acompañado del comentario de María Pía Chiesino.


A Carina de once años 


Mi hija desborda las ropas infantiles 
y se encorva para retener su huidiza infancia, 
pero el cuerpo se le echó a crecer 
hasta quedarle grande. 
Desconcertada, atina apenas a acomodar los brazos 
en los propios brazos 
y las piernas en las nuevas, largas, 
que temen y ansían caminos inquietantes, 
una mano tomada de las nuestras 
y con la otra alisándose las tiernas, escandalosas alas. 




Por María Pía Chiesino



Cuando abrí el libro de Toker, en esta semana de homenaje a Ana Frank, éste fue el primer poema que vi. Un poema dedicado a una hija que crece. Sentí una profunda tristeza. No pude no pensar de inmediato en dos cosas: en primer lugar, en el padre de Ana Frank, que no tuvo la suerte de ver crecer a su hija. Y en segundo lugar, lo asocié con las menciones que la propia Ana hace en su Diario acerca de su cuerpo y de sus vestidos.
A medida que va pasando el tiempo de encierro, a Ana le quedan chicas las ropas. Las polleras muy cortas. Las camisas o los abrigos,  cortos de mangas.
Llega un momento en el que la ropa le incomoda de tal manera, que, una de las mujeres que ayudan a ocultar a la familia, sugiere la posibilidad de sacarla del refugio una vez, para comprarle ropa. Cuando se piensa en las posibles consecuencias, esto se descarta.
A Ana Frank el cuerpo le iba quedando cada vez más grande, igual que a la niña del poema de Toker. Igual que cualquier niña, Ana necesitaba de esas “alas escandalosas” que le permitieran pelear, discutir, despegarse de la familia. La única manera de tomarla de la mano que tenían sus padres era la de “cuidarla” (y cuidarse entre todos)  en el refugio. No era una familia que viviera de manera normal. No iba a  ser normal el crecimiento de Ana. Está claro en el Diario, que Ana necesita volar.
Pero en la Holanda ocupada por los nazis, y en ese encierro insoportable, en el que tenía que ver a sus padres todos los días, todo el día las únicas alas posibles fueron las de la escritura que la hicieron eterna.                                                                    



Eliahu Toker
Versos de un ciclista judío
Buenos Aires, Dunken, 2001









jueves, 27 de junio de 2013

miércoles, 26 de junio de 2013

El niño estrella

En la semana dedicada a rendirle homenaje a la pequeña Ana Frank, Libro de arena publica hoy el cuento "El niño estrella", de  la escritora francesa Rachel Hausfater-Douïeb.

Hace años en un rico país, un loco obligó a los que consideraba distintos a llevar una estrella de seis puntas.
Pero hubo un niño que no sabía que era una estrella.
Y se lo hicieron saber.
Al principio, le gustó y hasta se sintió orgulloso de serlo. Le pareció que estaba bien aquello de ser niño estrella.
Pero aquella estrella tenía demasiadas puntas.
Y entonces el niño estrella empezó a sentir vergüenza.
Y cuanta más vergüenza sentía, más grande se hacía la estrella.
Y al cabo de unos momentos ya no se veía al niño.
Sólo se podía ver la estrella que llevaba.
A su alrededor, las otras estrellas corrían en todas direcciones, enloquecidas… porque los cazadores de estrellas se acercaban.
Un día, los cazadores atraparon a las estrellas y se las llevaron en unos trenes negros.
Y el niño vio cómo las grandes estrellas-papá, las dulces estrellas-mamá y las estrellitas más pequeñas ascendían hacia la noche.
Y se apagaban.
El niño estrella replegó sus puntas y trató de ocultar toda la luz que tenía en su interior, como si ya no fuera una estrella.
Y eso hizo que ya no pareciera un niño.
Estuvo escondido durante mucho tiempo.
Por fin, la noche se terminó y el niño pudo salir.
Fuera, hacía un tiempo hermoso.
Pero estaba completamente solo.
Las estrellas fugaces no habían vuelto.
Afortunadamente, había otras personas a su alrededor.
Eran un poco soles y un poco estrellas.
Y le enseñaron a vivir de nuevo a la luz del día.
Ahora, el niño estrella sabe que es una estrella.
Y brilla.


