jueves, 31 de marzo de 2016

Hada de calle Corrientes

¿Dónde están las hadas? Noches solitarias, noches frías, noches de urbe sin resguardo piden que una mano nos guíe hasta un refugio, que una página se convierta en nuestras alas, que una imaginación nos permita, aunque más no sea por un rato, la sensación de libertad. Comparte con Libro de arena un bello poema de su autoría Luciana Schwarzman.



Por Luciana Schwarzman



Hada de calle Corrientes



Maquillada de mocos le dijo:


¿Me regala un libro de hadas?


Un metro de estatura


tambaleaba sobre zancos infinitos.


Hadas…


Una noche


cuando su estómago ruja


abrirá el libro y será


hada.


Con brillo de semáforo


y bocina de almohada.


Alas…


Cuando el frío le escarche los mocos


abrirá el libro y tendrá


alas.


Con vuelo de abeja


con deseo de pana.




*Luciana Schwarzman: es periodista y escritora; ¡Por su culpa! es su primer libro editado por Ediciones de la Terraza. Participa del proyecto solidario de libro álbum, “Cuenten con nosotros”, que realiza la cátedra Lenguaje Visual en la Universidad de Bellas Artes de la FBA UNLP. Escribió cuentos para la revista Billiken y, entre otras cosas, organiza el Picnic de Palabras Argentina. Pueden seguir sus trabajos aquí 

La poesía y la libertad

La poesía es el territorio para la exploración, la búsqueda y la innovación de la lengua. Poesía y libertad van indudablemente de la mano. Compartimos la reflexión de una docente en su pensamiento acerca de la creación poética.






Por Angela Liliana Siracusano*

La poesía es creación de belleza, existe diferencia entre un bello poema y otro ingenioso.
Una frase del escritor Guillermo Díaz Plaja, dice: no existen métodos para crear belleza, porque esa creación depende de las cualidades del escritor y no se puede enseñar.
La poesía puede ser clasificada, como lírica, épica, dramática, puede estar escrita en forma de prosa, soneto, con rima o libre, pero siempre volcando espiritualidad, lucha, sueños, ilusiones.
Coordinando un grupo literario, mostraba las distintas técnicas, pero  dejando claro que cada uno debía tomar con libertad su estilo, y que lo importante era transmitir sentimiento, belleza, ya sea surgiendo desde una imagen, una palabra, la naturaleza, el amor, el desamor y lo social.
La libertad en la poesía, construye caminos infinitos, porque de ese modo se llega a diferentes modos de vida, de actuar, pensar, sentir, y a cada uno le llega en distino sentido,  cuando observamos los ojos húmedos, conmovidos, o los que se identifican y nos lo comunican, eso tan gratificante, que se transforma en  un incentivo, para saber además que hemos hecho poesía.
Libertad, para expresarse, es la mejor manera de llegar a otros, y permanecer con la palabra.
Por lo tanto poesía, y libertad van de la mano. Logremos perfeccionar nuestro vocabulario cada día y tomemos aquello que vemos a diario, para luego plasmarlo en el papel eligiendo con libertad nuestro propio estilo, los gustos literarios van cambiando, mientras el artista, crea su obras sin sujeción a normas clásicas, tal como su espíritu lo sienta.





*Angela Liliana Siracusano: nació en la ciudad de Banfield. Forma parte de varios grupos literarios entre ellos el Rincón Lírico del café Tortoni; publicó en antologías, diarios y revistas, y los libros de poemas y cuentos "El último hallazgo" "Sonidos de Soles Rotos" "Detrás del velo de tu ausencia" "El amor bien dado" "Eterna Pasión" y la biografía de la Hermana Rosa Mezzana "La cruz del silencio".

miércoles, 30 de marzo de 2016

Agenda semanal de actividades literarias

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas relacionadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes



Miércoles 30

Ficciones
Los nuevos narradores comparten su producción.
En marzo nos visita Elsa Drucaroff. Coordina: Fernanda García Curten y Maumy González.
Organiza: Espacio Literario Juan L. Ortiz.
Centro Cultural de la Cooperación, Meyer Dubrovsky, Corrientes 1543

Rubén Darío, el Modernismo en Buenos Aires
La Biblioteca Nacional Mariano Moreno, en colaboración con la Embajada de Nicaragua y con el aporte de Martín Katz Darío, bisnieto del poeta, desarrollará durante los meses de marzo a junio una muestra en homenaje al autor en la Sala Leopoldo Marechal. Se exhibirán las obras que nuestra institución guarda en su acervo, muchas de ellas de un valor incalculable por ser manuscritos y primeras ediciones. Se expondrá material autógrafo del Museo Nacional de Bellas Artes, Museo Nacional de Arte Decorativo, Museo Mitre, Casa Museo Ricardo Rojas –que el público podrá ver por primera vez– y material fotográfico del Archivo General de la Nación y del archivo del diario La Nación.
Marzo-Junio
Biblioteca Nacional, Sala Leopoldo Marechal, Agüero 2505

