martes, 30 de septiembre de 2014

Cine de autor: directores de sus libros

Este martes 30 de septiembre, en el marco del ciclo "Cine de autor: directores de sus libros", Diego Bentivegna junto a Mario Méndez analizarán "Teorema", la obra de Pier Paolo Pasolini. Actividad gratuita en la Sociedad Hebraica (Sarmiento 2233, CABA) con inscripción previa a bibliotecasparaarmar@gmail.com ¡Los esperamos!




Recuerdos de Capote

Sin lugar a dudas, las grandes escrituras se caracterizan por su habilidad para hacernos vivir una escena aunque no estemos en ella, aunque sea imaginaria. Vivimos la crueldad, la miseria, la desgracia y desesperación, lo mismo que la añoranza, la dicha o la sensación de libertad. A 90 años del nacimiento de Truman Capote, el escritor estadounidense "creador" de la novela non fiction, Libro de arena publica una nota que recuerda el costado enternecedor del narrador, en la relación entre un niño y una mujer mayor, su tía, que le enseña la felicidad de sentirse libre. Se trata del relato "Un recuerdo navideño".



Por María Pía Chiesino


Lo más habitual, lo esperable cuando se piensa en una fecha relacionada con Truman Capote, es la referencia casi inmediata a la obra por la que en su momento se lo consideró uno de los grandes narradores norteamericanos, A sangre fría, publicada en 1966. Ese texto con el que el mismo Capote creyó estar inventando la “non fiction”. Con todo derecho por otra parte. No tenía por qué saber que existía José León Suárez, o quién era Rodolfo Walsh. A sangre fría es uno de los grandes textos de la literatura norteamericana del siglo XX. Es tan incuestionable el talento de su autor, como por lo menos opinable, esa actitud de hacer hablar a dos presos hasta por los codos, en un país en el que existía (y existe) la pena de muerte. Con cada palabra que dicen, los protagonistas van agregando escalones que los acercan cada vez más a la ejecución. El mismo título de la obra, no hace sino exhibir cierto cinismo de parte de Capote, que ha charlado horas con los asesinos, y que sabe desde el principio, que la intención inicial era el robo, y que en ningún momento habían planificado con frialdad el brutal asesinato de la familia Clutter. Esa misma improvisación es la que los conduce tan rápido a la cárcel, y, finalmente, a la muerte.
Hay otra zona de la narrativa de Capote, que es mucho más entrañable para el lector: novelas como El arpa de hierba, los cuentos de Música para camaleones (cómo olvidarse de la anciana de los gatos…), Desayuno en Tiffany’s, y particularmente el hermoso relato “Un recuerdo navideño”. Narrado por Buddy, un chico de siete años, nos cuenta momentos de su historia junto a una mujer que según él es una prima lejana, de más de sesenta años, que lo hace participar del ritual navideño de preparar tartas de fruta, y de armar el árbol de Navidad. Se nos relatan los distintos pasos que Buddy y su tía van cumpliendo y disfrutando juntos: las compras (frutas de todo tipo, harina, miel), la “negociación” con Mr. Jones, el vendedor clandestino de whisky, y la preparación final de más de treinta tartas de fruta que enviarán por correo a los más variados e increíbles destinatarios (una es la mujer del presidente Roosevelt). Este ritual se corona con un brindis, con el poquito de whisky que no se usó para cocinar. Y están todo el tiempo acompañados por Queenie, una perrita que parece disfrutar tanto como ellos de todos los preparativos. Cuando ya no quedan tartas de fruta en la casa, es el momento de ir a buscar el árbol de Navidad en un bosque cercano. Elegir el mejor, y arrastrarlo hasta la casa, donde se adornan todas las ventanas con ramas de muérdago, y se preparan para el árbol adornos caseros, de papel, ya que los comprados son muy caros. Finalmente, Buddy y la mujer se ocupan de los regalos que van a hacerse entre sí: dos barriletes. Difícilmente pueda pensarse en un juguete que se asocie tanto con la idea de libertad, como un barrilete. Y es que Buddy y su prima lejana, disfrutan justamente, de hermosos momentos de libertad, a pesar de vivir rodeados de parientes en un pequeño pueblito rural, a pesar de los años de diferencia (ella es como una abuela para él). Esos rituales de diciembre que no comparten con nadie más, son momentos de plenitud. Desde la cocción de las tartas de fruta hasta cuando salen a remontar los barriletes porque el viento ayuda: están solos y están libres. No hay otros familiares que compartan estas actividades con ellos. Cuando aparecen en el relato es para “hacernos llorar”, en palabras del narrador. Para gritarle a la mujer por haber brindado con el niño con un poquito de whisky, o, en el mejor de los casos, para regalarle a Buddy en Navidad, un previsible par de medias. Va a pasar el tiempo. El chico va a viajar lejos del pueblo, para estudiar en instituciones militares. El narrador y la mujer van a seguir sabiendo el uno de la otra, por las cartas (a veces felices, a veces amargas como la que le cuenta la muerte de Queenie), que a medida que la mujer envejezca, van a ser menos frecuentes, o de contenido más confuso. Previsiblemente, un día el muchacho va a enterarse por un mensaje de otro pariente, de la muerte de la anciana. Y en ese momento, como siempre sucede con aquello que nos liga a la infancia, a la dulzura de los recuerdos navideños, se va a agregar la inevitable sensación, que entraña todo crecimiento, de haber perdido para siempre una porción de sí mismo. A pesar de la tristeza, sin embargo, Buddy va a mirar el cielo. Si él siente (como dice) que con la noticia, se ha cortado definitivamente el hilo de su barrilete, no es improbable, quizá, que vea pasar al otro. Al que ha hecho para una Navidad, hace años, con sus propias manos. Quiere verlo pasar, aunque sea por última vez.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Inauguración de la Biblioteca San Cayetano


En memoria de Joseph Roth

Las palabras se las lleva el viento. Pero las que quedan por escrito se pueden recuperar. Es tarea permanente de Libro de arena evocar textos y autores que el paso del tiempo relega al olvido. En esta oportunidad, Tomas Schuliaquer escribe un artículo acerca de Joseph Roth,  (1894-1939)escritor austríaco que abordó con pasión los problemas de la identidad nacional, de la territorialidad, y la melancolía del eterno deseo de retorno a la patria de la infancia.