Rachel Hausfater-Douïeb
El niño estrella
Zaragoza, Editorial Luis Vivas, 2003




martes, 25 de junio de 2013

El alma para todas las edades

En el marco de la semana de la publicación del Diario de Ana Frank, Libro de arena ofrece una breve reseña acerca de otro libro que también tiene como protagonista a un adolescente judío. Esta vez, un niño que vive en el Once y que, con su historia, no atrapa solamente a un público juvenil.  

Por Alvar Torales

En las muy buenas entrevistas, que por estos días estuvo realizando Mario Méndez en la Biblioteca Nacional a distintos y reconocidos autores de literatura infantil y juvenil, hubo, entre muchas otras, una pregunta recurrente: ¿existe realmente la literatura juvenil? La respuesta ha sido coincidente; hay claramente una literatura infantil, pero el límite entre la juvenil y la de adultos no sólo es difusa sino que es discutible.
Esto se ve claramente en la excelente novela de Marcelo Birmajer, El alma al diablo. ¿Es juvenil, adulta o para "jóvenes-adultos"? Lo cierto es que la historia del niño que se prepara para "ingresar" a la adultez, resulta encantadora, apasionante, llena de misterio y suspenso. Mordejai, el niño judío, hijo de una familia practicante, que se está preparando para el bar mitzva, se encuentra primero con el escepticismo, con el amor (el de Tamara, 30 años mayor que él), con la transgresión, con la aventura, con lo prohibido y finalmente, como en un recorrido circular, con la reflexión.
En definitiva, la historia nos cuenta la aventura más apasionante y extraordinaria del hombre; la llegada de la adolescencia, el asomo a la vida, el encuentro de uno con el mundo. Y esto trasciende edades y colectividades.
Tal vez a la novela se la encuadre como juvenil, pero yo la leí con mucho placer a mis 70 años.


El alma al diablo
Marcelo Birmajer
Bogotá, Norma, 1996















lunes, 24 de junio de 2013

El diario de Ana Frank como se mira a los ojos

El 25 de junio de 1947 se publica por primera vez en Holanda La casa de atrás, más conocido como El diario de Ana Frank. Bibliotecas para armar rinde homenaje a la vida y obra de esta pequeña adolescente que, con apenas 13 años de edad, hilvana el abrupto despertar a un universo que apenas comprende pero que está obligada a sortear. Durante esta semana Libro de arena publicará entradas dedicadas a esta temática. Para iniciar el ciclo, Rosario, una joven como Ana, escribe acerca de los pensamientos que El diario despertó en ella.    


Por Rosario Proe    
     
De chica escuchaba hablar de ese libro y siempre lo quise leer. Fui a una muestra sobre su historia y me lo compré pensando que me iba a encontrar con algo que no me encontré. Ingenuo pensamiento el mío: ¿qué persona, sabiendo que en algunos años no iba a estar más, escribiría las cosas que escribía Ana Frank? Nadie. Ella cuenta lo cotidiano, lo pequeño y supuestamente intrascendente, las preocupaciones de una chica de doce años con la esperanza de que todo terminará, de que un día su clandestinidad va a desaparecer y el mundo  va  aceptar que cada uno crea, piense y opine lo que quiera. Me sorprendió el ver la resignación, la aceptación de la realidad, la delicia por lo pequeño. ¡En tiempos en los que nada conforma, en los que todo es poco, el diario permite ver cómo es posible y necesario valorar el simple hecho de estar vivo, aunque sea sin ver la luz del sol!
Leer el libro fue leer una historia al revés, ya que comencé por el final sabiendo que lo que leía terminaba en lo que menos quería. Por momentos, mientras leía, llegaba a odiarla pensando: “No, Ana, no hables así de tu hermana y de tu mamá que dentro de poco no las ves más”; por otros momentos, me sentía una invasora de la privacidad “¿Querrá Ana que lea esto? Qué bajón, escribís un diario y de golpe lo lee todo el mundo, literalmente.” Pero después de tantos sentimientos encontrados me di cuenta de una sola cosa: no hay testimonio más real, intenso y sin censura  el diario de una nena de doce años que escribe en la soledad de una habitación.


Diario
Ana Frank
Buenos Aires, Debolsillo, 2009













* Rosario Proe vive en San Martín, tiene 17 años y realiza sus primeros pasos como actriz. Si le preguntaran que quiere ser cuando sea grande, diría que le gustaría ser "Rosario", porque más no se puede pedir.



Programación semanal de Bibliotecas para armar

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas vinculadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes.


