jueves, 29 de agosto de 2013

El caso de los anónimos

Suele suceder que la causalidad del relato policial se despierte a propósito de un hecho que se presenta como casual, cosa que no es un dato menor si se considera cómo el lector es "atrapado" por la historia y la va reconstruyendo como una serie de acontecimientos dotados de sentido. Esta especial seducción la ejercen, sin lugar a dudas con maestría, los relatos policiales de Agatha Christie de cuya novela El caso de los anónimos, Libro de arena recuerda un fragmento comentado por Mateo Niro.




Por Mateo Niro



El caso de los anónimos es una novela policial que no tiene como protagonista a H. Poirot, investigador fetiche de la encumbradísima autora. Lo narra un hombre común que debió retirarse a un pueblo muy pequeño para descansar y buscar tranquilidad después de haberse accidentado en un avión. Por azar decidió ir a Lymstock, donde ocurre todo lo que ocurre.

“He recordado con frecuencia la mañana en que llegó el primero de los anónimos”, dice al comenzar la novela Burton, el narrador-personaje. Así, una serie cartas sin firmas comienzan a llegar a los pobladores de Lymstock, en donde se dicen cosas que no debieran decirse. Calumnias, vociferan muchos, sólo calumnias de una lunática. Y se refieren así porque sólo una mujer chismosa puede escribir sobre hijos que no son del padre que se dijo que era, sobre hermanos fraguados, sobre amoríos impropios, etc.
Un anónimo es un escándalo en las prácticas epistolares, es la irrebatible no-correspondencia, el equilibro hecho trizas. ¿A quién se le responde un anónimo? La única opción es gritar a los cuatro vientos lo que se quiere que se sepa, nada más. El anónimo es así no por olvido de una sencilla firma, sino que tiene tras de sí un ánimo intimidatorio: quiere mostrarse como la punta del iceberg, un botón del traje que se oculta.
En la novela de A. Christie hay algo más: está la idea de las mil mentiras, que, por puro azar, pudiera dar con la verdad. Es, de alguna manera, el famoso cuento del tío. Según dice en una de las tantas conversaciones en las calles vueltas revoltosas del pueblo: “Hasta un ciego puede alcanzar el corazón con un puñal por pura casualidad…”
Las habladurías del pueblo chico pueden significar el abono para una batería de mensajes impúdicos y anónimos que van llegando a las moradas temerosas de sus pobladores; o al revés, ser el anónimo la simiente de los dimes y diretes de un pueblo. De hecho, así lo dicen en conversaciones reflexivas: no hay humo sin fuego, no hay fuego sin humo. La cuestión de este policial es develar cuál es el fuego y cuál el humo.

-No tiene usted por qué avergonzarse de su pregunta. Esa carta se leerá en la encuesta judicial. No hay manera de evitarlo, por desgracia. Es la clase de anónimos de siempre… concebido en los mismos términos groseros. Lanzaban la acusación de que el segundo niño, Colin, no es hijo de Symmington.
-¿Y usted cree que eso es verdad? –dije, incrédulo.
Griffith se encogió de hombros.
-No poseo elementos de juicio. Sólo llevo aquí cinco años. Que yo haya visto, los Symmington eran una pareja plácida y feliz, consagrados el uno para el otro y a los hijos. Es cierto que el niño no se parece gran cosa a los padres… tiene el cabello de un rojo intenso, por ejemplo… pero a veces una criatura se parece más a un abuelo o a una abuela. Quizá fuese el escaso parecido lo que haya provocado la acusación. Un golpe canallesco, dado al azar.
-Pero dio de lleno en el blanco –observó Joanna-. Después de todo, ella no se hubiese suicidado de no haber sido cierta la acusación, ¿no le parece a usted, doctor?




Agatha Christie


El caso de los anónimos


Barcelona, Molino, 1997.


Título original: The moving finger
Traducción: C. Peraire del Molino

miércoles, 28 de agosto de 2013

Agenda semanal de actividades literarias


Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas vinculadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes



Miércoles 28

Encuentro del Ciclo de Poesía "Néstor Perlongher"
Espacio para intercambiar las producciones poéticas que circulan entre estudiantes, graduados y docentes de nuestra Facultad. . Leerán Roberta Iannamico y Patricio Grinberg, y luego habrá un espacio de micrófono abierto entre los participantes.
 Coordinación: Mauro Lo Coco y Santiago Castellano
A las 21.00 hs
Carrera de Ciencias de la Comunicación
Santiago del Estero 1029 - 1° piso, aula 110

Cine
Presentación del cortometraje En vísperas, sobre violencia de género dirigido por Juan Pablo Bozza y producido por Gabriel Salerno. Luego de la proyección los realizadores charlarán con el público.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges, (Agüero 2502).


Jueves 29

Mesa redonda: cine de autor low cost, cómo producir un largometraje en los tiempos que corren
Participan: David Barrio Montenegro, Salomé Jiménez, Alejandro Cortés.
Se analizarán los modelos de concepcción, financiación, producción, seguimiento y distribución que pueden hacer realidad una obra cinematográfica autoral y low cost. Por ello se detallarán cada una de las etapas de producción de un caso práctico: el largometraje Refugios, rodado con la colaboración del CCEBA
A las 19:00 hs.
Centro Cultural de España en Buenos Aires, (Florida 943)

Presentaciones
Defiendan la ley de la dictadura como sea (y otros relatos), El día que la vida me ponga de rodillas y La lista negra de San La Muerte, de Maximiliano Orioli.
A las 19:30 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortazar, (Agüero 2502).

Reportaje público a Mariana Carnovali
En el marco del taller Ópera desde hoy para todos, coordinado por Enrique Sirvén, se entrevistará a la soprano.
A las 16 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Juan L. Ortiz, (Agüero 2502).


Viernes 30

Presentación del libro La revolución clausurada. Mayo 1810 - Julio 1816, de Christian Rath y Andrés Roldán, publicado por Editorial Biblos. Se referirán a la obra Eduardo Grüner y Felipe Pigna.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortazar, (Agüero 2502).