El ruido de la memoria
Muestra de Ángela Urondo Raboy. Una memoria anterior a la palabra, que reaparece, que empuja como un ruido que insiste en dejarse escuchar. En la producción literaria y gráfia de Ángela Urondo Raboy brilla ese destello del recuerdo, aquel que le permitió reconstruir su historia: separada de sus padres, víctimas de la violencia instituida por la dictadura cívicomilitar; y luego, el de una identidad que le fue negada, pero que insistió e insiste en ser restituida. Es allí, entre la resistencia al olvido y la construcción de la propia subjetividad, donde emergen los dibujos y escritos que componen esta muestra. Un cuerpo de imágenes descarnadas que en cruce con los relatos confiuran una historia que es ahora verdad y poesía.
Horarios de visita: Lunes a Viernes, de 11:00 a 22:00. Sábados, de 14:00 a 23:00. Domingos, de 14:00 a 21:00
A las 19 hs.
Centro Cultural de la Cooperación, Sala Raúl Lozza, Corrientes 1543

Libro del conocimiento
Presentación de la obra escrita en idioma turco que se empezó a dictar a la señora Bulent Corak en el año 1981. El Libro del conocimiento no se abrió a la humanidad durante tres años. En 1984 se establecieron por todo el mundo los puntos focales y en 1991 el libro se presentó a la sociedad. La obra se completó en doce años y se tradujo a quince idiomas.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortázar, Agüero 2505



Jueves 31

Galaxia Borges
Museo de la eternidad
Como hay teatro dentro del teatro o ficción dentro de la ficción, el Museo del libro y de la lengua contiene su propio e invertido museo: el de la Eternidad o Galaxia Borges. En este museo se presentan las huellas de la empresa que algunos consideran fracasada y otros triunfante, de vencer al tiempo. Varios escritores imaginaron modos de la eternidad: Jorge Luis Borges, Macedonio Fernández, Leopoldo Marechal, Adolfo Bioy Casares, Ricardo Piglia.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555


Lunes 4

Hay otra vida posible, ¡es acá y ahora!
Presentación del libro de Silvio Gabriel Garbarz con cuentos, fábulas y reflexiones.
El volumen trata sobre la inteligencia emocional y está escrito a partir de las vivencias del autor. Sus textos describen “cómo” encontrar el propio camino para hacer de la vida una experiencia más valiosa para uno mismo.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Juan L. Ortiz, Agüero 2505

La reencarnación de Buda en Jonte y Lope de Vega
Presentación del libro de Miguel Ortemberg con Roberto Ferro y Jorge Nedich. Coordina María Sansotta.
Dice Roberto Ferro: “La prosa de Miguel Ortemberg se abre a deslumbrantes imágenes líricas, a través de referencias culturales en las que se revitalizan los mitos urbanos de Buenos Aires atravesados por la tradición oriental a la que pertenecen los viajeros. La novela atrae y deleita por la maestría en el despliegue de la trama y en el dominio de los registros y matices expresivos, así como por su reflexión en torno del secreto de la identidad.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges, Agüero 2505

La decisión de Lucila
Presentación de la novela de Roberto Alario, una historia de amor y desencuentros.
La obra está ambientada en el campo, en la segunda década del siglo XX. El lenguaje gauchesco juega una combinación cultural que atrapa al lector. En esta oportunidad, el autor no sólo se adentrará en el mundo de su nueva historia, sino que hará una retrospectiva de sus obras anteriores.
A las 18 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortázar, Agüero 2505


Martes 5

Evolución y otros poemas
Presentación del libro de Gustavo Battaglini publicado por Dunken.
Aceptar el inicio de este viaje poético es darse la posibilidad de adentrarse en él sin tapujos, sin barreras, sencillamente para dejarse ser y reconocer las indagaciones del poeta sobre los vaivenes de la vida.
A las 19 hs.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555

Buenos Aires Rojo Sangre presenta sus mejores cortos fantásticos
Ciclo latidos.
Único festival especializado en cine de terror, fantástico y bizarro que se hace en Argentina, orientado básicamente a producciones independientes de calidad.
La primera edición del BARS se llevó a cabo en el año 2000 en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales y sirvió como punto de partida. Luego, el Centro Cultural San Martín fue un importante marco para el crecimiento del festival.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges, Agüero 2505

La poesía era un bello país
Ciclo de entrevistas a poetas. Este mes: Rita Cortese + Irene Gruss
Coordinan: Mercedes Alvarez e Ignacio Di Tullio
La poesía era un bello país nace como un ciclo que pretende poner luz sobre las voces más destacadas y singulares de la poesía actual, buscando cubrir diversas generaciones, estéticas y movimientos. A través del encuentro de la poesía con el periodismo y las artes escénicas – entre otras disciplinas – el ciclo propone un diálogo discursivo, un abordaje lúcido de la obra y el oficio del poeta invitado. Cada sesión se cierra con una breve lectura en la que intervienen poeta y entrevistador.
A las 19 hs.
Centro Cultural de España en Bs.As., Florida 943


Convocatorias

I Concurso de microrrelatos eróticos ojos verdes ediciones (España)


Género: Relato
Premio: 100 euros, edición en antología y cinco ejemplares de la publicación.
Abierto a: mayor de edad
Entidad convocante: Ojos Verdes Ediciones
País de la entidad convocante: España

Fecha de cierre: 31 de marzo de 2016
Más información: aquí

martes, 29 de marzo de 2016

Ciclo de cine y literatura: Nuevas distopías

Este 2016 el ciclo de Distopías se viene con todo: nuevos libros, nuevas películas y análisis completamente renovados. ¡Los esperamos!



Cronograma de Nuevas distopias, el ciclo gratuito de cine y literatura

Este 2016 el ciclo de Distopías se viene con todo: nuevos libros, nuevas películas y análisis completamente renovados. ¡Los esperamos!