Lunes 24

Hermanados en Ana
La lectura de fragmentos del Diario de Ana Frank serán el punto de partida para que jóvenes y adultos que asisten a la institución trabajen sobre aspectos de la obra con los cuales se sienten identificados.
A las 10 hs.
Biblioteca Tierra de libros, CESAC N° 35

Animación audiovisual en bibliotecas
A partir de pequeños elementos de animación los alumnos participantes darán vida a personaje en plastilina.
A las 11 hs.
Biblioteca Ciencia y Labor


Martes 25

Nuestras historias
Actividad de narración y reconstrucción de recuerdos en común a partir de la historia personal de los participantes y su relación con lo barrial.
A las 10 hs.
Biblioteca A libro Abierto

Arte y Cuentos - Jugando con la forma y el color
Taller de ilustración a partir de la lectura de cuentos de Gustavo Roldán.
Para niños de 9 a 12 años.
A las 18 hs.
Biblioteca Gustavo Roldán


Miércoles 26

Las páginas íntimas
A partir de la lectura de un fragmento del diario de Ana Frank se tratará el género discursivo dentro del formato de diario íntimo.
A las 13 hs.
Centro de Acción Familiar N° 8
Actividad destinada a niños de la institución

Arte y Cuentos
Ilustración de cuentos de Cortázar, Borges, Puig y Fontanarrosa a partir de técnicas surrealistas.
Para adultos mayores
A las 13:30 hs.
Hogar Santa Ana y San Joaquín
Actividad destinada a concurrentes de la institución

Taller de historietas
Actividades lúdicas que introducen a los niños al lenguaje del comic.
Para niños de 10 a 12 años.
A las 17 hs.
Biblioteca Leopoldo Marechal
Actividad destinada a niños de la institución

 
Jueves 27

Taller de animación audiovisual
A partir del aprendizaje de la técnica "cuadro por cuadro" los alumnos realizarán un cortometraje basado en versiones latinoamericanas de relatos mitológicos.
A las 13 hs.
Biblioteca A libro abierto

Retratos de Ana
Recorrido sobre la vida de Ana Frank a través de su diario y fotografías.
A las 18 hs.
Centro Cultural Barrio Copello
 


Viernes 28

Producción en animación a la lectura y promoción de la biblioteca
El taller se propone como un espacio a partir del cual los participantes puedan poner en práctica los instrumentos que ofrecen las diferentes manifestaciones artísticas en su articulación con el diseño de estrategias de animación a la lectura.
A las 17 hs.
Casa Chubut
Actividad con inscripción previa


“Biblioteca Abierta”
El Proyecto Biblioteca Abierta, que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para Armar, acompaña de manera activa el trabajo que realizan día a día las Bibliotecas Comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires, realizando diversas actividades con el objetivo de promover la lectura y el buen funcionamiento de las bibliotecas.

Lunes 24

Biblioteca Tierra de libros
CESAC N° 35
Osvaldo Cruz y Zavaleta, Barracas
A las 10 hs.

Martes 25

Biblioteca Misteriosa Buenos Aires
Hogar San Martín
Av. Warnes 2650, Paternal
A las 8:30 hs.

Miércoles 26

Biblioteca del CAF N° 8
Centro de Acción Familiar Nº 8
Av. Piedrabuena y 2 de abril, Villa Lugano
A las 13 hs.

Jueves 27

Biblioteca Copello
Centro Cultural Barrio Copello
Av. Dellepiane Norte 4900, Barrio Copello
A las 18 hs.

miércoles, 19 de junio de 2013

Agenda semanal de actividades literarias

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas vinculadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes.

Miércoles 19

Novel gráfica
Por Tute, Trocche, Kioskerman, Juan M. Domónguez.
A las 19 hs.
Thames 1792.
Informes: 5235-4415.

Ciclo Hablar de Literatura: Literatura y Pobreza
El realismo. ¿Puede representarse la pobreza? ¿De qué modo la literatura argentina ha representado el mundo social de los pobres, los marginados, los excluidos? ¿El realismo como representación o como transposición? Estos temas son objeto de debate a partir de la publicación del libro Boedo. Políticas del realismo coordinado por Miguel Vitagliano (UBA). Participan: Leonardo Candiano, Susana Cella, Luis Gonzo, Florencia Angiletta, y miembros de la cátedra de Teoría Literaria III (UBA). 
Organiza Departamento de Literatura y Sociedad.
A las 19 hs.
Centro Cultural de la Cooperación, Sala Jacobo Laks, 3° piso, Av. Corrientes 1543. 
Informes: 5077-8000