Ciclo de cine Retrospectiva de Jorge Luis Acha
Se proyectarán las películas que realizó el artista. Organiza la Asociación Civil Jorge Luis Acha.
En esta ocasión se proyecta Cinéfilos a la intemperie de Carlos O. García y Alfredo Slavutzky.
A las 19 hs.
Museo del libro y de la lengua de la Biblioteca Nacional, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555


Sábado 31

Acto de premiación de los certámenes 2013 de Ediciones Mis Escritos
Se presentarán las antologías resultantes de los concursos Premiados 2013; Cartas de Amor 2013 y Jóvenes Escritores Argentinos 2013.
A las 17 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Juan L. Ortiz, (Agüero 2502).

Conferencia: En el bicentenario del nacimiento de Georg Büchner, una lectura de su teatro
A cargo de Jorge Dubatti
A  las 19.15 hs
Centro Cultural Rojas, Sala Sosa Pujato, (Av. Corrientes 2038).
Entrada gratuita


Convocatorias

Certamen Internacional de poesía y relato corto “Letras del Parnaso”, España.
La Revista Digital “Letras de Parnaso” convoca el I Premio Internacional de Poesía y Relato Corto “Letras de Parnaso” 2013
Cierre: 6 de septiembre de 2013

Más información: aquí

martes, 27 de agosto de 2013

Recuerdos del pasado

Es sabido que las lenguas cambian a lo largo del tiempo y junto con ellas también, aunque no siempre por los mismos motivos ni al mismo paso, los textos o los género en que estos pueden ser agrupados. El corresponsal moderno es un manual de estilo que proporciona las instrucciones sobre cómo escribir cierta clase de textos que hoy resultan cuando menos curiosos, de improbable existencia, casi artículos de museo podría decirse. Mateo Niro presenta un comentario para Libro de arena que se detiene en los secretos detalles del universo de escritura ya lejano que este manual elaboraba apoyado en la verosimilitud de su tiempo.




Por Mateo Niro


La investigadora Nora Bouvet escribe en el volumen de "La enciclopedia semiológica" dedicada a la escritura epistolar: "El término 'secretario' tiene una triple acepción de persona, libro y mueble; es la persona que escribe cartas para otro, el libro manual para la escritura de cartas y el mueble donde se escriben. Los tres sentidos están etimológicamente ligados al secreto ( secretum ) de la escritura epistolar. (Buenos Aires, Eudeba, 2006, p.129). Las Academias Pitman publicaron durante mucho tiempo y con abundante éxito el secretario llamado El corresponsal moderno para uso de los/as secretarios/as, de carne y hueso. A manera de prólogo, el libro explicita los objetivos de la obra: " Al estudiante de correspondencia: Le ofrecemos un curso que lo capacitará ampliamente en la obtención de un buen estilo comercial, propio y adaptado a las exigencias actuales."
El libro asiste de manera preceptiva a través de la reproducción de cartas tipo: Pedido de mercadería en consignación, Contestación favorable a un pedido de mercaderías en consignación, Contestación negativa a un pedido de mercaderías en consignación, etc. Por supuesto que se agregan ejercicios prácticos a cada final de capítulo: "Ordena devolución de consignación: Escríbale al consignatario Sr. Lucas Arregui de la ciudad de Rosario para pedirle que le devuelva las mercaderías que Ud. le envió en consignación.".
Aún hoy se los pueden hallar estos "secretarios" arrumbados en tiendas de pulgas y remotas librerías que ya ni se saben qué tienen ni a quién pueden atender. Juro que resulta atrapante su lectura. Sobre todo al pensar en aquellos lectores modelos (¿lectoras modelos?) en los que esos manuales estaban pensando, ilustres proletarias del mundo que, como podrían referir con esmero las secciones sociales de los periódicos regionales también olvidados, hicieron las delicias de ese ayer que se añora. 




Los temas de ejercicios le guiarán ahora para que se acostumbre a redactar cartas de buena forma. Debe tener la suficiente iniciativa para variar el estilo y poner en su redacción una cierta personalidad propia. Los temas dan las ideas, señalan el camino y orientan la imaginación.
Al desarrollar los primeros, es conveniente no excederse en el empleo de párrafos propios, sino limitarse con preferencia a los indicados, para familiarizarse con los términos generalmente usados e ir adoptando paulatinamente el estilo comercial.
Hay reglas fijas, para la buena presentación y estética de las cartas; aplíquelas escrupulosamente en sus ejercicios, como si estuviera en una oficina haciendo un trabajo importante.
Las cartas fueron confeccionadas con distintas máquinas de escribir para que vea ejemplos auténticos.




 J. M. Jan y R. Ollúa

 El corresponsal moderno

 Buenos Aires, Academias Pitman, 1982

El traje nuevo del emperador

El 15 de agosto en ocasión de las celebraciones por la semana del niño el programa Bibliotecas para armar llevó a cabo una actividad en la Biblioteca del club Nueva Chicago, propuesta por Silvia Pereira, participante del grupo de "Producción" que coordina la Profesora María Trombetta. Durante el encuentro los chicos jugaron con la lectura, participaron escuchando, leyendo, interviniendo con sus opiniones sobre textos que tenían a su vez a otros niños como protagonistas. En el cuento "El traje nuevo del Emperador", la voz de un niño cambia la historia cuando enuncia  aquello que todos ven pero nadie dice.  ¿Qué hubiera sido de ese pueblo simulando admiración por el ridículo rey desnudo, sin su intervención? Los cuentos clásicos han sufrido transformaciones a lo largo del tiempo y los niños y niñas de hoy jugaron a pensar nuevas versiones del cuento, sumando sus voces para ser, una vez más, protagonistas. Libro de arena comparte escenas del concurrido encuentro.




lunes, 26 de agosto de 2013

La hija de Frankenstein


Agenda semanal de actividades del programa

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas vinculadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes.



 
ACTIVIDAD DESTACADA


LA JOVEN FRANKENSTEIN

Mary Shelley no tuvo una vida fácil. Y, a pesar de la muerte de su madre cuando ella era una niña, de sus tres primeros hijos y de su esposo, se transformó en una de las escritoras más importantes del siglo XIX a partir de su gran obra de ciencia ficción: Frankenstein o el moderno prometeo.
En esta semana en la cual se cumple un nuevo aniversario de su nacimiento, Bibliotecas para armar le rendirá tributo en las bibliotecas comunitarias.