Claveles de la libertad

La música colma las casas, las calles, todo el espacio, los claveles visten fusiles y la esperanza ilumina los rostros de un pueblo que espera conquistar su libertad. La poesía hecha canción es signo de fraternidad en el bello texto Grândola, protagonista de la crónica viajera que hoy publica Libro de arena.



Por Belén  Leuzzi

Alguien una vez me dijo que si encontrase a un portugués escuchando la canción “Grândola, Vila Morena” probablemente lo vería llorar. Y es que su letra y su melodía echan raíces en lo más profundo de la historia nacional y, más aún, en la vida de los portugueses. Yo aún no lo sabía, pero cada vez que me adentraba en las calles laberínticas del barrio de la Alfama de Lisboa, lo hacía también en esta historia.
Era invierno, pero el sol en aquel lugar ilumina de un modo especial cualquier momento. Lo que oscurecieron estas luces fue lo que las calles rocosas y David me contaron. David es un español de Santiago de Compostela, que conocí junto a mi marido en nuestra Luna de Miel, y que se conoce Lisboa como la palma de su mano. Narra las historias como si siempre hubiera vivido en alguna de las siete colinas o en algún zócalo colorido de la Baixa. Él nos explicó que fue en tiempos de la dictadura salazarista, con Marcelo Caetano al mando, cuando la “Grândola” y muchas otras canciones fueron prohibidas –entre otras muchas cosas-, lo cual lamentablemente nos suena familiar. La dictadura portuguesa quería mantener a toda costa sus colonias en África, que se encontraban en procesos revolucionarios, viviendo y muriendo por su libertad. Libertad que tampoco tenía el pueblo portugués y que añoraba aquellas palabras de la “Grândola” que afirman "O povo é quem mais ordena” (El pueblo es quien manda). Fue así que, hartos de morir en luchas que seguían esclavizando otros pueblos, decidieron traer la libertad para el suyo.
David, que es como un artista de los relatos, nos trasladó mentalmente a la madrugada del 25 de abril de 1974. El Movimiento de Fuerzas Armadas daría la señal que confirmaría el inicio de la Revolución mediante la transmisión radial de la “Grândola”. A las 0.20 hs se escuchaba Grândola, vila morena/ Terra da fraternidade / O povo é quem mais ordena / Dentro de ti, ó cidade. Fue sencillo imaginarse la música sonando en cada casa que nos rodeaba.
Sin fraternidad no puede haber libertad. Y aquel día Lisboa se había vestido de fraternidad entre civiles y militares que coronaron sus fusiles con claveles rojos contra la dictadura. Em cada esquina um amigo / Em cada rosto igualdade. Ciertamente calles repletas de amigos de los claveles, de quienes se sentían iguales, y que querían lo mismo.


Grândola, vila morena                        Grândola, villa morena
Terra da fraternidade                         Tierra de la fraternidad
O povo é quem mais ordena               El pueblo es quien manda
Dentro de ti, ó cidade                           Dentro de ti, oh ciudad
Dentro de ti, ó cidade                           Dentro de ti, oh ciudad
O povo é quem mais ordena               El pueblo es quien manda
Terra da fraternidade                         Tierra de la fraternidad
Grândola, vila morena                        Grândola, villa morena
Em cada esquina um amigo               En cada esquina, un amigo
Em cada rosto igualdade                    En cada rostro, igualdad
Grândola, vila morena                        Grândola, villa morena
Terra da fraternidade                         Tierra de la fraternidad
Terra da fraternidade                         Tierra de la fraternidad
Grândola, vila morena                        Grândola, villa morena

Em cada rosto igualdade                    En cada rostro, igualdad
O povo é quem mais ordena               El pueblo es quien manda
À sombra duma azinheira                  A la sombra de una encina
Que já não sabia a idade                    De la que ya no sabía su edad
Jurei ter por companheira                 Juré tener por compañera
Grândola a tua vontade                     Grândola, tu voluntad
Grândola a tua vontade                     Grândola, tu voluntad
Jurei ter por companheira                Juré tener por compañera
À sombra duma azinheira                 A la sombra de una encina
Que já não sabia a idade                   De la que ya no sabía su edad

lunes, 28 de marzo de 2016

El mundo dividido de Vargas Llosa

Contradictorio, aberrante, cruel, violento hasta lo inhumano, tensado entre las fuerzas de las clases dominantes oligárquicas y los sectores populares, pero también complejo, rico en matices y profundamente elaborado, es el mundo en que habita la obra de Mario Vargas Llosa. En el natalicio número 80 del escritor peruano, premio Nobel de literatura en 2010, Libro de arena publica un artículo especial que recorre, a manera de homenaje, su vida, su obra, los premios alcanzados, el valor de su trascendencia como autor en habla hispana.

Por Ernesto Hollmann*

Mario Vargas Llosa, es uno de los escritores más importante de habla hispana y el más grande aún vivo que sigue escribiendo. Ha ganado el Premio Nobel de Literatura y numerosos premios más a lo largo de su extensa y productiva carrera en el campo de la literatura, el periodismo y las traducciones.
Al cumplir los 80 años lo hace con la edición de su última novela Cinco esquinas, para él el mejor regalo que pueda recibir en este momento. Le resulta aún más gratificante que haber recibido el Nobel, según sus exactas palabras dichas a un medio español. Se agrega a esto la edición en dos tomos de seis novelas escogidas por él mismo en la prestigiosa colección La Pléiade de editorial Gallimard y ser el primer autor hispano en conquistar este prestigio en vida.