*Tomas Schuliaquer



Hay autores que tuvieron su momento de gloria, su reconocimiento, que fueron muy leídos: por los grandes escritores que los sucedieron, por los académicos, por el lector común. La mayoría de los grandes autores del siglo XX (ni hace falta subrayar que hay excepciones), sobre todo de antes de la Segunda Guerra Mundial, quedan condenados al olvido por los lectores actuales. Muchos de ellos no vale la pena rescatarlo, pero hay otros, como Joseph Roth, que es imprescindible recuperar: por el autor, por lo valioso de sus textos, pero, principalmente, por el disfrute del lector. De esencia melancólica, el escritor nacido en Austria, o mejor dicho en el Imperio Austrohúngaro, es un judío errante. Criado en un pequeño pueblo judío –shtetl- llamado Brody, una vez que abandona el lugar que lo vio nacer, se convierte en un autor que siempre en sus textos busca retornar a esa patria primera. No sólo la pérdida del shtetl marca la melancolía de sus escritos, sino también la caída del Imperio Austrohúngaro, que era la “patria de los apátridas”. Las naciones son, según Roth, el mal del siglo XX, y el Imperio es la posibilidad de esquivar esa división territorial, arbitraria; no se necesita pasaporte para cruzar de un lado a otro, son todos hermanos bajo la figura del Emperador Francisco José, y las diversas costumbres y religiones son respetadas y conviven en perfecta armonía. Este mito habsbúrgico, es decir, la idealización del Imperio como refugio para los perseguidos, como casa para los sin techo y con igualdad de posibilidad para todos, es una constante en los escritos del autor judío. Anarquista en la década del ´20 (Los judíos errantes, Hotel Savoy, El leviatán, y la genial novela La rebelión), en sus últimos años, sus textos conservadores dejan de plantarse contra la religión, y versan exclusivamente sobre la necesidad del retorno del Imperio, el amor a la patria, la fuerza militar y el respeto por los superiores. Así, su novela más conocida, La Marcha Radetzky, narra la decadencia del Imperio Austrohúngaro a través de la familia Trotta. Esta decadencia está marcada, principalmente, porque el menor de los Trotta, familia de tradición militar, no se siente feliz en su rol de defensor del Imperio y porque, en definitiva, es un inepto para su rol en el ejército. En el recorrido de la vida del teniente, nieto del Héroe de Solferino (que salvó la vida del Emperador Francisco José, al mejor estilo del Sargento Cabral), y en sus enfrentamientos cordiales con el padre, Jefe de distrito de una ciudad importante, se reconoce la pérdida del valor de la corona y de la sagrada figura del Emperador. La editorial española Acantilado, en la actualidad, reeditó gran parte de la obra de Joseph Roth. La Marcha Radetzky también fue editada recientemente por Edhasa. Esta melancolía por no poder retornar, no sólo del lugar de nacimiento sino tampoco al Imperio en que se podía “vivir libremente”, es el tema central de la literatura de Roth. Pero, si bien puede aparentar ser un tópico antiguo y extraño, en realidad, es un tema actual que interpela directamente al lector: la figura de la pérdida, el recuerdo de la infancia, el desarraigo, son elementos que abundan en la literatura contemporánea. Asimismo, son textos concientes de narrar un cambio de época: la caída total del Imperio Austrohúngaro, el establecimiento de nuevas naciones, la intolerancia hacia las diversas culturas, como una suerte de presagio del desastre que sería la Segunda Guerra Mundial. Leer a Joseph Roth es, entonces, un placer sin dudas evitable, pero al mismo tiempo tan intenso y duradero que, una vez reconocido, se convierte en necesario.



*Tomas Schuliaquer: estudió Letras en la UBA y trabajó en la Biblioteca Nacional. Nacío en Villa Crespo a principios de la década del `90 y, aunque de grande se dio cuenta de que su casa queda en el barrio de Caballito, siempre que le preguntan dice que es de Villa Crespo e hincha ferviente de Almagro.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Agenda semanal de actividades del programa

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas relacionadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes.




ACTIVIDAD DESTACADA

A partir del trabajo conjunto del Programa Bibliotecas para armar, del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad, y el Servicio Social de la Iglesia San Cayetano, el próximo jueves 2 de octubre quedará inaugurada una nueva biblioteca comunitaria en las instalaciones del Servicio que, diariamente, funciona como comedor y ofrece diversos talleres culturales para niños, adolescentes y adultos. La biblioteca se suma a esta propuesta con actividades de animación a la lectura y préstamo de libros. Para celebrar, los asistentes disfrutarán de un repertorio de narraciones a cargo de Gabriela Halpern.

Programación semanal de Bibliotecas para armar

Lunes 29

Encuentro con escritores de literatura infantil y juvenil
El ciclo se propone echar una mirada sobre la literatura infantil y juvenil argentina en particular, y la literatura en general, mediante el encuentro con actores importantes del campo, y la lectura y análisis de poesías, novelas y cuentos. Actividad dirigida a los referentes y bibliotecarios de las bibliotecas populares y comunitarias con las que el programa trabaja y está abierto al público en general interesado en la temática. Entrevista a Mercedes Pérez Sabbi.
A las 18 hs.
Asociación La Nube -infancia y cultura-.
Av. Jorge Newbery 3537, CABA
Actividad con inscripción previa

Martes 30

Taller de arte y literatura: Palabra x palabra
Indagamos en la palabra de los argentinos las huellas de nuestra historia. Dichos de uso cotidiano, refranes, lunfardo, piezas literarias del tango, el rock, el folklore, la cumbia, y obras literarias emblemáticas de nuestra cultura, son disparadores del debate y la reflexión.
A las 18 hs.
Biblioteca Gustavo Roldán
Basualdo 603, Villa Luro
Actividad para asistentes a la institución

Ciclo de cine y literatura: Cine de autor, directores de sus libros.
El objetivo del ciclo es leer, ver, discutir y reflexionar acerca de las obras de la literatura universal que se hicieron película en manos de sus mismos autores. Además la propuesta involucra atender a las diferencias y semejanzas entre los modos de narración literarios y cinematográficos. Lectura y análisis de la novela "Teorema",de Pier Paolo Pasolini, a cargo de Diego Bentivegna.
A las 18 hs.
Biblioteca Alberto Gerchunoff, Asociación Hebraica.
Sarmiento 2233, Once
Actividad con inscripción previa


Miércoles 1

Capacitación en Narración oral y lectura en voz alta.
Destinada a referentes de bibliotecas comunitarias, docentes y todos aquellos interesados en incentivar la lectura en niños, adolescentes y adultos.
A las 18 hs.
Auditorio del Museo Monte Piedad del Banco Ciudad
Boedo 870, Boedo
Actividad con inscripción previa

Taller de animación audiovisual para adolescentes
Pasando por las distintas etapas de la producción, como la de creación de personajes, storyboard, sonido y edición del cortometraje el taller se propone el objetivo de adaptar un cuento al lenguaje audiovisual.
A las 10 hs.
Casa del niño y el adolescente de La Boca
Lamadrid 1100
Actividad para asistentes a la institución

Taller de animación audiovisual para niños
Pasando por las distintas etapas de la producción, como la de creación de personajes, storyboard, sonido y edición del cortometraje el taller se propone el objetivo de adaptar un cuento al lenguaje audiovisual.
A las 18 hs.
Biblioteca Barrio Copello, Barrio Copello
Av. Dellepiane Norte 4900
Actividad para asistentes a la institución