Miércoles 28

Este es mi monstruo
A partir de una aproximación a Frankenstein, de Mary Shelley, se propondrá a los participantes un recorrido por los monstruos más famosos de la literatura, para confrontarlos con aquellos que cada uno imagina en sus pesadillas.
Para niños de 6 a 12 años.
A las 13 hs.
Centro de Acción Familiar N° 8


Jueves  29

Frankenstein animado
La selección y proyección de las más reconocidas adaptaciones del temible Frankenstein invitarán a todos los presentes a imaginar seres extraordinarios a partir de ejercicios de animación audiovisual.
A las 10 hs.
CeSAC N° 35


Programación semanal de Bibliotecas para armar


Miércoles 28

La historia en el cine y la literatura
Un recorrido por las diferentes formas en que los artistas, del cine y la literatura, se han apropiado de los acontecimientos históricos, convirtiéndolos en obras de ficción.
Proyección de la película Espartaco (1960) de Stanley Kubrick.
A las 19 hs.
Biblioteca Alberto Gerchunoff
Actividad con inscripción previa


Jueves 29

Taller de animación audiovisual
Animación de cuentos infantiles en los que el objeto protagónico es el fuego. Creación de personajes y fondos para posterior animación en 3 técnicas: dibujo animado, plastilina (stop motion) y recorte por sustitución.
Para niños de 10 y 11 años.
A las 13 hs.
Biblioteca  A libro abierto

Capacitación para auxiliares de bibliotecas comunitarias
Presentación del Programa BERA y el Programa Aguapey: técnica digital de catalogación para las bibliotecas comunitarias y escolares.
A las 15 hs.
Biblioteca Nacional de Maestros
Actividad con inscripción previa


Viernes 30

Seminario de animación a la lectura y promoción de la biblioteca
El programa Bibliotecas para Armar organiza un nuevo curso para adultos que intenta abrir un espacio a partir del cual los participantes puedan investigar, incorporar y poner en práctica los instrumentos que ofrecen las diferentes manifestaciones artísticas, en su articulación con el diseño de estrategias de animación a la lectura.
A las 17 hs.
Casa Chubut
Actividad con inscripción previa


“Biblioteca Abierta”
El Proyecto Biblioteca Abierta, que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para Armar, acompaña de manera activa el trabajo que realizan día a día las Bibliotecas Comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires, realizando diversas actividades con el objetivo de promover la lectura y el buen funcionamiento de las bibliotecas.


Miércoles 28

Biblioteca del CAF N° 8
Centro de Acción Familiar Nº 8
Av. Piedrabuena y 2 de abril, Villa Lugano
A las 13 hs.

Biblioteca Misteriosa Buenos Aires
Hogar San Martín
Av. Warnes 2650, Paternal
A las 8:30 hs.


Jueves 29

Biblioteca Tierra de libros
CeSAC N° 35
Osvaldo Cruz y Zavaleta, Barracas
A las 10 hs.

Biblioteca Copello
Centro Cultural Barrio Copello
Av. Dellepiane Norte 4900, Barrio Copello
A las 18 hs.



viernes, 23 de agosto de 2013

Jorge Accame: "No me gusta juzgar, ni a los personajes ni los hechos. Me parece más inquietante presentarlos y que el lector decida"

Compartir una charla, detenerse en la escucha, interesarse por otras formas de ver las mismas cosas son privilegios a los que el ciclo "Encuentros con autores de literatura infantil y juvenil" organizado por el programa Bibliotecas para armar ha sabido darles lugar. En la segunda entrega de la conversación con el escritor Jorge Accame los temas giraron en torno del gusto por escuchar las historias que cuenta la gente, cómo trabajan los cuentos tradicionales, anónimos, la transmisión de la oralidad, la relación con el teatro y el éxito de su obra Venecia. La despedida cierra con la lectura de "cinco formas breves de la eternidad". Libro de arena participa esta útima parte de la entrevista coordinada por Mario Méndez que tuvo lugar en la Biblioteca nacional.




Asistente: ¿Vos dijiste que te nutrías de los sueños para escribir?

JA: Sí, antes. Lo que pasa es que ahora ya no sueño. No sé qué pasa. (Risas). No me acuerdo de los sueños que tengo. Pero antes, sí. Y hay unos cuantos ahí que son producto de sueños. Mirisini, El hospicio de Crostide  y El ankuto pila.

Asistente: Lo que me llevó a la pregunta son los finales que tienen los cuentos. Los finales te dejan pensando si realmente lo que está contando es lo que soñó, o el sueño es la realidad. Ahí encontré algo borgiano…

JA: Sí, o también Cortázar…

Asistente: Yo pensaba, justamente, si eran sueños propios del escritor, porque en varios aparece esto de que no se sabe si ocurrió o no ocurrió y en estos finales de los cuentos que hablan de sueños. Por ejemplo en  “Hongos” donde uno  se queda pensando (no me gusta contar los finales), si realmente le ocurrió o no al chico lo que uno se imagina. O si lo dejás abierto para que cada uno piense el final que quiera.

JA: A mí, en general no me gusta dar algo demasiado acabado. No me gusta tampoco juzgar, ni a los personajes ni los hechos. Me parece más inquietante presentarlos y que el lector siga su propia historia en la cabeza. “Hongos” no fue un sueño, por ejemplo. Los otros tres que mencioné, sí.

Asistente: ¿Siempre te interesó ese tipo de personaje que es mitológico, este estilo de la realidad y lo irreal? Porque vimos también cosas para muy chiquititos, donde no iba por ahí la cuestión. ¿Esto te interesó más viviendo en Jujuy?

JA: Siempre me interesó, pero no fue lo único. Es cierto que en Jujuy se fortaleció el interés. Porque en Jujuy es como vivir con esto cotidianamente y hay un montón de gente que lo cree. Yo soy bastante escéptico en ese sentido, de cuestiones del mas allá o mágicas. Pero al convivir con eso, uno aprende a considerarlo de otra manera.  Hay gente que ha visto al Duende. Que los hijos han tenido problemas porque se los ha llevado el Duende, los han encontrado en medio del monte, como enajenados, es muy difícil sustraerse a esa vivencia permanente. Una señora que venía a trabajar a mi casa, una tarde empezó a gritar “¡Un animo! ¡Un animo!”. Era una casa de campo, justamente nos habíamos mudado hacía poco y una víbora había salido o había entrado del desagüe de la pileta. Y bueno, estaba tan alterada que le preguntamos qué le pasaba… bueno,  el animo es un signo de muerte. Y a los dos días murió el hermano. Qué sé yo… son cosas con las que uno vive. ¿Es cierto? ¿No es cierto? A mí nunca me pasó. Pero a la gente le ha pasado. O cuenta que le ha pasado. Y todo en un borde por el que uno camina. En la literatura es un lugar muy interesante para explorar: el borde. Puede ser… no puede ser… Queda indefinido. Y uno se pregunta si tiene derecho a juzgar. Quizás lo mejor es presentarlo como lo escucha o con algunos ajustes que le da el oficio a uno para que tengan una potencia estética mayor…