Su obra es muy extensa: desde sus primeros cuentos reunidos bajo el título de Los jefes y la nouvelle Los cachorros (Pichula Cuellar) hasta las novelas que lo harían mundialmente famoso La ciudad y los perros, La casa verde para llegar a una de sus obras cumbres Conversación en la catedral, sinfonía macabra sobre la degradación moral de una sociedad que traspasa las puertas del Cusco abarcando un sistema de vida que nos contamina y aniquila sin piedad. El propio autor la considera digna de “ser salvada” entre todas sus novelas ante una hecatombe. A todo esto hay que agregar textos que Vargas Llosa fue escribiendo a lo largo de los años:las deleitables Travesuras de la niña mala o Los cuadernos de Don Rigoberto; obras de teatro, estudios sobre Flaubert, Víctor Hugo, Hemingway… y uno de sus mejores trabajos  ensayísticos que es Historia de un deicidio (sobre García Márquez). A esto se agregan numerosos artículos periodísticos y prólogos bellísimos.
Por ser su creación tan monumental, es muy difícil abarcartoda su escrituraen un artículo breve, que justamente por estas dimensiones no permite un estudio profundo sobre su obra. Lo interesante  para elaborar son sus visiones particulares sobre un mundo que le pertenece por nacimiento y educación, que es el ámbito de la tierra peruana. La perspectiva con que Vargas Llosa observa su país y a los seres que lo habitan, no deja de ser una paradoja a lo largo de gran parte de sus escritos. Sus personajes están cargados de contradicciones, son ambiguos, malvados y extremadamente crueles, pero como dice Georges Bataille en La literatura y el mal, el lector termina siendo atrapado por sus personalidades.
En el mundo ficcional del autor aquel axioma famoso de “pinta tu aldea y describirás el mundo” es una certeza. Cada estamento en las descripciones de Vargas Llosa remite inexorablemente a su vivencia como habitante de ese Perú mediocre, paupérrimo, cargado de una violencia desbordada, extremadamente machista y dividido en dos mitades opuestas: la oligarquía y los sectores populares. Manipulado políticamente por déspotas ambiciosos, en su mayoría militares escasos de inteligencia, también se advierte la necesidad de intentar comprender ese terruño que odia y ama, que es su propia carne.
En su primera etapa como escritor: Los jefes, Los cachorros y sobre todo La ciudad y los perros y Conversación en la catedral plasma con despiadada sinceridad el devastado mundo que lo rodea. En La ciudad… la escuela de cadetes es el germen político de la carcoma que corroe todo el sistema social del Perú, esos estudiantes que rompen cualquier vínculo humano hasta caer en el asesinato son el huevo de la serpiente que engendrará todas las falacias posteriores en la vida del país.
En Conversación… el entramado es más intenso y contradictorio; su omnipresencia es coyuntural: la dictadura de Odría y los apristas con Prado a la cabeza son los opositores que corrompen los ideales del protagonista y los que viven en esa infinita conversación que desangra escalón por escalón el cuerpo de la Nación. En los cuentos reunidos en Los jefes y el relato de Los cachorros Vargas Llosa llora con absoluto dolor su juventud como hijo de la burguesía limeña. Con precisión describe la sinrazón de una vida plagada de violencia e hipocresía. En estos textos se siente una inmensa pesadumbre, una imposibilidad para lograr la más mínima autoestima como ser racional. Son obras de un profundo pesimismo.  
La creación en Vargas Llosa es potencialmente minimalista, aunque su escritura no lo sea en la globalidad final. Sus personajes van creciendo a pasos rigurosos, casi brutales: rictus corporales, ademanes, miradas, labios tumefactos por el deseo –“La saliva se le espesó como semen en la boca” (Conversación…. Esta destreza en la composición individual está estructurada en la visión coral que rodea a los protagonistas en la mayoría de sus obras. Tiene la capacidad de conjugar en un mismo ámbito de lectura,  infinidad de voces posibles para una ficción literaria.Yuxtapone diálogos en un mismo espacio narrativo, y asistimos así a un presente y  un pasado  que se alternan. Acompañamos a personajes dispares y situaciones contrapuestas y antagónicas que no  alteran en ningún momento la continuidad del relato.
Pasados unos años, con la potencialidad que le da su autoexilio en París y la posibilidad de poder ver su juventud desde otra perspectiva, escribe otras novelas igualmente maravillosas, menos pesimistas pero aún más melancólicas: La tía Julia y el escribidor, la ya mencionada Travesuras dela niña mala, La guerra del fin del mundo, Lituma en los Andesetc.