Jueves 2

Capacitación intensiva en Narración oral y lectura en voz alta.
Desarrollo de técnicas para la incentivación de la lectura.
A las 10 hs.
Servicio Social del Hospital Fernández
Av. Cerviño 3356
Actividad para profesionales de la institución

De chiquilín te miraba
Taller de lectura, transmisión oral y producción visual. Compartiendo relatos de infancia de destacados escritores latinoamericanos recuperamos nuestras primeras imágenes del mundo. Es esta una invitación a reflexionar sobre la compleja trama de las relaciones humanas, sobre los laberintos del lenguaje que nos constituye; a develar las máscaras de la cultura, y así nutrir esas sutiles huellas que tienen la capacidad de transformarnos.
A las 14 hs.
Club de día Mensajeros de la paz
Biblioteca Edad Dorada, Hogar Santa Ana y San Joaquín
Culpina 1021
Actividad para asistentes a la institución

Viernes 3

Humor en cuadritos
Espacio para compartir cuentos, chistes y anécdotas y luego adaptarlas al lenguaje de la historieta y el humor gráfico. 
A las 13 hs.
Centro de Acción Familiar 8 
Piedrabuena 3741
Actividad para asistentes a la institución



“Biblioteca Abierta”


El Proyecto Biblioteca Abierta, que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para Armar, acompaña de manera activa el trabajo que realizan día a día las Bibliotecas Comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires, realizando diversas actividades con el objetivo de promover la lectura y el buen funcionamiento de las bibliotecas.

Martes 30

Biblioteca Misteriosa Buenos Aires
Hogar San Martín
Av. Warnes 2650, La Paternal
A las 10 hs.
Actividad para asistentes a la institución

Jueves 2

Inauguración de la nueva biblioteca comunitaria
Repertorio de narraciones de cuentos de autores argentinos y latinoamericanos a cargo de Gabriela Halpern y los alumnos del curso de capacitación que dicta el Programa. 
Servicio Social de San Cayetano
Cuzco 220
A las 19 hs.
Actividad para asistentes a la institución

Valeria Sorín y Fernanda Maquieira: "El editor aporta valor al texto que después se va a convertir en un libro. "

La entrevista a María Fernanda Maquieira y Valeria Sorín en La Nube, el lunes 11 de agosto de 2014, dio comienzo al segundo ciclo del año de "Encuentros con autores de literatura Infantil y Juvenil" que organiza el Programa Bibliotecas para armar. En la charla, coordinada por Mario Méndez, las editoras hablaron sobre el trabajo invisible que debe realizar el buen editor. También tocaron otros temas como la riqueza, calidad y perdurabilidad de la literatura publicada en Argentina. Ambas dieron importancia al papel de los mediadores de la lectura, como las librerías y especialmente la escuela, institución fundamental para llegar a chicos que de otra manera no serían lectores; y subrayaron que la LIJ ha comenzado a ocupar otros espacios con más fuerza, en ámbitos académicos de los que antes no participaba. Libro de arena publicará la segunda parte de la entrevista el viernes próximo.

Mario Méndez: Como en la radio, cuando la gente se saluda antes de salir al aire y después, bienvenidas María Fernanda Maquieira y Valeria Sorín, pueden aplaudirlas así queda grabado. (Aplausos). Les agradezco mucho que estén acá, chicas. Es un aplauso merecido y agradecido al mismo tiempo. Hay que cruzarse toda la ciudad de onda para venir acá a charlar con la gente a la que le gusta la literatura infantil. María Fernanda Maquieira es editora de Alfaguara Infantil y Juvenil: la mayoría de ustedes saben que es una de las editoriales más grandes del país, con uno de los catálogos más ricos y extensos. Por suerte estoy ahí, acompañado por unos cuantos autores muy importantes, entre ellos algunos de los que van a venir a este ciclo, como Iris Rivera, Luis Pescetti, María Inés Falconi. Es, además, autora de Rompecabezas, una novela muy interesante de la que también le voy a hacer unas preguntas. Es un placer que estés acá. Valeria Sorín es editora egresada de la Carrera de Edición, secretaría académica de la misma Carrera, es la Directora de Cultura LIJ, una revista dedicada específicamente a la literatura infantil y juvenil, y de una editorial que es La Bohemia. Se dedica al periodismo cultural desde hace unos cuantos años, es amiga y me ha editado. Es interesante, me parece, comenzar este ciclo de charlas con dos editoras especialistas en literatura infantil y juvenil, que representan dos espacios particularmente opuestos y a la vez complementarios. Una gran editorial, perteneciente al Grupo Santillana, multinacional, y La Bohemia, ya el nombre es significativo, que es una editorial pequeña, más artesanal. Ambas, tanto Fer como Vale, dedicadas a la literatura infantil y juvenil, que viene en franco crecimiento. Voy a empezar por ahí. ¿Cómo ven hoy el panorama de la literatura infantil y juvenil? Su crecimiento, y su futuro…

María Fernanda Maquieira: Creo que es un momento muy rico para la literatura infantil y juvenil, de muchísima producción, donde pueden convivir proyectos diferentes. Editoriales grandes con proyectos de larga data, y emprendimientos nuevos de editoriales independientes, que a lo mejor trabajan con catálogos más acotados, o especializados, como se dice en el mercado, más “de nicho”. A mí me parece fantástico porque creo que se complementan, dialogan, y si bien son diferentes, creo que lo que sucede en definitiva, es que todos, los grandes y los pequeños pasamos por un tamiz, que es el de la calidad de los libros. Del contenido de lo que hacemos. Por ese tamiz, seas grande o pequeño, me parece que pasás por ahí, y lo que perdura es lo bueno, la calidad. Sea grande o pequeño. Ahí, me parece, nos unimos los grandes y los pequeños proyectos.

MM: El tema es la calidad…

MFM: Me parece que sí. El tema de lo que perdura, de la calidad. Me parece que ahí está el lugar de encuentro de los grandes y de los pequeños proyectos. A veces hay como un preconcepto de que las grandes editoriales sólo se dedican a proyectos comerciales, en los que valen sólo los números, y se publica sólo lo que vende mucho, lo que es masivo y popular, y que las editoriales pequeñas publican las cosas de calidad. Yo discuto con esa idea, me parece que no es así, y que los grandes y los pequeños pasamos por ese filtro, y que lo que perdura en los dos casos es la calidad.