Asistente: Con respecto a las criaturas que vienen del folklore o que ya están instaladas, ¿cómo trabajás vos con  las versiones?, porque a veces son muy variadas. Vienen de diferentes personas o de diferentes libros que recopilan los mitos. ¿Vos trabajás con la descripción original de esas criaturas? ¿las reinventás? Y en relación con eso, ¿cómo te llevás con los libros que también tienen ilustraciones? ¿Cómo relacionás a los personajes con las ilustraciones?

JA: En general yo no intervengo en indicaciones… Quizás podría hacer un paralelo con las obras de teatro. Yo no intervengo en las puestas en escena de las obras de teatro, tampoco. Dejo que el ilustrador o el director de teatro lo tomen como una partitura. Que se imaginen lo que les parece. Y en el caso de las editoriales, muchos sabemos que a veces ni siquiera tenemos contacto con los ilustradores. Que es algo que se cocina con el editor y el ilustrador aparte. Después nos preguntan si nos gusta, pero ya está. Uno puede hacer algún ajuste, pero tampoco puede tirar todo abajo porque la persona trabajó muchísimo. En general, nos dan unas muestras del trabajo del ilustrador, y nos preguntan si nos gusta. No mucho más que eso. Uno elige en base a trabajos anteriores de ese ilustrador, y después, si cree que hay que hacer algún ajuste, lo dice, pero en general no se mete mucho.

Asistente: ¿Los nombres sí son exactos a los que la gente dice?

JA:   ¿Los nombres de los seres? Sí, sí. Incluso muchas veces las situaciones son las que me han contado. Yo, por ahí les doy como un ajuste potenciando cosas que me parece que pueden tener más que ver con la estética pero escucho bastante a las personas. Y hay algunos narradores que son increíbles. Que son insuperables, que ni vale la pena tocar nada, porque tienen un lenguaje tan brillante que sería una pena “molestar” el texto con alguna intervención. Salvo alguna cosita.

Asistente: ¿Cómo por ejemplo…?

JA: Por ejemplo, El dueño de los animales, un libro que está en esta colección, Cuentamérica. Yo, durante mucho tiempo, cuando me mudé a este lugar que era medio campestre, conocí una familia de cazadores matacos que habían venido del Chaco salteño. Y milagrosamente me aceptaron en el grupo. Así que empecé a salir con ellos al monte. Yo no cazo. Se burlaban de mí cuando disparaba y no le acertaba a un blanco fijo, o cuando íbamos a sacar miel a las colmenas y yo salía disparando en cuanto me empezaban a picar. Para ellos es como un signo de hombría quedarse y aguantarse la picadura de las abejas. (Risas) Este hombre se sacaba la camisa, con una madera prendida con  humo, espantaba las abejas… lo picaban… Pero bueno… él se quedaba y yo me iba. Después tenía que escuchar las cargadas. Pero aún así, era como el cronista del grupo. En ese sentido me aceptaban. Y me pasaba las mañanas o los días machucándome en el monte, cayéndome, golpeándome, y los escuchaba. Lo que a mí me interesaba era escucharlos. Y una vez, a este hombre, a quién está dedicado el libro o el cuento, no me acuerdo, Luis Jerez, lo invité a casa, y lo grabé. Y hay partes que son textuales. Casi no las he tocado. Sí en el armado. Armé el cuento de una manera distinta, inventé algunas cosas, pero hay imágenes, que para mí, son insuperables. No las quise ni tocar. Y en cuanto a las descripciones, muchas tienen matices como leías en “El ankuto pila”, como seudo científicas. Pero algunos sí son datos verídicos. A mí me había interesado mucho la manera de contar que tenía Colón, lo que iba descubriendo, en sus cartas.  Si uno lee las cartas de Colón, se da cuenta de que trabaja fundamentalmente con comparaciones. Porque tiene que dar noticias de algo que en España no existe, y tiene que compararlo con algo que en España existe. De alguna manera, en Jujuy yo me sentía parecido. Estaba como traduciendo un montón de cosas que en otros lugares no se conocían.

Asistente: ¿Y se llama “El Familar” a esa serpìente? ¿Por qué? ¿Cuál es el sentido?

JA: Sí. Yo no sé cuál es exactamente  la explicación, pero es algo, un ser, una criatura, que si uno lo tiene bien alimentado con cuerpos y almas humanas, produce una buena cosecha de caña de azúcar en el ingenio, por ejemplo. No sé exactamente familiar de quién es. Si es familiar del dueño del ingenio, no sé…

Asistente: A mí se me ocurrió que cuando esta persona vio “el animo”, en realidad era familiar para ella… en esta tradición… de que si lo encontraba alguien iba a morir. Es algo de la cercanía…

JA:  Puede ser. Pero esto no era un Familiar.

Asistente: Es muy llamativo que se llame El Familiar…

MM: Por lo que yo he leído, que hay varios trabajos con “El Familiar”, incluso hay una novela de un escritor que se llama Emilio Saad que se llama El Familiar, en realidad es como si fuera un demonio familiar o un diablo propio de la familia. De ahí viene lo de “familiar”. Asegura la prosperidad de los dueños del ingenio. Por eso es familiar. Pertenece a la familia. Vive en los sótanos o en el lugar donde está escondido, y en general, salvo en el cuento tuyo, la mayor parte de las veces lo escuché o lo vi como un perro, no una serpiente.

JA: Tiene distintas formas. Puede ser serpiente… le contaba hace un rato a Mario en un café previo que tuvimos, que puede ser el mismo diablo vestido de gaucho, con el que el peón pelea y vende cara su alma. A veces le gana, a veces pierde… y también,  lo vi en la novela Doña Bárbara, como un toro. Es un mito muy extendido.

Asistente: También fue utilizado (uno puede creerlo o no) por los dueños de algunos ingenios, que hacían desaparecer gente. Eso está en una película documental que produjo Eduardo Aliverti.