Al igual que Cortázar (que vuelve una y otra vez su mirada hacia la Argentina) Vargas Llosa lo hace hacia el Perú. Su objetivo es el recuerdo entomológico (otra vez Cortázar) su poética es desesperanzada e inclemente. Uno de los personajes emblemáticos de este período es el del militar Lituma que ya aparecía esbozado en Los jefes y es el eje en Lituma en los Andes y ¿Quiénmato a Palomino Molero? En ambas novelas la obstinada persecución en busca de la justicia y la verdad como sustanciación humana que hace Lituma, se enfrentan a la sinrazón ideológica y a la cultura ancestral en la primera. Y a  la más abyecta condición del hombre que es la tortura sobre otro ser viviente de su propia especie, en el desgarrador vía crucis de Molero. Lituma es la voz moral e interna de un pueblo que no quiere ceder ante la mera cerrazón. Por su propia condición de cholo (cabecita negra), militar sin rango fijo (a veces es cabo o sargento, no más), es asignado a un puesto de frontera cuando investiga demasiado la muerte de Molero. Y esto lo sitúa en la escritura de Vargas Llosa como la mirada salvadora de esa tierra arrasada por la ignorancia y sojuzgada por la tiranía y la corrupción.
Antes de avanzar debemos hacer mención de una novela imposible de soslayar en su literatura: Pantaleón y las visitadoras.Una obra  bufonesca y trágica donde los militares son descriptos por la pluma  de la misma manera en que un escalpelo puede dejar sin carne un hueso. Toda la burocracia, la imbecilidad, la hipocresía y la maldad congénita que anidan en la institución militar están presentes en este texto impecable,  una verdadera fábula moral.
Antes de finalizar, quisiera aclarar algunos puntos que plantea la novela más erótica de Vargas Llosa: Los cuadernos de Don Rigoberto. En algunos postfacios de los capítulos de la novela el narrador plantea diferentes puntos de vista sobre determinados temas: el deporte, la convivencia y en especial algo que me toca muy de cerca: el hedonismo sexual. En este punto Vargas Llosa comete algunas falacias bastante graves. La trama gira alrededor de un hombre mayor (Don Rigoberto), su joven mujer y un hijo que tiene una obsesión patológica con el pintorEgonSchiele (discípulo de Klimt) un pintor erótico de ambigua sexualidad. Este niño-preadolescente (Fonchito) es el manipulador de laspeculiares relaciones sexuales  entre su padre y su madrastra. Entre los vericuetos de encuentros furtivos entre madrastra e hijastro y la obsesión con la torre de marfil del viejo Rigoberto, se van descubriendo textos en relación a temas que lo acucian. Uno de ellos se refiere al hedonismo sexual y aquí Vargas comete un gran “pecado”: pese a hacer una profunda defensa de las intersexualidades, de las libertades de elección y de estar abiertamente en contra de los estipulados “falo y/o vagina” se explaya en una autodefensa de su heterosexualidad rayana en lo más moralista del Occidente judeo-cristiano. Pierde toda su potencia viril ante la sola presencia de un pene que no sea el propio. Sus relaciones tripartitas son siempre -y esto está descrito en gran parte de su literatura- entre un hombre y dos mujeres o dos mujeres y un mirón o simplemente dos mujeres. Y cuando el voyeur es un hombre (es el caso de Travesuras… donde el amante japonés de la niña mala es el observador), el protagonista -alter ego de Vargas Llosa-  entra en pánico, tras lo cual sobreviene el drama.
¿Hay algo más esquemático que esta visión de la mujer como objeto de un deseo externo fagocitado por el machismo más ortodoxo que existe? El hedonismo no es otra cosa que el abandono absoluto, en la vibración que nos brinda la sensibilidad de nuestra superficie corpórea, para disfrutar de todos los placeres posibles, llámense éstos contactos directos con otros cuerpos u objetos, visualizaciones o degustaciones bucales. Aquí debería nombrase a Sade, cosa que el narrador omite por completo, aunque vive en el apotegma del supremo intelecto. Lo que quiero ejemplificar con esto es que el hedonismo no puede tener un límite: si se le pone una sola valla al placer, éste deja de ser tal para ser otra cosa. 
 Todo este intermedio discursivo no le quita a la novela una calidad estructural impecable y menos aún, la exquisita sensualidad que desprenden sus páginas, una muy positiva narración “anti-familia tipo” en un mundo de perversiones alternadamente angélicas y diabólicas, de inusitada belleza.    
El universo creativo de Vargas Llosa abarca una complejidad tal que es, sin lugar a dudas, uno de los más importantes narradores latinoamericanos del siglo veinte. Cuando un autor puede disgregarse en miles de almas que son los seres que pueblan cada página de su extensa bibliografía, logra plasmar la esencia de una desesperada supervivencia y convertirnos en náufragos de nuestros propios ideales. Nos lleva a ser fantasmas de una hecatombe humana que día a día nos golpea desde la portada de un periódico o la imagen de un estallido.