Valeria Sorín: Coincido mucho con tu visión. En todo caso, esta idea de diferenciar grande y pequeño, tiene más que ver con otro país. Argentina tiene un estándar de literatura infantil muy alto. Cualquiera que quiera ingresar, parte de una vara alta. Esta reunión de hoy lo prueba. Hay gente, receptores, muy entrenados. Cada vez más. Hay una expectativa alta, entonces todos los editores tenemos que apostar a una calidad alta. Esto, no necesariamente pasa en otros países, en los que hay un sector editorial mucho más pequeño, donde lo que siempre está garantizado que circule son “las papas fritas”, que es lo que funciona en cualquier lugar del mundo. Si queremos variedad de sabores, sabores que hagan apuestas de otro tipo, vamos a tener que tener una variedad de restaurantes. La metáfora aplica perfectamente a lo editorial, cuando hay una multiplicidad de editoriales, hay muchos sabores para degustar y probar. Eso pasa en espacios de circulación más comercial, y menos comercial. Los chiquitos también queremos vender mucho, lo comercial no está fuera de nuestro deseo, pero lo que sí nos planteamos los nuevos jugadores, es cómo generar diferenciación. Ahí nos volvemos más especializados, y rápidamente, con menos posibilidad económica, mostramos identidad. Entonces te sumás con un proyecto muy claro para poder mostrar la identidad y poder diferenciarte. Son como estrategias de ingreso de nuevos jugadores.

MM: ¿Y cómo es esto de la perdurabilidad en el mundo nuestro de la LIJ? Es particular, porque ustedes saben que los libros de literatura para adultos, suelen durar poco. Los libros nuestros duran mucho. ¿A qué se deberá?

MFM: Para hablar específicamente de la editorial que yo represento, diría que somos una editorial de fondo, de catálogo. No de novedad. Preferimos sostener libros de hace muchos años, y reeditarlos permanentemente, ponerlos a disposición del público, que entrar en el frenesí de la novedad. Hay muchas teorías sobre este tema. Incluso se ha dicho que es una época de demasiados libros. Coincido con eso. Si los libros son buenos, bienvenidos. Todos queremos muchos libros buenos. Pero con ese término, se hace referencia a que hay un exceso, una cantidad de publicaciones y de novedades mensuales que impiden a un librero poder abrir una caja, sacarlos y exhibirlos en su local. Hay una rotación tan rápida por la cantidad de novedades que se editan, que no permanecen. Se abre una caja, se pone en la mesa de novedades, al mes siguiente llega otra caja y la mesa de novedades hay que vaciarla y poner las novedades del mes. Nosotros estamos más focalizados en cuidar, en conservar los clásicos. Por eso hablaba de lo perdurable. En aquellos libros que hicieron historia en la literatura infantil argentina, y de otros países, porque no publicamos solamente autores argentinos, sino también de otros países de Latinoamérica, y de lengua extranjera en traducciones. Nos concentramos mucho en conservar esos libros, que son un tesoro que consideramos que no deberían perderse las nuevas generaciones. La Torre de Cubos, Dailan Kifki o Matilda, por nombrar tres libros canónicos e importantes dentro de la historia de la literatura infantil, son nuestras puntas de lanza, las herramientas más fuertes para el catálogo de Alfaguara. Más que ese frenesí por la novedad todo el tiempo, en el que una novedad termina tapando a la otra. Pero eso, me parece que es una responsabilidad de todos, de los editores, de los autores…

VS: La Bohemia nace como una editorial de poesía en el 2000. Luego se inclina al ensayo literario y la narración, y del ensayo literario llegamos al ensayo en la literatura infantil y en la lectura. Es un recorrido de vida que se parece al de sus editoras. Desde sus inicios el logo de la editorial es un árbol. Lo cierto es que publicamos pocos libros al año, que esperamos que sean perennes, porque no queremos que se vaya con la estación, que llegue el otoño y perdamos esas hojas.

MM: Qué linda esa imagen de las hojas de los árboles. ¿Cuánto influye el tema de la escuela en la lectura? Me gustaría conversarlo con ustedes, justamente por las dos ópticas. En Alfaguara, los mismos promotores se dedican a todo: llevan los manuales, las novelas, la poesía o el teatro infantil. Tienen un equipo especializado, entonces, la escuela, para la mirada de Alfaguara es importantísima. ¿Por qué y cuál es el rol que ustedes le ven a la escuela, y cuáles son los problemas (y esto también vale para La Bohemia) además de las ventajas que tiene la escuela respecto a la LIJ?

MFM: Para nosotros es muy importante la escuela, así como son importantes las librerías. Los maestros son nuestros aliados, los libreros también lo son. Son diferentes mediadores entre el libro y el destinatario niño. Por eso consideramos que tiene que haber gente especializada, promotores que han estudiado literatura y que conocen muy bien los libros y las herramientas y estrategias pedagógicas. También hay personas que atienden las librerías que conocen estos mecanismos. Para nosotros ese lugar es fundamental, porque sabemos que el libro llega a las manos de los chicos por varias vías. Por sus familias, (padres, abuelos, tíos), alguien que les acerca el libro o que les facilita el acceso al libro cuando los lleva a una librería. Hay muchos otros niños que no tienen esas posibilidades y que sólo conocen la literatura o sólo acceden a las lecturas en la biblioteca de la escuela o en el aula con su maestra. Por eso nos parece tan importante ese espacio. Porque sabemos que hay chicos que, si no fuese por la escuela, no podrían convertirse en lectores. No tienen ese contacto.

VS: Tarde o temprano, la escuela es un interlocutor. Por un lado, los libros llegan a partir de las compras de los materiales. Se arma un plan lector en la escuela y se dice qué van a leer. Otro camino es a través de la biblioteca de la escuela. Además, desde hace unos años, de la dotación de las bibliotecas de aula de parte del Ministerio de Educación. Entonces hay muchas formas por las cuales la escuela termina siendo siempre un interlocutor de los editores. Hay algo, que creo que nos pasa más a las editoriales más chicas, por esa necesidad de que el producto sea perfectamente definido, al milímetro. Y tiene que ver con cómo va a ser leído no sólo por el niño, que es el destinatario final, sino por ese adulto particular que es el docente. En ocasiones, ocurre que es un freno a la innovación. Una cosa es un mediador entrenado, curioso, como los que están aquí hoy, que vienen porque tiene una curiosidad propia. Y otra es el docente que no tiene necesariamente vocación por la literatura. ¿Qué pasa con esos libros o esos textos que necesitan algún entrenamiento para el mediador, que a veces carga con una gran cantidad de prejuicios frente a los niños? Otro riesgo que el editor tiene en mente es ¿qué pasa si la obra se escolariza? ¿Qué pasa si agarramos cualquiera de esos libros para marcar los sustantivos comunes y hacer el listado de los adjetivos? Es un riesgo. Pero también es un gusto… Comunidades es una colección bilingüe. Primero buscamos un pueblo y de ese pueblo buscamos una historia que en sí misma nos resulte sabrosa. No necesariamente el mito de origen, sino una historia que nos convoque. Se la damos a interpretar a un escritor y a un autor gráfico. Y luego la escritura viaja a través de un traductor a su lengua originaria. Y se publica en tupí guaraní y castellano, o en mandarín y castellano, en zapoteca y castellano, en aymará y castellano. Cuando pensamos la colección, partimos de acá, de la Ciudad de Buenos Aires, donde el aula es multicultural. En el interior del país, las aulas también son multiculturales. Así como Emilia Ferreira decía que no se puede empezar la clase diciendo que hoy se va estudiar la letra “a”. No hay una primera letra para un niño. Es interesante que, en esta escena maravillosa que es la lectura compartida, se comparta un libro y alguno de los chicos pueda decirle a la maestra que eso no es así porque a él se lo contaron diferente. Lo que pasa con los cuentos muy tradicionales de los pueblos, es que cada familia los cuenta diferente. Como las empanadas en la casa de cada uno de todos nosotros. Y todas son empanadas de carne. Nosotras vimos esa escena. Mi socia es docente de Plástica, y vio esa escena. Además de que nos la contaron otros docentes. Una nena boliviana había llegado hacía muy poco a la Argentina e ingresado en una escuela del distrito 15. Pertenece ella a la cultura aymará, que hace un culto del silencio, que resguarda universos. Por supuesto, en estas sociedades en las que estamos, ese silencio no facilita la integración. Entonces, en el medio de un día en el que había horas libres, aparece Por una noche, de Mario Lillo, y empiezan a leerlo. Los chicos empezaron a preguntar qué era ese idioma que no entendían y que estaba en la página. No lo podían pronunciar, no lo podían leer. Y la nena dijo que ella sabía aymara. Le pidieron que les leyera un poquito. Y ella dijo que bueno, pero si cerraban los ojos. Todos cerraron los ojos y ella leyó un pedacito. Y eso sólo, era nuestra escena soñada. Que apareciera alguien que dijera que sabe de esto y diera lugar para seguir la conversación.