JA: Sí, sí. Era para justificar la desaparición de personas, no solamente en la dictadura sino en algún momento en el que esa persona causara problemas. Por eso decían que siempre se tomaba gente foránea, que no tuviera parientes, no tuviera amigos, no tuviera a nadie, porque claro, cuando desaparecían nadie los reclamaba.

MM: El lunes pasado estuvimos hablando también de El Forastero, porque en este ciclo de literatura infantil y juvenil no tenemos mucho límite, y yo les hablaba de manera muy entusiasta de esta novela, en la que hay una idea muy interesante que es la de este periodista que finalmente no se sabe si es realmente un periodista, Evaristo, que llega a comprar historias, a escuchar historias de los lugareños, en esta ciudad que parece Catamarca, pero eso corre por mi cuenta. Y me pregunto si algunas de esas historias, como la de la despedida de soltero, las escuchaste allá, en Jujuy.

JA: Sí. La de la despedida de soltero la escuché en Jujuy y la escuché acá también. Por lo que creo que podría ser una especie de leyenda. Que es lo que pasa. Se cuenta hasta con nombre y apellido, hasta que los nombres y apellidos se van diluyendo y queda la historia nada más. Sí. Esa la escuché allá. Y muchos que leyeron El Forastero me dijeron: “Che, estás contando la historia de no sé quién”. De alguien de Jujuy. Pero también la escuché acá. Escuché que a un muchacho le había pasado en una despedida de soltero. Evaristo Soler es un escritor, es un poeta. En el ’99 yo publiqué una antología de poetas falsos. Que no existen. Cada uno con su biografía.

MM: Eso es borgiano, también…

JA: Sí… o Pessoa… qué sé yo… A mí no me daba para hacer heterónimos. Me parece que quedaban más en personajes, porque no tienen una obra sustanciosa cada uno de ellos. Tienen la antología. Y uno de los poetas es Evaristo Soler, el personaje de El Forastero. Este hombre que tiene trastornada la percepción. La sinestesia.


MM: Sí, lo hablábamos el lunes pasado. El personaje padece un problema de percepción que hace que confunda  los distintos sentidos. Y eso, como recurso literario que Jorge explota maravillosamente, da un montón de tela para cortar, lo de los “aullidos negros”, la música que se pudre en el cuarto donde ha quedado la radio prendida… Bueno… yo dije que me parecía Catamarca. ¿Hay algo del Caso María Soledad?

JA: Sí, pero de varias cosas. Hay toda una atmósfera del noroeste, pero también, los crímenes de la Dársena, de Santiago del Estero.

MM: Eso no lo conozco…

JA: Sí, mataron unas chicas. Lo de María Soledad… esta cosa del femicidio que se da en algunas comunidades muy patriarcales o muy machistas. Por ejemplo, lo que pasaba (y creo que sigue pasando) en Ciudad Juárez en México. Eso. Es fundamentalmente una comunidad armada con todos estos pedazos.

MM: Oías a los cazadores, ¿se te ocurrió alguna vez llevar a la práctica esto que hace Evaristo en El forastero,  de convocar gente para que te cuente historias?

JA: No, nunca lo hice pero siempre me tentó. Me hubiese gustado pagar por historias. Inclusive me pasa, cuando alguien en la calle me pide unas monedas, acá o allá, en Jujuy, siempre estoy tentado de decirle: “Bueno, hagámoslo distinto, yo te pago pero contame algo” (Risas) “Contame una historia,  contame algo de tu vida”. Quizá algún día lo haga. Lo que sí he hecho es pagarle a mis hijos para que lean mis cuentos  (Risas). Eso sí, porque en algún momento los leían de onda, pero después se cansaron, y tuve que sobornarlos, porque quería saber si funcionaban o no funcionaban. Pos supuesto, siempre se quejaban diciendo que estaban mal pagos. (Risas)

Asistente: Los chequeás antes de llevarlos a alguna editorial…

JA: Sí… bueno… era antes. Ahora ya no. No en ese sentido. Por esa cuestión de la instancia de la lectura, yo escribía algo y no sabía si era apropiado para ofrecerlo a alguna colección de literatura infantil o juvenil, y se lo daba, en ese momento, a Pablo, mi hijo mayor, y en seguida  me decía; ¿Cuánto me vas a pagar? (Risas)

Asistente: ¿Ahora es comerciante?

JA: No, él se dedica al cine. Trabaja en una productora y como muchos, hace trabajos comerciales y en su tiempo libre hace las cosas que le interesan. Las cosas que más le gustan. Con Pablo hemos hecho un libro hace poco, que suponemos que va a publicar en este año Macmillan. Él hizo los dibujos. Yo hice la historia. Un libro álbum. Se llama E-mails desde la Isla del Caimán Tuerto. Es un abuelo y un nieto que se mandan e-mails. El chico está enfermo, con una gripe muy fuerte, y el abuelo está mal de la pierna y no puede ir a visitarlo, y como el nieto le enseñó a manejar la computadora, el e-mail, el scanner, entonces  el abuelo le miente. Le dice que el gobierno lo mandó de urgencia a la Isla del Caimán Tuerto para descubrir unos animales exóticos, y le va mandando los dibujos de estos animales que va descubriendo. Por supuesto, una historia inventada sobre cada uno de los animales. Y el nieto es chico pero no es zonzo le dice que por qué no le manda fotos. “No, porque acá, por una cuestión climática en la isla no funcionan las cámaras” (Risas).

MM: Esto de pagar para leer podría ser para un proyecto de animación a la lectura… (Risas)

JA: En lugar de pagarnos a nosotros como autores les pagan a los lectores…

Asistente: Quisiera preguntarte si  esto de escuchar historias de otros también tiene que ver con algo de la transmisión oral, ¿Cómo pensás eso?

JA: Creo que sí. Está buena la pregunta. Algunas cosas más que otras. Pero aunque está bueno seguir por vía escrita la transmisión de la oralidad, si lo tomamos estrictamente como oralidad, como estos cuentos tradicionales, anónimos, se pierde. Es como sacar el pez del agua y que siga su curso por otro lado. Se pierde mucho, se salvan otras cosas y se salva de perder todo muchas veces. El asunto es, me parece, el desafío para el autor es encontrar un lenguaje equivalente. No va a ser igual, pero que al menos haya una equivalencia. Algo que pueda dar una idea de lo que era la oralidad.