El músico sin nombre (De "Los pasos perdidos", de Alejo Carpentier), por Sylvia Iparraguirre, Jorge Monteleone.
A las 19.30 hs.
Rufino de Elizalde 2831. 
Informes: 4808-0553; www.fnartes.gov.ar

Presentación del libro: Cuadernos - Para animarse a Leer: Para animarse a leer a Rubén Darío; Para animarse a leer a Martín Fierro; Para animarse a leer a Esteban Echeverría, los tres de Marcela Croce, Editorial Eudeba. 
Inf.: 4833-8025; guillermo.halpern@eudeba.com.ar


Lunes 24
Jornada de Bibliotecología “Invisibles, olvidados y renovadores”
El encuentro representa un recorrido por la bibliotecología argentina con una mirada en la memoria y su preservación, los libros y los lectores, el acervo y la tecnología, para una reflexión crítica acerca del camino a seguir.
A lo largo de la historia de las bibliotecas se suceden tendencias y aproximaciones convocantes, mientras otros intereses han permanecido olvidados. Se han cedido espacios de reflexión por diversas razones: urgencias de la coyuntura, usos de las tecnologías o acontecimientos socioeconómicos y políticos.
Se aspira con esta iniciativa inaugurar una etapa de valorización, visibilidad y reconocimiento de las prácticas de las bibliotecas que priorizan a los lectores, a la comunidad, a la reflexión teórica, al trabajo interdisciplinario, al pensamiento creativo y a la inclusión de los contextos económicos y políticos.
Esta jornada está destinada a los bibliotecarios, profesores, estudiantes, investigadores y profesionales de la bibliotecología y del campo cultural y social, interesados por el futuro de las bibliotecas, los libros y los lectores en todas sus expresiones, y al servicio de la democracia, la igualdad y la equidad.
De 9:30 a 19 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges, Agüero 2502.

martes, 18 de junio de 2013

El improvisao

El "Taller de historietas" que organizó el Programa Bibliotecas para armar en el Hogar de día "El pobre de Asís" el miércoles 12 de junio comparte el trabajo realizado por los talleristas con el fin de estimular el acercamiento a la escritura y a la lectura a través de distintos géneros.
En esta ocasión y bajo la coordinación de Julián Martínez, Libro de arena publica la producción de Pedro Mc Cormick, con guión y diseño propios.






lunes, 17 de junio de 2013

Programación semanal de Bibliotecas para armar

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas vinculadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes.


Martes 18

Arte y Cuentos - Jugando con la forma y el color
Taller de ilustración a partir de la lectura de cuentos de Gustavo Roldán.
Para niños de 9 a 12 años.
A las 18 hs.
Biblioteca Gustavo Roldán


Miércoles 19

Arte y Cuentos
Ilustración de cuentos de Cortázar, Borges, Puig y Fontanarrosa a partir de técnicas surrealistas.
Para adultos mayores
A las 13:30 hs.
Hogar Santa Ana y San Joaquín
Actividad destinada a concurrentes de la institución

Animación audiovisual en bibliotecas
Del lápiz y el papel hasta las computadoras. Cómo crear imágenes en movimiento.
A las 13:30 hs.
Biblioteca El pobre de Asís

Taller de historietas

Actividades lúdicas para introducir a los niños al lenguaje del comic.
Para niños de 10 a 12 años.
A las 13:30 hs.
Centro de Acción Familiar Mitre
Actividad destinada a niños de la institución

Pantallas de un mundo nuevo
Actividad de animación a la lectura sobre la novela 1984, de Georges Orwell. 
Ver y ser vistos: entretenimiento, vigilancia, redes sociales y ciencia ficción.
A las 15 hs.
E.M.E.M. Nº 2 D.E. 14º  "Argentinos Juniors"

Detectives de papel y celuloide
Ciclo que pretende reflexionar acerca de las diferencias y semejanzas entre los modos de narración literarios y cinematográficos.  Proyección de la película “Asesinato en el comité central”,  de Vicente Aranda.
A las 19 hs.
Biblioteca Alberto Gerchunoff
Actividad con inscripción previa



“Biblioteca Abierta”

El Proyecto Biblioteca Abierta, que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para Armar, acompaña de manera activa el trabajo que realizan día a día las Bibliotecas Comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires, realizando diversas actividades con el objetivo de promover la lectura y el buen funcionamiento de las bibliotecas. 

Lunes 17

Biblioteca Tierra de libros
CESAC 35
Osvaldo Cruz y Zavaleta.
A las 10 hs.