MM: Muy linda la historia. Las dos hablaban de los mediadores. Decías que los adultos a veces son los facilitadores y otras veces obturan. Sobre todo los docentes y especialistas. Hay un espacio de la LIJ (y lo traigo a cuento porque vos sos la editora de Cultura LIJ), en el que me parece que hay una suerte de hueco, que es el espacio de la crítica. No hay mucha crítica. No sé si hay suficiente reflexión en esa crítica. ¿Qué experiencia tenés como editora de Cultura LIJ? Y después te pregunto a vos, Fer, porque me acuerdo de que en un momento Alfaguara tenía una revista… Los mediadores, ¿acceden a la crítica? ¿Les interesa? ¿Hay una reflexión interesada en eso que en la literatura para adultos está institucionalizado, y pareciera que en la literatura infantil y juvenil, no tanto?

jueves, 25 de septiembre de 2014

La familia china

Las mezclas de lenguajes y de lenguas, de registros, de costumbres, de visiones de mundo se unen para formar, como en el despliegue de un abanico que nos muestra una escena, los poemas de La familia china, el libro de María del Carmen Colombo. Adriana Márquez escribe para Libro de arena una reseña que aborda los aspectos peculiares con que el universo textual organiza una experiencia única de lectura que vale la pena compartir.


Por Adriana Márquez *

Dice María del Carmen sobre los poemas de La familia china que fueron una “escritura secreta” y que tardó en hacerlos conocer ya que le resultaban desconcertantes. La autora explica el desconcierto: veía surgir “poemas achaparrados y compactos” que la liberaban de “esos otros poemas, delgados, casi raquíticos, y de gran concentración” de sus libros anteriores. Pero además de “desconcertante” la autora agrega otro adjetivo: “gozosa”. Y sí, si algo es este libro es un gozo permanente de lenguas, sentidos, significados, tradiciones, fino humor. Una familia china integrada por un matrimonio con sus tres hijas mujeres vive en un edificio de Villa Crespo. El padre repite “no entender, no entender” y parece un mantra para los oídos de la poeta, que tampoco entiende. Pero escucha y escribe. Lo oriental se presenta entonces en el libro en frases como “no entender, no entender” o “causa y efecto: relaciono”; en lo lingüístico: palabras como abanicopapel de sedabambúdragonessamuráisikebana; en la mirada de los otros, que ven en los chinos algo extraño hasta la desconfianza. Las tablas de planchar, los biombos, los peldaños de una escalera caracol, rendijas, abanicos, persianas son objetos que habitan los poemas de La familia china. Como ellos, los poemas también están construidos con pliegues y repliegues que recuerdan el arte sutil del también oriental origami. Pero no todo es oriental en La familia china. Hay también un novio italiano, vocablos lunfardos, voces del Río de la Plata y hasta fragmentos del Himno Nacional de Uruguay… delicado humor generado por la polisemia: Los chinos, los chinos verdaderos sueñan con la Banda Oriental, comienza uno de los poemas. Y hasta el género gauchesco se mete entre el dream dream que escuchan las chinas en las noches de tormenta: “Viene uno como dormido cuando vuelve del desierto”, resuena José Hernández en otro. Todo forma parte y convive, parece decirnos La familia china. La polisemia, los juegos de palabras, los vocablos y expresiones propias de diversos países conviven en este libro como los habitantes que lo hacen en el edificio de la familia oriental, en una mezcla semejante a la descripta en otro de los poemas: “Milagrosa es la mezcla y bello el caos cuando estallan en un tapiz de seda. Sueña la piel amarilla, madre de los diez mil seres, y los sueños semejan esas pesadillas de la pirotecnia, tan populares en los cielos coloniales.” Volviendo al inicio: celebro el desconcierto de estos escritos cuando María delCarmen Colombo se preguntaba qué estaba pasando con su poesía. Porque pasaba una prosa poética poderosa. Tanto cuerpo tiene, tanta vida, que hasta fueron textos llevados a escena en el Teatro del Centro Cultural Ricardo Rojas por el poeta y dramaturgo Alfredo Rosenbaum. Tanto cuerpo como el primer poema que abre el libro: “Como un árbol, este abanico tiene un solo pie, pero de varillas, y un país de papel que se despliega, lento, con dos manos.” 


 La familia china

 María del Carmen Colombo

 Buenos Aires, Hilos editora, 2011












*Adriana Márquez: es Licenciada en Letras, docente del Taller de lectura y escritura en la materia Semiología (CBC - UBA). Publicó el libro de relatos De paso (2013, Editorial Simurg). Dicta talleres literarios. 


miércoles, 24 de septiembre de 2014

El gran Fitzgerald

El presagio de su propio derrumbe estaba escrito. No por el destino, no en las líneas de las manos, ni en otro soporte que no fuera su propia escritura. En sus obras, Scott Fitzgerald habla de sí mismo en el tono realista con que construye sus relatos, signados por las tensiones del "sueño americano", entre lo alto y lo bajo, entre la cumbre y el desmoronamiento. Alvar Torales escribe para Libro de arena una breve semblanza del escritor estadounidense en su natalicio.