*Ernesto Hollmann: nacido en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1947. Hizo crítica de cine para las revistas Siete Días, Biógrafo y El Porteño. Ha publicado Hierofanía de Samael (poemas), editado por Faro en 1992.  Fue integrante del FLH en los años '70, participó en el año 2008 de la película "Rosa Patria", de Santiago Loza, dedicada a la vida y la poesía de Néstor Perlongher. Se han publicado, además 12 poemas suyos en la antología Poesía Gay de Buenos Aires-Homenaje a Miguel Ángel Lens, de Acercándonos Ediciones.

  

jueves, 24 de marzo de 2016

Las olas del mundo

Los libros encierran en ocasiones la mágica cualidad que tiene el sonido, que tiene la música, capaces de hacernos evocar nuestra propia experiencia a partir de otra. Libro de arena publica una reseña acerca de Las olas del mundo, de Alejandra Laurencich, que cuenta cómo un relato ficcional logra atravesarnos hasta el punto de hacernos sentir que es de uno de nosotros, de cualquier de nosotros, de quien se trata. Homenajeamos con este comentario el día de la memoria.


Por María Pía Chiesino

La dictadura que se instaló en el poder el 24 de marzo de 1976, marcó un antes y un después en la vida de todos los argentinos. Aún de los que no habían nacido, y que cuando les tocó llegar a este mundo, se encontraron con que parte de su vida familiar estaba marcada por esa historia de espanto. Y que como miembros de esa familia y salvando las distancias, eso iba a marcar su subjetividad para siempre.
Para los que  por ese entonces teníamos entre trece y quince años, ese antes y después marcó a fuego la memoria de nuestra adolescencia.
Crecimos como pudimos. Nos informamos como pudimos. Escuchamos como pudimos las música que nos gustaba. Leímos como pudimos lo que alcanzábamos a leer.
Hemos construido nuestra vida de la mejor manera posible, intentando ser buena gente; conscientes de que en los comienzos de nuestra historia personal  hay un nudo de dolor que jamás va a desatarse; que nos va a acompañar para siempre trayéndonos el recuerdo de esos años marcados por el miedo y la soledad.
Por eso, cuando nos encontramos con voces que comparten esta, nuestra visión de ese momento de la historia, muchas veces no podemos evitar una sonrisa triste. Sentimos una conmoción interna cuando vemos que, pasados cuarenta años seguimos cruzándonos por ahí, con pares que se refugiaron en el rock y en la literatura.
Eso me pasó, cuando hace un año leí Las olas del mundo, de Alejandra Laurencich.
Había leído buenas reseñas. Me había gustado la ilustración de la tapa. Fui a la librería del barrio, lo agarré de una mesa, y desde la tapa saltaron a mis ojos “1976” y “!Spinetta”. Me la compré, claro.
Cuando me interné en la historia de Andrea, supe que en el ’76 tenía trece años. Que crecía en una familia de barrio de clase media. Que tenía un hermano mayor que militaba y escuchaba rock. Y que ese hermano le había acercado la música de Luis Alberto Spinetta. A partir de la foto de Luis, Andrea construye una historia de amor platónico con un “él” que tiene su cara.
A lo largo de las trescientas y pico de páginas de Las olas del mundo, me llegaron voces, imágenes, personajes y situaciones con las que ella se va cruzando en esos días y que me trajeron la certeza de que yo también había estado ahí.
Llegaron las amigas y los amigos. Entrañables.
Llegaron las voces de Juan Alberto Badía y de Luis Garibotti saliendo de los parlantes de una Spica.
Llegaron MickJagger y los Rolling Stones a advertirnos desde la traducción de GimmeShelter: “si no consigo algún refugio voy a desaparecer”.
Llegaron las cartas de aquellos personajes que desde la clandestinidad firmaban “Luche y Vuelve”.
Llegaron la marihuana y el LSD. Y esa especie de culto adolescente por huir del espanto por esa vía, que en muchos casos no se concretaba, por el miedo que nos daba probar.
Llegaron las despedidas de los que tuvieron que exiliarse.
Llegaron el Expreso Imaginario, “Terecuerdo Amanda”, Led Zeppelin, y “¿Qué culpa tiene el tomate?”
Llegaron los Who, cantando “Love, Reignover me”. “Amor, reina sobre nosotras”. Cuando se salía del amor, se caía en un horror sin atenuantes.
Llegaron Leonardo Favio y la gente que pasaba “presurosa”, corriendo debajo de la lluvia.
Llegaron las playas de Villa Gesell, y llegó una calle de barrio desolada, en pleno invierno, que se espiaba desde atrás de una ventana.
Llegaron los que no volvieron nunca más.
Llegó en esta novela la memoria de las voces de nuestra adolescencia, que nos acompañaron y nos ayudaron a ser las mejores personas que pudimos. Todo esto fue llegando hoja tras hoja, como el oleaje de Gesell, en Las olas del mundo.
Llegó también la adultez de Andrea, su mochila de culpa, y esa necesidad imposible de olvidar el pasado.
Pocas veces en mi trayecto como lectora, sentí de tal manera que una novela prácticamente me estaba contando mi vida. Este caso, fue (es) sin dudas, una de mis experiencias de lectura más fuertes. Cuando la leí, poco me faltó  para pedirle a la “madre del dolor”, que viniera a abrazarme, como aúlla Spinetta en Post Crucifixión, de Pescado Rabioso.
En la página 86, mirando una foto del Flaco, Andrea se pregunta “si podría haber alguien tan lindo en el mundo, alguien que transmitiera más desolación”.
Pasados cuarenta años de esa fecha nefasta que marcó mi vida y la historia de los argentinos para siempre, me atrevería a responderle a esa adolescente de trece años (que podría ser yo a mis quince), que sí. Que sin dudas.
Que esa mezcla de belleza y desolación somos nosotros. Los que sobrevivimos al horror encerrados en una casa, escuchando la mejor música del mundo y leyendo. Leyendo muchos libros.  Todos los posibles. Libros que acaso nos hayan ayudado a poner siempre en primer plano, nuestra “buena memoria”.  Y esas son cosas que, a pesar de esa larga noche infame,  nunca vamos a terminar de agradecer.




Las olas del mundo
Alenjandra Laurencich
Buenos Aires, Alfaguara, 2014

miércoles, 23 de marzo de 2016

Piedra libre

A manera de conmemoración del aniversario 40 del golpe militar Libro de arena comparte una entrevista realizada por Mario Méndez al escritor Jorge Grubissich a propósito de su novela Piedra libre.