Martes 18

Biblioteca Misteriosa Buenos Aires
Hogar San Martín
Av. Warnes 2650
A las 8:30 hs.

Miércoles 19

Biblioteca del CAF N° 8
Centro de Acción Familiar Nº 8
Av. Piedrabuena y 2 de abril, Villa Lugano
A las 13 hs.

Pantallas de un nuevo mundo


sábado, 15 de junio de 2013

Cría cuervos

De la mano del comentario de María Pía Chiesino Libro de arena comparte uno de los relatos enmarcados del  Libro de los exemplos del conde Lucanor o libro de Patronio para conmemorar el día de la muerte del Infante Don Juan Manuel y aprovechar para reflexionar acerca de las relaciones de poder.




Cuento XIX
Lo que sucedió a los cuervos con los búhos 
Hablaba otro día el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, y le dijo:
-Patronio, estoy en lucha con un enemigo muy poderoso, que tenía en su casa a un pariente que se había criado con él y a quien había favorecido muchas veces. Una vez,  por una disputa entre ellos, mi enemigo causó graves daños y deshonró a su pariente  que, aunque le estaba muy obligado, pensando en aquellas ofensas y buscando la forma  de vengarse, desea aliarse conmigo. Creo que me sería hombre muy útil, pues podría aconsejarme el mejor modo de hacerle daño a mi enemigo, ya que lo conoce muy bien.  Por la gran confianza que me merecéis y  por vuestro buen sentido, os ruego que me aconsejéis el modo de solucionar esta duda. 
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-,  lo primero que debo deciros es que  ciertamente este hombre ha venido a vos para engañaros, y, para que sepáis cómo lo  intentará conseguir, me gustaría que supierais lo que sucedió a los cuervos con los búhos. 
El conde le preguntó lo que había sucedido en este caso. 
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, los cuervos y los búhos estaban en guerra  entre sí, pero los cuervos llevaban la peor parte porque los búhos, que sólo salen de  noche y de día permanecen escondidos en lugares muy ocultos, volaban al amparo de la  oscuridad hasta los árboles donde se cobijaban los cuervos, golpeando o matando a  cuantos podían. Como los cuervos sufrían tanto, uno de ellos muy experimentado, al ver  el grave daño que recibían los suyos, habló con sus parientes los cuervos y encontró un  medio para vengarse de sus enemigos los búhos. 
Este era el medio que pensó y puso en práctica: los cuervos le arrancaron las  plumas, excepto alguna de las alas, por lo que volaba muy poco y mal. Así, lleno de  heridas, se fue con los búhos, a los que contó el mal y el daño que le habían causado los  cuervos porque él no quería la guerra contra los búhos, por lo cual, si ellos lo aceptaban  como compañero, estaba dispuesto a decirles las mejores maneras para vengarse de los  cuervos y hacerles mucho daño. 
Los búhos, al oírlo, se pusieron contentos porque pensaban que con  este  aliado podrían derrotar a sus enemigos los  cuervos, con lo cual empezaron a tratarlo  muy bien y le hicieron partícipe de sus planes secretos y de sus proyectos para la lucha.
Sin embargo, había entre los búhos uno que era muy viejo y que tenía mucha  experiencia que, cuando se enteró de lo del cuervo, descubrió el engaño que les  preparaba y fue a explicárselo al cabecilla de los búhos, diciéndole que, con toda  seguridad, aquel cuervo se les había unido para conocer sus planes y preparar su derrota,  por lo que debía alejarlo de allí inmediatamente. Pero este experimentado búho no  consiguió que sus hermanos le hicieran caso, por lo cual, al ver que no lo creían, se alejó  de ellos y se fue a vivir a un lugar donde los cuervos no pudieran encontrarlo. 
Los búhos, no obstante, siguieron confiando en el cuervo. Cuando le crecieron  otra vez las plumas, dijo a los búhos que,  pues ya podía volar, iría en busca de los  cuervos para decirles dónde estaban y,  de esta manera, reunidos todos los búhos,  podrían acabar con sus enemigos los cuervos, cosa que les agradó mucho. 
Al llegar el cuervo donde estaban sus hermanos, se juntaron todos y, como sabían  los planes de los búhos, los atacaron de día, cuando ellos no vuelan y están tranquilos y  sin recelo, y destrozaron y mataron a tantos búhos que los cuervos quedaron como  únicos vencedores. 
 Así les sucedió a los búhos, por fiarse del cuervo que es, por naturaleza enemigo  suyo. 
Vos, señor Conde Lucanor, pues sabéis que este hombre que quiere aliarse con  vos debe vasallaje a vuestro enemigo, por lo cual él y toda su familia son vuestros  enemigos también, os aconsejo que lo apartéis de vuestra compañía porque es seguro  que pretende engañaros y busca vuestro mal. Pero si él os quiere servir desde fuera de  vuestras tierras, de modo que nunca conozca vuestros planes ni pueda perjudicaros y  verdaderamente hiciera tanto daño a aquel enemigo vuestro que nunca pudiera hacer las  paces con él, entonces podréis confiar en ese pariente despechado, haciéndolo siempre  con cautela para que no os pueda resultar peligroso. 
El conde pensó que este era un buen  consejo, obró según él y le fue muy  provechoso. 
Y como don Juan comprendió que se trataba de un cuento muy bueno, lo mandó  escribir en este libro e hizo estos versos que dicen así: 
  