Por Alvar Torales


"El amor a la vida es escencialmente tan incomunicable como el dolor"; "Evidentemente, la vida es un continuo proceso de deterioro"; "Y así vamos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado".
Estas frases parecieran no pertenecer a un "bon vivant", a un dandy de la "belle-epoque". Sin embargo, fueron dichas por Francis Scott Fitzgerald, considerado el máximo intérprete de la llamada "era del jazz". Fitzgerald constituye una de las figuras más interesantes de lo que dio en llamarse "la generación perdida" junto con Hemingway, Faulkner y Dos Passos, entre otros. Su obra describe la alegría irresponsable de los años '20 y la problemática del escritor norteamericano. Tal vez su vida interior era muy diferente a la que expresaba en sus novelas y en su quehacer cotidiano. El fin de Zelda Sagre, el gran amor de su vida, esquizofrénica, internada en una clínica psiquiátrica y su propia temprana muerte, producto del alcoholismo, pueden dar una pista sobre estas contradicciones. Scott Fitzgerald tiene una visión tan interesante como particular del "sueño americano". No lo ubica tanto en el estado de bienestar que le permite a un individuo desarrollar sus facultades y alcanzar mejoras en su calidad de vida, sino más bien en un ser de baja calaña y escasa moral, que para triunfar utiliza cualquier medio a su alcance. Esto se ve reflejado ampliamente en el Gran Gatsby, su obra cumbre, donde cuenta la historia del éxito y posterior fracaso de un hombre inescrupuloso que consagra su vida y su dinero, producto del delito, a conseguir la mujer que ama. Con prosa realista y construcciones elegantes, describe, en su libro póstumo El jactancioso, su fin; narra con crudeza su propia caída y desintegración como hombre y escritor. La primera frase es tan clara que vale por un manifiesto: "Toda vida es un proceso de demolición". Scott Fitzgerald nació en Saint Paul en 1890 y murió en Hollywood en 1940.

Agenda semanal de actividades literarias

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas relacionadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes



Miércoles 24

Obra Poética (1981-2009), de Aníbal Zaldivar
Presentación del libro publicado por Ediciones del Dock. Presenta Guillermo Saccomanno. Poeta de Villa Gesell que reúne en este Volumen de Ediciones del Dock sus cuatro libros publicados hasta la fecha: "El Mar"; (1993, con prólogo de Federico Peltzer); "Orillas" (1996); "Navegaciones y Archipíelago (2004); más los poemarios inéditos "Respiraciones y Estrellas"; (1981-1988); "Puerto María" (2005) y "Vía Láctea" (2009)
A las 19 hs 
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555

Manuscritos literarios argentinos
Escenas de escritura, se realizarán estos tres encuentros en los que los escritores invitados hablarán sobre sus rituales de escritura, sus procesos de corrección, el material que utilizan en el momento de trabajo con los textos, entre otros temas. En este primer encuentro los invitados son Félix Bruzzone y Pablo Ramos.
A las 18 hs.
Biblioteca Nacional, Bar del 1º piso. Sala Leopoldo Marechal, Agüero2505

Work in progress: Irrespetuoso. Unipersonal antibiótico. Título provisorio
Quince minutos de un trabajo en proceso inspirado en aspectos de la vida artística y personal de Salvador Walter Batato Barea que no busca ser una biografía ni un homenaje sino un espectáculo que - aunque independiente -, rodea la figura de ese mito de los ochenta.
Entrada gratuitaA las 20 y a las 21 hs.
Centro Cultural Rojas, Auditorio Abuelas de Plaza de Mayo, Corrientes 2038

Taller a cargo del colectivo literario chileno Casagrande.
La frontera entre literatura, video, arte y performance se diluye para dar forma a nuevas propuestas en las que el espacio público emerge como el escenario ideal. Este taller explora las vías en las que se puede intervenir la escena urbana a partir de proyectos interdisciplinarios que tengan como base la literatura.
Organizado por Filba Internacional 2014
Cupos limitados. Inscripción previa en info@filba.org.ar
Del 24 de septiembre al 1 de octubre | Buenos Aires - Montevideo – Santiago
A las11:30 hs.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555

Para conocer toda la programación, 
aquí.

Muestra Cortázar. Junio - Noviembre
Esta muestra homenajea la vocación lúdica de Cortázar y propone al visitante distintos recorridos: el que le dicte la habitual distribución del espacio; el que propone el tablero con las estaciones numeradas o el que le sugieran sus ganas y curiosidad.
Museo del libro y de la lengua, Av. Las Heras 2555


Jueves 25

Presentación del libro de cuentos de Paula Levit, publicado por Expreso Nova Ediciones.
En este volumen de relatos Paula Levit cuenta en detalle qué ocurre en un mundo intimista cuando el narrador pone en juego, con sobrados méritos, la empatía con sus criaturas, sin cuestionamientos ni soluciones fáciles.
A las 19hs
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555

Conferencia de Amador Fernández Savater (España)
CCEBA hace posible la participación del editor y pensador español en la Conferencia Editorial organizada por Opción Libros, el área de la Dirección de Industrias Creativas de la Ciudad de Buenos Aires.Los desafíos de la edición cultural independiente. Participan: Amador Fernández Savater (España) y Claudia Acuña.
De
10 a 13.00h
La Biblioteca Nacional presenta la edición facsimilar de la primera historieta moderna argentina, publicada en PBT en 1916. Presentan el libro Horacio González, Juan Sasturain y los responsables del trabajo de recuperación de esta singular obra, José María Gutiérrez, Federico Reggiani y Federico Mutinelli.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Juan L. Ortiz, Agüero2505


Viernes 26

Ciclo de cine: “Hecho en Chubut”
Presenta la película Schaufhaus
A las 20 hs.
Entrada libre y gratuita
Casa de Chubut, Cine Auditorio de la Casa del Chubut, Sarmiento 1172

Cuento Cortázar
Una propuesta de Ana Padovani.
Ofrece un relato de la vida del autor de Rayuela que incluye un recorrido y lectura de sus textos.
A las 19 hs.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555


Sábado 27

A todo jazz.Lecturas de Woody Allen y Raymond Carver, y concierto de The Dixieland Friends.
La interrelación entre las artes puede establecerse por diversos nexos: temporales, geográficos o estéticos. El ciclo Libros y Músicas tiende un puente entre estos quehaceres artísticos a través de intérpretes de reconocida trayectoria de los campos literario y musical, académico y popular. Lecturas: Mónica Raiola. Idea y coordinación: Lucrecia Massoni.
A las 17 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges, Agüero2505


Lunes 29

Tránsitos de la mirada
Presentación del libro compilado por Agustina Pérez Rial y Paulina Bettendorff en el que se abordan las múltiples manifestaciones del cine hecho por mujeres en Argentina.
A las 19 hs.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555


Convocatorias
Género:  Poesía, Narración y Cuento
Premio:  Medalla y diploma
Abierto a:  mayores de 18 años y cuenten con domicilio en la Ciudad de Buenos Aires
Entidad convocante:  Comisión de Cultura del Consejo Consultivo
País de la entidad convocante: Argentina

Fecha de cierre: 20 de septiembre de 2014
Más información: aquí

martes, 23 de septiembre de 2014

Las ventanas abiertas

Crónicas de muertes dudosas es un libro que merece reseñas, tanto o más laudatorias que esta que aquí realiza Mario Méndez para unoytres.com.ar. Y su autor, Bruno Di Benedetto, es una voz que nuestros lectores merecen oír. Desde su Patagonia de adopción, el poeta habla del libro que en 2010 fue galardonado con el prestigioso Premio Casa de las Américas de poesía. Habla, también, del “efecto marsupial” de la poesía patagónica, de las posibilidades de difusión, de los caminos de la poesía, de lectores y lecturas. Y, como le dijera un emocionado lector, un pibe detenido en una cárcel de menores, de las muchas ventanas que abre la poesía.