Soy amigo de Jorge “Grubi” (como lo conocemos los amigos) Grubissich, desde hace algo más de 25 años. Media vida. Nos conocimos en las veredas del Mariano Acosta, cuando yo estudiaba para ser maestro y él, que era amigo de un amigo –Floreal, otro futuro maestro-, era un estudiante de Filosofía trabado en la materia Lógica, que ya había escrito una novela para adultos, cuyo manuscrito fui uno de los primeros en leer. Después de esa primera lectura, a lo largo de estos muchos años, leí casi todo lo que mi amigo ha publicado, casi siempre antes de que lo publicase: sus novelas en Simurg (Música entre sombras y Los ciclos del secreto) y las novelas para niños y jóvenes (El caso del robo al correo, El misterio de la casa paralela, El misterio de la cueva suspendida, Los dragones de cristal…)
De la misma manera, en una primera impresión borroneada y llena de correcciones, leí la novela Piedra libre. Como se podrá adivinar, la relación es de ida y vuelta: también Grubi ha leído casi todo lo mío antes de que fuera publicado.
Dicho lo anterior, será difícil convencer al amable lector de que estas líneas que servirán de reseña y elogio de una novela que considero necesaria, no están dictadas por el cariño, por la amistad. No lo intentaré siquiera: es obvio que uno llega a los libros de los amigos con una predisposición diferente. Sin embargo, y lo aseguro, habría dicho lo mismo de esta novela así la hubiera escrito un absoluto desconocido, o incluso un conocido que no contara con mi aprecio. ¿Por qué? Sencillamente porque es buenísima.
Desde la piel de un adolescente de apenas dieciséis años, que se convierte a la fuerza en un exiliado hacia el interior, un escapado, un fugitivo, Jorge Grubissich da cuenta de los años de plomo, de todos los años de la dictadura y sus muchas lacras: los exilios, las persecuciones, las desapariciones, las torturas, la guerra de Malvinas, así como después lo hace con el regreso de la democracia y ese miedo que todos –o casi todos– teníamos (que hoy, treinta y tres años después, a un lector joven podría parecerle increíble) de que la democracia no duraría, de que era inminente un nuevo golpe. Marcelo, el protagonista de Piedra libre, es un adolescente que de pronto se ve involucrado en las persecuciones de los servicios y, sin conexiones con ninguna estructura que lo pudiera sostener, ni recursos económicos, se ve forzado –como pasó con mucha gente– a vivir un exilio interior, a esconderse de pueblo en pueblo, a escapar permanentemente. Y está solo. Para colmo, tiene el corazón roto, porque esta desventura que le toca vivir, entre otras cosas, lo ha separado de su novia de la infancia y adolescencia, Paula. Marcelo es un chico al que de pronto la vida se le ha estropeado. Paula le ha sido arrancada de los brazos, y de los sueños: ella parte con sus padres, al exilio en Europa, literalmente de la noche a la mañana, y Marcelo se queda solo primero, y luego, solo y perseguido. A partir de ahí, la novela se convierte en el durísimo relato de una historia personal que no debió ser como fue, enmarcada en la historia de un país que tampoco merecía que su historia fuera como desgraciadamente la sufrimos. No contaré más, solo diré, como bien dice la contratapa del libro, que el viaje del protagonista, comenzado a la fuerza en 1976, no ha terminado. Como no han terminado tantas historias que comenzaron a sangre y fuego por esos años.
Terminada esta breve reseña, que quiere ser sobre todo un elogio y una recomendación, comienza, como solemos hacer en unoytres77, la entrevista. Son muchas las preguntas posibles, algunas tan necesarias como la novela.

Mario Méndez: Sé, Grubi, que la idea para contar esta historia surgió de los recuerdos de un amigo que lamentablemente ya no está con nosotros, Amílcar Tibiletti. Me gustaría que cuentes cómo fue volcar parte de la historia de Amílcar en una novela, qué opinaba él de eso, y cómo fue que decidiste que la historia fuera dirigida a un público juvenil (o para mejor decir, desde un público juvenil en adelante) y no directamente para adultos.

Grubi: Amílcar era un admirador casi imperdonable de todo lo que yo había escrito, en literatura para adultos, al punto de que había leído todo lo publicado, y lo no publicado, desde que lo conocí, hace unos diez años. Lo último que leyó, inédito por siempre, era una novela que vos leíste y en la que una de las tramas argumentales era su historia, chupado, torturado y cuando ya la muerte era inminente, puesto a disposición del PEN, porque un familiar poderoso lo vio en una lista. Luego vino la liberación y la fuga al interior, cuando ya no tenía a nadie a quién acudir, pero tal vez suponían que sí, o alguien había decidido volver a chuparlo, o quién sabe, quizás matarlo en un falso enfrentamiento. Se emocionó hasta las lágrimas. Pero a mí no me alcanzó. Tomé ese tramo de su fuga al interior, le resté diez años a Amílcar (los que me llevaba), le sumé tres a mi propia edad en esos años, y mandé a ese personaje a vivir una historia bastante terrible. Ese lector también me interesaba. Su memoria de algo que no sufrió, pero sí sus padres, si tienen mi edad, o quizás sus abuelos, si tienen la que tendría Amílcar.

M.M.: El comienzo de la novela es excelente, una frase de esas que perduran. Entrecomillado, se lee “Con esto deberías escribir una novela”. ¿Sentiste eso cuando Amílcar te contaba su historia, lo dijiste, o acaso te lo sugirió él? Además, con cierta mordacidad, te burlás de los que dicen esas frases y luego esperan que los escritores corramos a escribirles la novela de sus vidas. ¿Te ha pasado algo así?

Grubi: Nos pasa a todos los que escribimos, ¿no? Todos quieren ser los autores intelectuales, los instigadores de ese delito de escribir historias. Esa frase no la sugirió nadie. Necesitaba un narrador que no terminara con la historia, que la siguiera contando, aunque muy por encima, hasta el presente.