Asistente: Yo soy narradora, y  muchas veces, en las adaptaciones de cuentos literarios tengo que trabajar mucho con lenguaje que sea equivalente para transmitir la historia.

JA: Sí, es muy difícil, porque son como otros códigos. Igual es un desafío. Es apasionante.

MM: Uno de los temas que no podemos dejar de mencionar es tu relación con el teatro y, sobre todo, Venecia. Seguramente habrá entre los compañeros y las compañeras alguien que la fue a ver, tiene años de representaciones, ha sido representada en medio mundo. Ha sido traducida. Ha tenido premios internacionales. Y hoy te preguntábamos con Mateo Niro cuál es tu relación con Venecia y con ese éxito tan clamoroso.

JA: Y, es como un hijo o una hija grande que creció y sigue su camino. La quiero mucho, le estoy muy agradecido, disfruto muchas veces las puestas en escena, pero digamos que no tiene ya… no digo que no tenga nada que ver estéticamente pero es algo que ya hice, ya intenté y no me interesa hacer de nuevo. Fue un éxito por casualidad o por una serie de factores que se dieron en ese momento. El mismo Tito Cossa decía que los éxitos o no éxitos de las obras son muy azarosos. Yo creo que pegó en el momento justo, pero lejos estoy de intentar hacer un éxito. No creo que eso se pueda. Y no me interesaría insistir en esa manera de escribir, para hacer un éxito. Si en algún momento vuelvo será en una forma honesta, auténtica, pero ahora estoy buscando otras cosas en el teatro. Si son éxitos o no, no es lo importante.

MM : ¿Y tus proyectos en este momento, ya que comentabas que escribís varias cosas a la vez, están en todos los ámbitos, narrativa, poesía, teatro?

JA: Sí. Menos poesía, aunque tengo una antología terminada, como esta de los poetas falsos, pero en este caso, uno de los poetas falsos me antologa a mí junto a los otros. (Risas) Así que estoy ahí mezclado, entre los apócrifos. Esa está terminada. Ahora estoy escribiendo una novela un poco distinta, buscando otro camino, y estoy escribiendo una obra de teatro, como una versión de Hamlet, breve, pero… bueno… en eso ando. Y acaba de salir el último libro en Norma, Los meteoritos odiaban a los dinosaurios, fue Premio Norma 2013. Lo presenté con el título Así es la vida, con la idea de dar un concepto parecido a la idea de la película de Monthy Python, El sentido de la vida, que es un disparate, y estaba muy entusiasmado con ese título. Y en la editorial me dijeron que me fijara, que había una película de Sandrini, que se llamaba igual. Y bueno, no tengo nada contra Sandrini pero no quería que se vinculara porque no tienen nada que ver. Así que busqué una frase del libro, tiramos varias sobre la mesa y nos quedamos con esa, Los meteoritos odiaban a los dinosaurios.

MM: Es muy buena.

JA: Porque así es la vida. Una de las cosas que tiene la vida es que los meteoritos odiaban a los dinosaurios. (Risas) Uno de los cuentos o capítulos del libro es la relación entre un alumno o un discípulo y un maestro. Como si fuera un maestro zen como el de Kung Fu. El discípulo le pregunta y el maestro le contesta y una de las cosas que le pregunta es por qué se extinguieron los dinosaurios. Y entonces el maestro le dice que hay dos teorías. (Risas) Una de las teorías dice que los dinosaurios pertenecían a una civilización superior, y se dieron cuenta de que en sesenta y cinco millones de años iba a aparecer el hombre y les dio miedo y entonces levantaron todo, dejaron los fósiles y se fueron en sus naves. (Risas) Y la otra teoría es que los meteoritos odiaban a los dinosaurios y por eso los extinguieron. (Risas)

MM: ¡Es muy bueno! Te acordás, que en el final de El sentido de la vida, una locutora lee en un papel que le traen, cuál es el sentido de la vida…

JA: No me acuerdo…

MM: Le traen un papelito y lee: "Coman verduras, sean amables con sus vecinos y llamen a su madre de vez en cuando”, algo así de sencillo. Bueno, Jorge, ¿nos vas a leer algo? ¿Te acordás de ese pedido?

JA: Ah, sí, si. Traje algunos textos breves que me parecieron apropiados para la ocasión. Tengo algunos, pero pensaba leerles, en principio…

Asistente: Nos gustaría que nos pagues, primero (Risas)

JA: Cómo no, cómo  no…


MM:  ¿Te das cuenta? Das ideas…

JA: Cuando era chico, me llamaban la atención las distintas versiones de lo que podía ser el más allá según quién lo interpretara o con quién hablara. Y sobre todo porque me daba vuelta las cosas. Yo fui educado en un ambiente católico. No soy creyente, pero en ese momento, las versiones que tenía de lo que pasaba después de la muerte eran esas, que estaba Dios, estaba Cristo, en fin, una serie de cosas. Y de pronto, empecé a leer en historietas, que había gente que creía en otras cosas. Por ejemplo, los indios de Norteamérica creían que se morían y seguían cazando en las praderas del Gran Manitú.. Eso me conmovió, porque decía: “¡Pobre gente! ¡Está equivocada!” (Risas) Cuando se mueran, ellos creen que van a encontrar un arco y una flecha para seguir cazando y no… Van a encontrar a San Pedro. Con los años, fui como pensando más en esta idea, y nacieron las Cinco formas breves de la eternidad, que podrían ser diez, veinte, quinientas, mil. Esta es la Primera forma breve de la eternidad:

“El hombre muere y llega a una gran planicie. Allí, veinte o más individuos con plumas en las cabezas, persiguen a los bisontes. Detiene a un par de ellos y les pregunta dónde está. “Las Praderas del Gran Manitú”, le contestan. “¿No vieron a San Pedro o a Jesús?” “Siempre nos preguntan por ellos, pero no los conocemos. (Risas) El hombre se deja caer en el suelo. “¡Dios mío! ¿Qué voy a hacer ahora?”. Uno de los individuos le ofrece arco y flechas. “Puede venir a cazar con nosotros” (Risas)

MM: ¡Muy bueno!