Conocí a Bruno Di Benedetto hace muy poco, en un viaje organizado por el Plan Nacional de Lectura y el Plan Provincial de Chubut, donde Bruno trabaja. Originario de Avellaneda, Bruno, radicado en Puerto Madryn desde hace muchos años, se ha hecho al ritmo patagónico: es un hombre tranquilo, de hablar pausado, de palabra pensada. En el Plan provincial, se especializa en talleres de creatividad y de promoción de la lectura, difunde autores locales y no locales. Selecciona poesía, narrativa, teatro. Capacita docentes. Y escribe. Poeta de pluma narrativa, por así decir, Bruno Di Benedetto me regaló un libro, Crónicas de muertes dudosas. Apenas abrí el libro, editado por la pequeña editorial Ediciones en Danza, me encontré con una gran sorpresa. En la solapa, donde seis líneas escuetas resumen la vida y la obra del poeta, dice, como al pasar, que Crónicas de muertes dudosas obtuvo el Premio Casa de las Américas de poesía en 2010. Nada menos. Y pocos lectores, intuyo –y lamento –lo saben, cuando deberían ser muchos. ¿Por el premio? No, aunque sea importante. Por su poesía. Por los largos poemas narrativos que son, lo diré sin temor a equivocarme, una maravilla. Con versos libres y ágiles, robándole ritmo a la prosa, Bruno Di Benedetto narra las historias, las biografías, de quince personajes. Algunos, inventados. Otros, quizás, pero mejor será preguntárselo, reales. Muchos de ellos, patagónicos. Ahí andan, entre otros, Ferdinand Climent Sablier, relojero suizo muerto en Carmen de Patagones; muerto así, dice el poeta:

tambalea
pierde pie
flota en un mar de sargazos
piensa extrañamente
en peces bigotudos
y en camellos vadeando el Ródano
y en una reina negra
con suave vestido de luto blanco
y en diez mil putas
pariendo flores
y en diez mil ovejas
rumiando la papilla de los siglos
y en diez mil adoquines disparados contra el cielo
y en el cielo que se acaba
y en el amor que explota
en un quejido
y en la eternidad que,
ahora sabe,
dura exactamente
un
ferdi
nand.


Ahí andan, también, Ana Paula Daumal, que “a mil trescientos metros de altura” (…) “cuelga apenas de las cuerdas del viento”. El terrible portugués Conrado Victorio Domingues de Souza, que en la costa del Chubut le dice a quien quiera oírlo que la tierra, la playa, los cangrejales, todo es suyo.

“–Vos sos mío –le dice al mar –
y de las tristes profundidades de su bragueta
hace surgir un chorrito enclenque
que se funde con la inmensidad.”

Junto con el portugués, la tehuelche enamorada T’ ol K’ ete-nK Arimkesh; la NN guerrillera que un día de 1976 fue asesinada, “desaparecida”, y su sobreviviente compañero que mucho tiempo después vuelve a reencontrar una foto, unos documentos. Finalmente, invención memorable, cierra el libro la historia de J.F.I. L. Funes, improbable nieto de Jorge Luis Borges.

—Yo, que he tenido la suerte de no perderme este libro imperdible, de recibirlo de manos de su autor, y con una hermosa dedicatoria, tengo unas cuantas preguntas para hacerle. La primera, casi obvia, tiene que ver con las fuentes. Hay acá, le escribí en un mail, huellas de la Historia Universal de la Infamia, de Borges, y de las Vidas imaginarias, de Marcel Schwob. ¿Es así? ¿Qué otras influencias hay en estas crónicas de muertes dudosas? ¿Cómo surgió la idea de contarlas, de cantarlas?

—Mario, como te decía en el mail, Borges, y en especial esas Historias infames, (y a través de ellas, Marcel Schwob) gravitaron mucho en este libro, sobre todo en ese procedimiento tan borgeano de borrar fronteras entre ficción y realidad o entre ensayo y narrativa (o poesía, en este caso). Creo que otra influencia directa es la de “Los poemas de Sidney West” de Juan Gelman, a su vez influenciados, según el mismo Gelman, por la “Antología de Spoon River” de Edgar Lee Masters, una colección de doscientos cincuenta poemas-epitafios de habitantes ficticios de un pueblo ficticio del Medio Oeste norteamericano. Me han señalado muchas veces la obra de Masters como antecedente, pero la realidad es que leí la Antología después de terminar las Crónicas, que fueron imaginadas como una colección de distintas voces que llegan de tiempos distintos, que van desde la conquista española hasta esa distopía del año 2036. Eso me permitió trabajar distintos registros del habla, imaginarme como un cronista del siglo XVI, ser la voz de un noble corsario inglés o la de un “homeless” neuquino contemporáneo, o convertir a Borges en un personaje que escribe como Borges, a través de esa carta supuestamente escrita por él. También hay personajes reales en situaciones imaginarias, personajes imaginarios en situaciones reales y personajes reales en situaciones reales, como es el caso de N.N., una historia que me contó una amiga, cuya voz traspuse casi sin filtros estéticos al poema, teniendo muy frescas en el oído sus modos e inflexiones. Empecé a contar estas historias como un juego y una distracción mientras escribía un libro de poemas “serio” que se iba a llamar “El mal de la época”. Este libro “serio” terminó como todas las cosas “serias”: en un cajón. En algún momento me di cuenta de que lo que tenía ganas era de seguir con estas historias (que son lo más cerca que estuve nunca de la narrativa de ficción, algo que me cuesta, no sé por qué, hacer en prosa) sobre todo porque se movían en una frontera borrosa de géneros literarios, lo que me permitió jugar con libertad “posmoderna”, aprovechando las ventajas tanto de la narrativa como de la poesía lírica, épica y dramática. También fue una forma de enfrentar cierta moda poética recetada desde ciertos medios de Buenos Aires, que trataba, no sé por qué, de imponer textos mínimos, objetivistas, antilíricos, etc., etc. La famosa poesía de los 90. Bueno, yo tenía ganas de hacer todo lo contrario de lo que estos señores y estas señoras decían que había que hacer. En definitiva: la idea era correr a (cierto) posmodernismo de elite con su misma vaina, es decir, con muchos de sus procedimientos, pero reivindicando al mismo tiempo todos los modos clásicos y populares de la poesía de todas las épocas. Hay un libro que publiqué en 2009, “Country”, en donde también influyeron estos temas, pero ahí trabajé desde una postura política muy definida, otra de las sanas costumbres de la poesía argentina que, según creía yo con mayor o menor razón (no leía todo lo que se publicaba en el país, por obvias razones de poco acceso a libros y críticas), parecía haberse esfumado después de la década de la pizza y el champán. Igual en Buenos Aires y otras sedes de aquel think tank nadie pareció darse por enterado, ni del libro ni de mis esfuerzos contestarios. Misterio. O no tanto.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Opus nigrum