Al que antes tu enemigo solía ser
ni en nada ni nunca le debes creer



 Por María Pía Chiesino
El Infante Don Juan Manuel, además de ser sobrino de Alfonso el Sabio, ocupar cargos en el gobierno y luchar contra los moros, se hizo tiempo para sentarse a escribir su Libro de los Exemplos del Conde Lucanor o Libro de Patronio, en que reunió cincuenta y un relatos enmarcados.
Lo que siempre me gustó de estos cuentos, fue que el conde le cediera la voz a Patronio, para que le enseñara cómo comportarse frente a las distintas situaciones que se le presentaban en la vida cotidiana. Podría no hacerlo. De hecho, el Conde es noble y Patronio no, y esto podría bastarle para no pedir ni aceptar consejo alguno. Pero no es así, felizmente, para la historia de la literatura.
Si bien el Conde se reserva los dos últimos versos, en ellos expresa lo que aprendió, gracias a Patronio. Esos versos son quizá una devolución, un agradecimiento. En el caso del relato de los cuervos y los búhos (tomado por el Infante del Pantchatantra de la literatura hindú), le agradece, nada menos, el haber aprendido cómo comportarse frente a un posible enemigo. El Conde confía en este hombre, porque padece los males que le hace un viejo enemigo. Lo que olvida, al plantearle el problema a su consejero, es que además de ser pariente, le debe vasallaje. Deja de lado, nada menos que la cuestión del poder, que felizmente Patronio le recuerda, por medio de este hermoso relato.



Don Juan manuel

 Libro de los exemplos del conde Lucanor.                                                                               

viernes, 14 de junio de 2013

Márgara Averbach: "Yo no haría un libro para chicos que terminara mal"

Libro de arena publica la primera parte de la conversación tenida en la Biblioteca Nacional con la escritora Márgara Averbach. En esta porción de la charla, el diálogo con la autora trata sobre su experiencia con su novela El año de la vaca, en tanto proceso de creación y relación con niños lectores de la misma. Asimismo, la lectura en su infancia y adolescencia y autores que influyeron en su carrera y en su vida. La charla estuvo coordinada por el escritor y editor Mario Méndez, y forma parte del ciclo de Encuentros con autores de la Literatura Infantil y Juvenil, organizado por el Programa Bibliotecas para armar del GCBA y el Programa de Acciones Comunitarias del la BN.


Mario Méndez:
Bueno, primero que nada, quiero hacer la presentación formal de Márgara Averbach. Es un placer y un honor que esté hoy con nosotros. Gracias Márgara.

Márgara Averbach:
Gracias a vos, Mario.

MM:
Supongo que ustedes habrán estado leyendo desde el lunes pasado que estuvimos hablando de su obra. Márgara tiene más de treinta  libros publicados. Premios. Ha llegado a muchas  finales en los concursos, es doctora en Letras. Obliga a sus ayudantes a venir a escucharla (Risas). Traductora premiada. El año pasado recibiste el Premio de ALIJA…

MA:
El año pasado o el anterior, no me acuerdo…

MM:
En 2012. Bueno, vino acá para que le hagamos un montón de preguntas y esa es la idea. Yo voy a empezar por uno de los libros que más charlamos el lunes  pasado, que es El año de la vaca. 