JA: Segunda forma breve de la eternidad:

“El hombre muere y llega a un patio grande y desolado. Allí lo espera un zancudo gigante de unos cinco metros de alto. “Buenas tardes señor. ¿Su nombre?” “Santiago Vera”. El zancudo busca en la lista que tiene en una de sus patas.  “Sí, aquí está. Debe ir por ese pasillo” “¿Adónde conduce?” “No espere que sean demasiado generosos con usted” (Risas) “¿Por qué? No he sido una mala persona.” El zancudo se fija en su lista. Aquí dice que usted mató seis mil setecientos ochenta y ocho mosquitos. (Risas) El hombre se sorprende. “¿Eso dice? Debe haber una confusión. Yo busco a Dios.” “¿Usted no sabía, señor, que Dios es mosquito?” (Risas) “¡No!” “Pues ahora lo sabe. Todas esas criaturas que asesinó eran sus hijos  bienamados. Usted lo ofendió con la muerte de cada uno de ellos”. “Lo siento mucho” balbuceó el hombre, “¿cómo podría haber sospechado algo así?” “Debió haberlo imaginado” (Risas) “Los mosquitos picaban, zumbaban en mis oídos, no me dejaban dormir” “Era un pequeño sacrificio que Dios le pedía y no pudo con él. Seis mil setecientos ochenta y ocho. Es un número. Algunos aplastados, pero la mayoría intoxicados con veneno.” “Perdón” “Siga por el pasillo, por favor.”  (Risas) ¿Sigo?

Asistentes: ¡Sí!

JA: El hombre muere y sube al cielo. Allí esta Dios, pensativo. “¿Nombre?” “Damián Marconi”. “Veamos” dice Dios, y busca en un libro. El hombre sabe que ha sido razonablemente bueno, pero es el juicio más importante y se siente nervioso. “Aquí dice que a los diez años, el día dieciséis de abril de agosto, no saltaste el cerco de la casa de tu vecino.” “No me acuerdo. ¿Debía saltarlo?” “Posiblemente. Dice también que cuando tenías dieciocho años, saliste de la escuela y no comprase nada en el kiosco. “  “¿Debía comprar algo?” “Quizá un alfajor o un chicle”. Dios continuaba leyendo. “A los veinticinco años, al salir de un bar le dijiste al dueño “Buenas tardes” y te marchaste. Acaso pudiste decir “Hasta luego” o “Adiós”. “¿Significa que he pecado?” “Has tomado unas decisiones y no has tomado otras, pero no estoy seguro de cuáles sean las adecuadas” “¿Qué vas a hacer conmigo?” “No sé todavía” (Risas)

Cuarta Forma:

El hombre muere y llega a una habitación vacía donde hay una papa apoyada en una cuchara sopera (Risas) “¿Qué es esto?” pregunta “No te preocupes, hijo mío,” dice la papa, ”Yo soy Dios” (Risas) El hombre se acerca y la mira detenidamente. “Sólo tengo que decidir si vas a ir al Cielo o al Infierno” le informa el tubérculo (Risas) “Estoy listo” dice el hombre, apenado. “ Sé que he sido un pecador” “Eso no importa. Vas a hacer lo que te ordeno. Primero, debes tomar la cuchara, cuidando de no dejarme caer”. El hombre obedece. “Ahora, ¡a dar vueltas! “ El hombre camina por la habitación. Da varias vueltas. “¡Basta!” dice la papa. El hombre se detiene. “Has hecho un buen tiempo. Irás al Paraíso” (Risas)

Bueno, quinta y última y ustedes pueden seguir con las que quieran y hacer las propias.

“El hombre muere y llega a su tumba. Espera unos minutos. Una hora. Un día. Una semana. Sigue en su tumba acostado. Un año. Diez años. Mil años. Espera. Mientras, han ido muriendo sus hijos, sus nietos, bisnietos, tataranietos que no conoció. Miles y miles de años, de minutos, de horas, de segundos. Pero él ya no puede darse cuenta de que esa es la eternidad. (Aplausos)

MM: Bueno, Jorge, muchas gracias. Normalmente se acercan a charlar, te piden autógrafos y demás (Risas). Muchas gracias nuevamente.

JA: Gracias,Mario, y gracias a todos ustedes. (Aplausos)






Juegos para todos los chicos en Copello


El martes pasado se inauguró en la biblioteca del Centro Cultural Barrio Copello el segundo Jugui Dubi de la Ciudad. El mismo consiste en el préstamo a domicilio de juguetes nuevos. La iniciativa del proyecto había estado a cargo del Consejo de Niños de Mataderos.
Para esta divertida ocasión, el Programa Ciudad Amiga, Bibliotecas para armar y la biblioteca del Centor Cultural, invitaron a los niños del barrio para que pasaran una tarde llena de música y para que pudieran inaugurar los juguetes.



jueves, 22 de agosto de 2013

La excepción de Bradbury

El nombre Ray Bradbury evoca inmediatamente la ciencia ficción, los viajes intergalácticos, los plantetas increíbles, las máquinas impensadas, los tiempos remotos de un futuro inaccesible. Nombres como el de Bradbury son casi un sello, una garantía de aventura, de imaginación, de fantasía. Por eso Libro de arena no puede sino recordarlo en su natalicio aunque esta vez en la excepción de un texto que no es de ciencia ficción. Acompñado del comentario de María Pía Chiesino publica un fragmento de "El vino del estío" y brinda en su homenaje.


“-Tom-dijo Douglas-, prométeme algo, ¿sí?
-Prometido. ¿Qué es?
-Eres mi hermano y te odio a veces, pero no te separes de mí, ¿eh?
-¿Me dejarás entonces que ande contigo y los mayores?
-Bueno…sí…Quiero decirte que no desaparezcas, ¿eh? No dejes que te atropelle un coche y no te caigas en algún precipicio.
-¡Claro que no! ¿Por quién me tomas?
-Y si ocurre lo peor, y los dos llegamos a ser realmente viejos de cuarenta o cuarenta y cinco años, podemos comprar una mina de oro en el Oeste, y quedarnos allí, y fumar y tener barba.
-¡Tener barba, Dios!
-Como te digo. No te separes y que no te pase nada.
-Confía en mí.
-No me preocupas tú-dijo Douglas-, sino el modo como Dios gobierna el mundo.
Tom pensó un momento.
-Bueno, Doug-dijo-, hace lo que puede.”