La imaginación sin límites de Leonardo da Vinci inauguró no solo un modo de producción artística y una visión del hombre sino también un universo de fantasía sobre la ciencia y la técnica. Algunas de sus máquinas soñadas se hicieron realidad, como la máquina de volar. Pero también su genio ha inspirado otras artes como la escritura. En la novela Opus nigrum, de Marguerite Yourcenar, la conexión con la figura de Leonardo es el motor de la historia. Libro de arena presenta un artículo en donde Belén Leuzzi desarrolla algunos de los puntos principales que anudan la literatura, el conocimiento científico y el arte plástico.

Por Belén Leuzzi

La novela Opus nigrum (1968) de Marguerite Yourcenar tiene como protagonista a Zenón, un médico alquimista de los Países Bajos en el siglo XVI. Al igual que en otras de sus novelas históricas, dicho personaje se encuentra inspirado en hombres célebres del período tales como Paracelso, Miguel Servet, Campanella y ciertos aspectos de la personalidad de Leonardo da Vinci. Es en éste último que voy a detenerme por encontrar los rasgos más desafiantes de los que se apropia Zenón. Yourcenar suele tomar datos reales que adapta a la ficción para dar un aire de verosimilitud al relato. Incluso, se vale de reseñas históricas contemporáneas del personaje en cuestión para exponer los sentimientos o pensamientos de la época y lograr una coherencia en el contexto del siglo XVI. Es por ello que muchas de las reflexiones de Zenón fueron extraídas de Leonardo da Vinci.
En cuanto al orden temporal, si bien Zenón -quien se supone nació en 1510- hubiera tenido nueve años cuando el viejo Leonardo se apagaba en su exilio de Amboise, se acerca bastante en la cronología, señala la autora. En un plano más íntimo del personaje, agrega que la sospecha de sodomía (y en ocasiones su realidad, oculta en lo posible y negada cuando es preciso) ocupó también un lugar en la vida de Leonardo da Vinci. Yourcenar lo describe en la vida imaginaria de Zenón. Y si bien Zenón es investigado por estos asuntos por un Tribunal, su ardua persecución se convierte en una realidad a nivel político y religioso, que surge del vínvulo con sus escritos e investigaciones oscuras. Las ideas de Zenón se encuentran aún marcadas por la escolástica, aunque paradójicamente reaccione contra ella, y a su vez, guardan una fuerte impronta de rebeldía alquimista que se desarrolla entre un empirismo materialista práctico y una imaginación casi visionaria. Se apoya igualmente en auténticos filósofos y hombres de ciencia de su época. Por otro lado, Leonardo constituye el prototipo del hombre sediento de conocimientos, con ansia de saber y de experimentar, lo que lo lleva al estudio de las más variadas disciplinas. Tanto Leonardo como Zenón se han adelantado en varias generaciones a sus coetáneos. El Zenón ficcional se ha dedicado minuciosamente a los escritos de los clásicos de la Antigüedad, pues ha recibido en su juventud una educación formal, y a las concepciones cabalísticas, sin dejar de lado los conocimientos medievales, para luego hacer su propio camino de conocimiento. Sin embargo, el Leonardo autodidacta pone en tela de juicio la extendida creencia de autoridad de los autores de la Antigüedad, pues se considera –y se lamenta por ello- ser un “uomo senza lettere”, ya que ha tenido una formación meramente práctica, sin preparación en las artes liberales. Es así que Leonardo se dedica a la exactitud matemática de la antropometría comprobando empíricamente sus dibujos, lo cual se relaciona con el gran respeto de que gozaban por entonces las ciencias exactas y, con ellas, las mediciones y la geometría. Los artistas y teóricos del Quattrocento como Leonardo intentan de este modo elevar el arte al estatus de ciencia exacta. Pero no se acota solamente a sus estudios de proporción, anatomía y fisiología del cuerpo humano, sino que también se ocupa de proyectos en nada relacionados con las artes plásticas, como las máquinas de guerra y bocetos sobre aparatos voladores. Asimismo, Zenón aparece desde su juventud ligado a inventos de máquinas que le traen no pocos problemas. Los proyectos hidráulicos del filósofo, sus utopías mecánicas, especialmente los dibujos de máquinas voladoras se inspiran en Da Vinci y en otros investigadores del siglo XVI. Tales recursos son utilizados por Yourcenar, como especifica en su nota de autora, pues “ejemplifican la curiosidad y las investigaciones de un tipo de talentos que abundaban en la época, pero que atravesaron subterráneamente el Renacimiento, más cerca tal vez de la Edad Media y de los tiempos modernos, y que presienten ya nuestros triunfos y nuestros peligros”. Pareciera ser que a Yourcenar le interesaba más la faceta científica de Da Vinci que la plástica, dado que su personaje es un médico y filósofo, pero para Leonardo su arte estaba íntimamente vinculado a sus conocimientos anatómicos. El tema principal del arte de la Edad Media tardía y del Renacimiento, tiempo en el que se desarrolla la novela, es la figura humana. Por lo tanto, los trabajos anatómicos de Leonardo tienen que ver con sus intereses tanto artísticos como científicos, ya que la forma de mejorar la representación de la figura humana se lograba a través de la exploración del cuerpo humano. Pero Zenón se ocupa del cuerpo humano desde una perspectiva médica y con una profundidad filosófica.
Según la autora, las investigaciones científicas de Zenón fueron imaginadas en gran parte leyendo los Cuadernos de Leonardo; también se basa en él especialmente para las experiencias sobre el funcionamiento del músculo cardíaco. Es en el funcionamiento de este músculo en el que Zenón se detiene, en los últimos instantes de su vida, a dedicar sus pensamientos de una manera casi desesperante para el lector y a su vez atractiva en su descripción. Cada avance y comprobación de sus hipótesis sobre el aparato circulatorio, lo acercan más a su fin. La fórmula alquímica “Opus nigrum” con la que Marguerite Yourcenar titula su novela, designa en los tratados alquímicos la fase de separación y de disolución de la sustancia. Del mismo modo, pareciera que Zenón se separa y se diluye en aquellos hombres que han marcado su época, los oculta y los evoca.