MA:
Bueno, quiero contar que salió una nueva edición de El año de la vaca, va a estar en la Feria, en otra colección cuyo nombre no me acuerdo porque lo recibí ayer. Lo miré, dije: “¡Qué lindo que está!”, listo, lo guardé, no lo miré más y la verdad es que no me acuerdo, pero es otro tipo de libro, con otros dibujos… Y eso me pone muy contenta porque fue una novela que me costó mucho publicar. No escribir, pero publicar, sí…

Asistente:
¿Por qué?

MA:
Porque todo el mundo decía: “Es muy difícil. No la puedo publicar”. Todo el mundo. Me harté de ir a lugares y que me dijeran: “Me encanta, me encanta. ¿Lo podés hacer con un solo punto de vista?”. “No. Es otro libro.”. “Con todos esos puntos de vista los chicos no lo van a entender. No podemos, no podemos, no podemos”. La última persona a la que se lo llevé (no lo había llevado antes porque uno tiene una idea de a qué editor llevar qué cosa, después de cierto tiempo de moverte en las editoriales). Yo tenía muy buena relación con Canela en Sudamericana. Pero lo que yo le levaba a Canela era sobre todo de tema ecológico, que es uno de mis temas. Nunca le había llevado nada político. Y suponía que no. Pero ya le había llevado todo a medio mundo y dije: “Bueno, se lo llevo a Canela también, qué se yo”. Y se lo llevé y bueno… Fue después de cuatro años de dar vueltas.

MM:
Me sorprende que fuera difícil la polifonía. Pensé que por ahí la cuestión política era la que estaba objetada…

MA:
No. Es una cosa que me pasa mucho. Que me objeten que eso es algo muy difícil para los chicos. Para mí, lo más hermoso que me pasó con El año de la vaca en particular fue ir a una escuela pública de San Francisco Solano. Yo vivo entre Lomas de Zamora y Banfield. San Francisco Solano es por otro lado, más cerca de Avellaneda. Me invitó un librero. De La Boutique del Libro de Adrogué  (todo en zona Sur). Y una vez que me invitó la directora de la escuela me llamaba día por medio y me decía:  “Bueno, pero quiero saber, ¿va a venir?”. A la segunda vez le dije: “Yo ya dije que voy a ir, por favor…” “¿Pero usted sabe dónde queda?”. Porque es una escuela en medio de la villa. Estaba convencida de que yo no iba a ir. Yo le dije: “No me llame más, porque sí, voy a ir.”. Fui. Y fue realmente muy emocionante. Uno de los libros que habían leído era El año de la vaca. Chicos que no leían en la casa. Nada que ver con mi casa que es toda biblioteca desde que yo era chica. Chicos que sólo leen en la escuela. Y yo me sentí muy bien como para decir: “Viste que pueden entender?”. Está bien, con ayuda de los docentes, lo que sea. Pero habían hecho una obra de teatro con esto. Y era obvio que habían entendido. La obra de teatro, en quince minutos contaba la historia. Uno haciendo de maestro, otra haciendo de la otra profesora. La obra era fácil de hacer porque era todo en una escuela. Salvo los “efectos especiales”. Y a mí me hizo muy bien eso. Pero siempre me pasó. Estoy muy acostumbrada a que me pase. Cuando me dicen eso pienso: “Otra vez. Una más”.

Asistente:
Perdón. No sé por qué te sorprendió que llegue a los chicos, porque la forma de llegar… ese vocabulario… hablás como ellos hablan…

MA:
Ese es otro problema. De otro tipo. Yo, por ejemplo una vez, fui a una escuela coreana de la zona de Flores Sur. Y habían leído todo. Me habían dicho: “Como leen todo, podés ir”. Yo en general  cuando voy a escuelas  privadas, cobro. Y esta era una escuela privada. Si fuera pública, no. Me dijeron: “Mirá, leyeron todo”. Entonces fui. Y lo único que no habían leído era esto.  Entonces yo le pregunté a la organizadora, no sé si era la bibliotecaria o quién  y le dije: “¿Por qué no leyeron El año de la vaca? Es por la parte política?”. “No”, me dice, “para esta comunidad  no se puede dar un libro donde haya  una mala palabra”. Entonces yo le dije: “Sí, pero entonces ¿cómo puede ser que “el malo del curso”  no diga una mala palabra? No es creíble.” Tenía más malas palabras. Me las hicieron borrar.  (Risas) Esas cosas hacen los editores. Y yo les dije: “Tiene que haber una cantidad suficiente, para que sea creíble” “Bueno bajámela un poco” “Ok, te la bajo un poquito pero no del todo”. Y bueno, eso hizo que en ese colegio, ese libro no se pudiera leer. Por una cosa cultural, qué se yo. Eso es lo que me explicó la señora esta.