Por María Pía Chiesino


El vino del estío es la primera novela en la que Bradbury no habla del futuro. No encontramos viajes espaciales, como en Crónicas Marcianas ni distopías como la de Farenheit 451. En esta novela se cuenta la vida de una familia en  un pequeño pueblo norteamericano. Una familia que fabrica  vino a partir de la recolección de las flores de diente de león. En la elaboración del vino participan todos. Desde los chicos que cosechan las flores hasta los padres y los abuelos, que las prensan para sacarles el líquido, elaborar el vino y envasarlo para todo el año.
Quizá por el ámbito rural en el que la novela transcurre, y por la charla entre hermanos,  se encuentren resonancias de Tom Sawyer. Pero de Twain a Bradbury hay un trecho. Y más allá de los ecos que puedan reconocerse, los niños Spaulding son queridos y protegidos por su familia. Aún cuando estén jugando en el campo, no se escapan de tías que los golpean, hermanos que los “delatan” o maestros que los avergüenzan. Y  participan, además,  de ese ritual familiar de la elaboración de vino.
El ritmo de la novela se corresponde con la tranquilidad de la vida pueblerina. Así, el proyecto de Douglas Spaulding de construir una Máquina de la Felicidad, tiene la misma importancia que su deseo de comprarse las mejores zapatillas de la vidriera, o que las de sus peleas con su hermano menor.
En el fragmento anterior, el mismo Douglas propone implícitamente una tregua a su hermano, respecto de las peleas. Douglas está creciendo y se da cuenta claramente, de que la vida sin su hermano sería insoportable. Se trata de un miedo infantil e injustificado. Tom es un chico sano, y no tiene por qué caerse a un precipicio o dejarse atropellar por un coche.
Es muy tierno cuando habla de “lo peor” que puede pasarles. Esa referencia a ser “realmente viejos” a los cuarenta años y dedicarse a la minería. Y así como tiene miedos irracionales, propios de su edad, también hay un punto que permite justificar ese miedo, y que es “el modo como Dios gobierna el mundo”.
Douglas está creciendo. Por momentos es absolutamente ingenuo, y por momentos desconfía de Dios. No es poca cosa. Como tampoco lo es la respuesta de su hermano, que le atribuye limitaciones nada menos que a la divinidad.






 Ray Bradbury


 El vino del estío


 Buenos Aires, Minotauro, 1984


miércoles, 21 de agosto de 2013

Agenda semanal de actividades literarias

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas vinculadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes




Miércoles 21

Presentación del libro 200 años: Argentina, el ser argentino ¿tres países?, de Santiago Polito Belmonte a cargo de Julieta Carroza, directora de la Casa del Neuquén, y del autor.
A las 15 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortazar,  (Agüero 2502).

Presentación del libro: San Martín, à rebours des conquistadors
 ("San Martín, a contramano de los conquistadores") con la presencia de la autora francesa Denise Anne Clavilier
Coorganizado por Ediciones del CCC
A las 19 hs
Centro Cultural de la Cooperación, Sala Dubrovsky, (Av. Corrientes 1543).


Jueves 22

Inauguración de la Muestra Itinerante del Concurso de Afiches “Arte Único”, V Edición
A  las 19 hs
Centro Cultural Rojas, (Av. Corrientes 2038).

Presentación del libro: La murga porteña.
Historia de un viaje colectivo, de Coco Romero
A las 19.30hs
Centro Cultural Rojas, Auditorio Abuelas de Plaza de Mayo, (Av. Corrientes 2038).
Entrada gratuita

Presentación del libro: La lejanía. Cuaderno de Montevideo
Un libro de Concha García, participa Alicia Genovese
A las 19 hs.
Centro Cultural de España en Buenos Aires, (Florida 943)


Viernes 23

Ciclo de cine Retrospectiva de Jorge Luis Acha
En esta ocasión se proyecta Mburucuyá de Jorge Acha
A las 19 hs.
Auditorio David Viñas
Museo del libro y de la lengua de la Biblioteca Nacional, (Av. Las Heras 2555)

Presentación del libro Todos los tiempos, el tiempo. Trabajo, vida cotidiana e hipermodernidad, de Ana María Araújo con la participación de Jorges Ariel Madrazo, Francisco Naischtat y Horacio González.
A las 18:30 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortazar,  (Agüero 2502).


Sábado 24

Ciclo de concierto de música de cámara: Músicos Jóvenes Argentinos
Dirección artística: Susana Kasakoff. En esta ocasión se presenta la jovén pianista Victoria Gianera.
A las 17 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges,  (Agüero 2502).
           

Lunes 26

Charla- Conferencia: Club de traductores literarios de Buenos Aires.
Coordina Jorge Fonderbrider
A las 16.30 hs FORGETTING/OLVIDAR A CHATWIN. Por Mererid Hopwood y Richard Gwyn
A las 19 hs GALÉS-CASTELLANO-INGLÉS. Lectura trilingüe a cargo de Silvia Camerotto, Jorge Fondebrider e Inés Garland; con la presencia de los autores Tiffany Atkinson, Richard Gwyn, Mererid Hopwood y Karen Owen
Centro Cultural de España en Buenos Aires, (Florida 943)

Presentación del nuevo libro de poemas de Juan Gelman: Hoy
con la participación de los poetas Daniel Freidemberg y Jorge Boccanera. El autor leerá algunas de las poesías de esta nueva obra.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges,  (Agüero 2502).

Presentación del libro: Susanita... Vivencias de una mujer vulnerable, de Ana María Krysztopa.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortazar,  (Agüero 2502).


Martes 27

Ciclo de Cine independiente y de autor de la Biblioteca Nacional y La Nave de los Sueños: Presente. Un panorama del nuevo documental en Argentina
Proyección de El etnógrafo, de Ulises Rosell (2012).
A las19 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges,  (Agüero 2502).

Ciclo de teatro leído Por la memoria
Se leerán obras escritas especialmente para el ciclo. En esta ocasión, La otra, la que no se nombra de Adriana Tursi con dirección de Julio Ordano, y Trasnoche de Andrés Binetti con dirección de Mariela Asensio.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortazar,  (Agüero 2502).


Convocatorias

13º Concurso Nacional de cuento corto Babel (Argentina)
La Biblioteca Popular BABEL invita a participar a escritores mayores de 18 años, residentes en el territorio nacional, a presentar  1 (uno) solo cuento (3 ejemplares) de tema libre, en lengua española, original e inédito

Cierre:  31 de agosto de 2013
Más información: aquí