Agenda semanal de actividades literarias

Todas las semanas el programa Bibliotecas para armar ofrece una serie de actividades gratuitas destinadas a promover el vínculo de las bibliotecas comunitarias con aquellas personas interesadas en formarse en temáticas relacionadas con el libro y la lectura. Además, brinda talleres especialmente pensados para niños y adolescentes.




Miércoles 23

El ruido de la memoria
Muestra de Ángela Urondo Raboy. Una memoria anterior a la palabra, que reaparece, que empuja como un ruido que insiste en dejarse escuchar. En la producción literaria y gráfia de Ángela Urondo Raboy brilla ese destello del recuerdo, aquel que le permitió reconstruir su historia: separada de sus padres, víctimas de la violencia instituida por la dictadura cívicomilitar; y luego, el de una identidad que le fue negada, pero que insistió e insiste en ser restituida. Es allí, entre la resistencia al olvido y la construcción de la propia subjetividad, donde emergen los dibujos y escritos que componen esta muestra. Un cuerpo de imágenes descarnadas que en cruce con los relatos confiuran una historia que es ahora verdad y poesía.
Horarios de visita: Lunes a Viernes, de 11:00 a 22:00. Sábados, de 14:00 a 23:00. Domingos, de 14:00 a 21:00
A las 19 hs.
Centro Cultural de la Cooperación, Sala Raúl Lozza, Corrientes 1543

Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos.
De Luis Ospina. Colombia, 1986 Proyección
Hay deudas, hay mandatos. Unos pocos buenos amigos no es narrada por Luis Ospina ni es confesional y, sin embargo, termina siendo tanto de Luis como de su gran amigo Andrés Caicedo y, cómo no, de Cali. Porque Caicedo, el mártir de los cinéfilos, el joven escritor suicida de pelo largo, el crítico de Ojo al Cine, perfectamente podría no existir en la blogósfera pop si no fuera por Ospina. Él se encargó de que Caicedo no se perdiera. Texto de Alberto Fuguet.
A las 20:30
Malba, Auditorio, Av. Figueroa Alcorta 3415

Adorando la imagen de Krishna
Presentación del libro de Kenneth Russell Valpey, traducción al español del original Attending Krishna's Image: Chaitanya Vaishnava Murti-seva as Devotional Truth (Routledge Hindu Studies Series).
Esta obra amplía el debate sobre las imágenes indias y su veneración, presentando aspectos históricos y comparativos
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortázar, Agüero 2505

Galaxia Borges
Museo de la eternidad
Como hay teatro dentro del teatro o ficción dentro de la ficción, el Museo del libro y de la lengua contiene su propio e invertido museo: el de la Eternidad o Galaxia Borges. En este museo se presentan las huellas de la empresa que algunos consideran fracasada y otros triunfante, de vencer al tiempo. Varios escritores imaginaron modos de la eternidad: Jorge Luis Borges, Macedonio Fernández, Leopoldo Marechal, Adolfo Bioy Casares, Ricardo Piglia.
Museo del libro y de la lengua, Auditorio David Viñas, Av. Las Heras 2555


Sábado 26

De tapas: itinerante
La muestra De tapas. Ilustraciones originales de portadas de revistas, se presenta en esta oportunidad de manera itinerante en el MuHu - Museo del Humor, dependiente de la Dirección General de Patrimonio, Casco Histórico y Museos, para todos aquellos que no pudieron verla y para los que deseaban revisitarla,
Enero - Marzo
Horario: Lunes a viernes de 11 a 18 hs; sábados y domingos de 10 a 20 hs. y feriados de 12 a 20 hs.
Av. de los Italianos 851, MuHu - Museo del Humor, Costanera Sur


Martes 29

Lecturas en el CCC
El último martes de cada mes los escritores leen sus producciones y dialogan con el público.
En marzo, la poesía de Samuel Bossini.
Organiza: Espacio Literario Juan L. Ortiz.
A las 19 hs.
Centro Cultural de la Cooperación, Sala Osvaldo Pugliese, Corrientes 1543

Por aquel pedacito de cielo
Presentación del libro de Cristina Villanueva con Alejo Hernández Puga y Héctor Freire. Música de Marcelo Cinalli.
El poemario fue publicado por Edesur, Instituto Lucchelli Bonadeo.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Sala Augusto Raúl Cortázar, Agüero 2505

Últimos cortos de la Academia de Cine Leonardo Favio
Ciclo latidos. Se proyectarán: Canaves, Paranoia, Hermanas, Sara, Bullying, El infiltrado, Artistas callejeros, Ella, Infección, La dulce espera, Cómo se lo digo, y un adelanto del nuevo film Las almas del equinoccio.
A fines del 2012 se fundó la Academia, primera y única escuela de cine de la zona, que funciona dentro de la Biblioteca Popular y Museo del Cine Leonardo Favio, en Don Torcuato, partido de Tigre. Fue creada por un grupo de profesionales del cine que donan su tiempo para formar jóvenes en esta profesión.
A las 19 hs.
Biblioteca Nacional, Auditorio Jorge Luis Borges, Agüero 2505


Convocatorias

Concurso internacional de poesía y cuento 2016 (Perú)

Género: Relato y poesía
Premio: publicación, una medalla,  un diploma y 25 revistas
Abierto a: sin restricciones
Entidad convocante: REVISTA HISPANOAMERICANA ELPARNASO DEL NUEVO MUNDO
País de la entidad convocante: Perú

Fecha de cierre: 30 de marzo de 2016
Más información: aquí