Asistente:
¿Te pasó que los chicos criticaran que apareciera alguna mala palabra?

MA:
No.

Asistente:
Porque me acuerdo de pasó una vez, con Mi planta de naranja lima, de Vasconcelos que los chicos estaban muy sorprendidos porque aparecían malas palabras. Y yo les decía: “Bueno, ustedes hablan así…” Más por el contexto…

MA:
No. Eso no me pasó. Sí me pasó, creo que en esa escuela de Solano, también, que en un momento la profesora, después de la obra de teatro (porque en esa escuela en realidad yo no hice nada. Lo que ellos querían era mostrarme lo que habían hecho), entonces después me mostraron los dibujos, me mostraron la obra de teatro, fui como una espectadora. Y en un momento dado sí, una profesora les preguntó: “¿De esos quién querrías ser?”, por los personajes. Y hubo dos que dijeron que querían ser Rafa. Y yo me sentí bastante mal y les dije: “¿Pero por qué querés ser Rafa?” Yo pensaba que algo tendría que haber hecho mal para que quisieran ser Rafa. Y uno me dijo: “Porque entonces me tendrían miedo a mí, en vez de que yo les tuviera miedo a ellos.” Y ahí lo entendí. Me dije: “Chau. Entonces tienen razón”. Para esto yo lo entiendo.  Si uno se siente muy mal, con el bullying famoso, entonces entiendo que quieran ser Rafa. Tenía sentido lo que el chico decía. A mí, al principio, me shockeó. Me molestó… pero después entendí.
MM:
Ahí yo coincido con Ana Marta, la compañera que te hizo ese comentario. No solamente el vocabulario está muy logrado, sino también los sentimientos de los adolescentes. Este que está cerca de Rafa, Leo,  que tiene esa ambigüedad de querer ser como es en realidad, pero a la vez tener que identificarse con Rafa…

MA:
Bueno, es que en realidad, cuando yo cuento como la empecé a escribir… Yo escribo… Cuando yo empiezo a escribir una novela no tengo la menor idea de hacia dónde va ni adónde termina. Yo creo que hay dos maneras… Quizá haya algunas más… Pero, que yo haya hablado con escritores, hay dos maneras:  la de mi amiga del alma, Liliana Bodoc, que sabe adónde va todo, y la mía, que no sé nada. Yo escribo a mano la primera versión. No a máquina. Sino, no me sale. Tengo  que dibujar. Todo es muy desprolijo pero después la paso y la voy corrigiendo. Y la última no tiene nunca casi nada que ver con la primera. Pero la primera es absolutamente necesaria. Sino, no me sale nada. Me tengo que sentar y decir que esta novela salió como una especie de exorcismo  de algo personal. Yo siempre lo cuento. Y si me preguntan: “¿Cuál es el peor período de tu vida?”. La secundaria. Yo la pasé muy mal en la secundaria. Odié la secundaria. Lo único que yo quería hacer era terminarla. Cuando todos lloraban al final, yo decía: “¡Qué alegría! Es la última vez que vengo a este lugar. ¡Qué suerte!”. Y fue así, nomás. Ya en la facultad la pasé mucho mejor que en la secundaria. Y en realidad esta era una novela para sacarme de encima eso, lo mal que la pasé. Iba a hacer una novela sobre alguien que la pasa mal en la secundaria. No iba a ser una novela así. Eso vino después. Vino eso que terminó siendo el centro. Pero creo que lo que vos decís de los sentimientos, en parte tiene que ver con eso. Parte de esos chicos, no son parte de mis compañeros, obviamente, pero son parecidos. Las pibas a las que les encantaba la gimnasia, que era la única materia en la que me iba muy mal. Yo la odiaba. Lo único que decía es: “Por favor, que llueva, que llueva hoy.” (Risas) Bueno, se parecen un poco a ciertas chicas sin ser exactamente nadie.

MM:
¿Vos te parecés a Laura?

MA:
No, yo me parezco más a la vaca, sin poderes. Cuando a mí me preguntan por qué no hay un capítulo que tenga el punto de vista de la vaca, yo explico que no puedo escribir ese capítulo, porque me saldría muy mal. No puedo poner distancia. Me saldría la rabia, la sensación de que “yo soy lo mejor del mundo y toda esta gente es una porquería”. Yo no puedo escribir ese capítulo.